España destina 265 millones al bombeo reversible: 11 proyectos y 49.940 MWh de almacenamiento

El programa BORALMAC del IDAE reparte 165 millones en su segunda convocatoria entre siete proyectos que suman 2.071 MW de turbinación. Las plantas deberán estar finalizadas antes del 30 de junio de 2035.

El IDAE ha cerrado el reparto de 265 millones de euros entre 11 proyectos de bombeo reversible en España, con 49.940 MWh de almacenamiento previsto y plazos de ejecución que llegan hasta 2035.

Detrás de las cifras está BORALMAC, el programa de almacenamiento mediante bombeo reversible que gestiona el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica. Se financia con fondos NextGenerationEU y forma parte del PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento.

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Dos convocatorias, siete comunidades y una misma tecnología

La primera convocatoria salió con 100 millones de euros. Llegaron 14 solicitudes que pedían más de 437 millones, cuatro veces la dotación. La resolución definitiva, publicada el 23 de julio de 2024, agotó el presupuesto y repartió ayudas entre cuatro proyectos: uno en Extremadura, dos en Castilla y León y uno en Cataluña. Suman cerca de 2.000 MW de turbinación y 28.849 MWh de almacenamiento.

En diciembre de 2025 arrancó la segunda, BORALMAC 2, con 90 millones y 16 solicitudes que pedían 440 millones en ayudas. El IDAE amplió la dotación en abril de 2026 hasta los 165 millones de euros. La resolución definitiva, publicada en julio de 2026, adjudicó todo el presupuesto a siete proyectos: seis centrales nuevas y una que aprovecha infraestructuras existentes. Suman 2.071 MW y 21.091 MWh.

El resultado agregado da sentido al programa: 11 proyectos en siete comunidades autónomas, 265 millones de euros de ayuda pública y 49.940 MWh de almacenamiento. El avance renovable no se sostiene sin tener dónde guardar la energía cuando el sol y el viento producen más de lo que la red consume.

Sin almacenamiento, cada megavatio renovable que sobra se convierte en un vertido; con bombeo, se convierte en respaldo para las horas sin sol.

Cómo funciona una central de bombeo reversible

La tecnología no es nueva, pero es la que mejor encaja a gran escala. Una central hidroeléctrica reversible usa dos embalses a distinta altura: cuando sobra electricidad, se bombea agua al embalse superior; cuando se necesita, el agua desciende y genera electricidad al turbinar. Es una gran batería de agua que no depende del litio ni de tierras raras y que opera durante décadas.

El almacenamiento decide si una red renovable se sostiene o se limita a verter energía que el consumidor ya ha pagado.

almacenamiento energético

Su valor no está solo en la energía que guarda, sino en los servicios que presta a la red. Estas instalaciones aportan flexibilidad y capacidad de gestión, contribuyen a la seguridad del suministro y limitan los vertidos, esa energía renovable que se pierde porque no puede integrarse. Aportan además inercia, algo que la fotovoltaica y la eólica no ofrecen por sí solas.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Almacenamiento previsto: 49.940 MWh entre los 11 proyectos adjudicados.
  • Potencia de turbinación: en torno a 4.071 MW, de los que 2.071 MW corresponden a la segunda convocatoria.
  • Ayuda pública: 265 millones de euros con cargo a fondos NextGenerationEU.
  • Inversión movilizada: en BORALMAC 2 los costes subvencionables superan los 755 millones, frente a 165 millones de ayuda.

Los 11 proyectos: dónde están y cuánta potencia aportan

El mapa reparte el despliegue entre el noroeste, el interior y el sur. Los cuatro proyectos de la primera convocatoria fueron:

  • Alcántara (Cáceres): 44,9 millones para la central José María de Oriol II, entre los embalses de Alcántara II y Cedillo.
  • Navaleo (León): 35,3 millones para una central que reutiliza aguas de minas abandonadas.
  • Velilla del Río Carrión (Palencia): 10,7 millones, también con aguas de minas.
  • EcoEbre (Tarragona): 9,1 millones para una central cerrada entre dos balsas.

Los siete de la segunda:

  • Meirama (A Coruña): 30 millones, 440 MW y 3.520 MWh.
  • Los Guajares (Granada): 23,1 millones, 357 MW y 2.969 MWh.
  • TORREALII (Cáceres): 5 millones, 33 MW y 991 MWh.
  • Grandas de Salime (Asturias): 45 millones, 247 MW y 3.810 MWh.
  • Dehesa de Ganaderos (Zaragoza): 7,1 millones, 95 MW y 772 MWh.
  • Baells (Barcelona): 6 millones, 545 MW y 4.290 MWh.
  • La Barca (Asturias): 48,8 millones, 354 MW y 4.739 MWh.

Hay un patrón que conviene subrayar: buena parte de las centrales se ubica en municipios de reto demográfico o de transición justa y aprovecha infraestructuras hidráulicas existentes o aguas de minas cerradas. El bombeo no compite por territorio nuevo con la fotovoltaica; recicla lo que ya hay.

La letra pequeña: criterios de selección y plazos

Las dos convocatorias se resolvieron en concurrencia competitiva: no basta con cumplir los requisitos, hay que puntuar más que el resto. La evaluación del IDAE se apoyó en cuatro bloques.

  • Viabilidad económica: relación entre el coste del proyecto y la potencia y capacidad que aporta.
  • Características técnicas: contribución a integrar renovables, con la inercia o el arranque autónomo tras un apagón.
  • Madurez administrativa: permisos de conexión, medioambientales y de uso del agua ya obtenidos.
  • Externalidades positivas: ubicación en municipios de reto demográfico, impacto industrial e igualdad de género.

Lo que los plazos revelan sobre el ritmo de la transición

Los proyectos de BORALMAC 1 tenían la ejecución fijada para el 31 de diciembre de 2030, pero la modificación aprobada por el IDAE en enero de 2026, en aplicación de la Orden TED/1444/2025, permite ampliarla hasta el 31 de diciembre de 2035. Los siete proyectos de la segunda convocatoria deberán estar completamente finalizados antes del 30 de junio de 2035.

Conviene leer esas fechas con perspectiva. Un bombeo reversible no es una planta fotovoltaica: mueve obra civil, dos vasos de agua, turbinas y años de tramitación. Que el horizonte llegue hasta 2035 no es un fracaso, es la constatación de que el almacenamiento hidráulico avanza más despacio que la instalación de paneles. La letra pequeña está en el dinero: en BORALMAC 2 los costes subvencionables superan los 755 millones, de modo que la ayuda cubre alrededor de una quinta parte de la inversión. El resto lo asumen los promotores.

El marco ya existe: el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima y la Estrategia de Almacenamiento Energético fijan cuánta capacidad necesita el sistema, y el PERTE ERHA canaliza la financiación. El referente internacional confirma la vía: las grandes eléctricas europeas llevan años repotenciando bombeos históricos, la forma más barata de almacenar mucha energía durante muchas horas. España tiene 11 proyectos adjudicados y un horizonte de 2035 para demostrar que el agua embalsada es el respaldo que faltaba.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 49.940 MWh de almacenamiento y en torno a 4.071 MW de turbinación que reducirán los vertidos de renovable en el sistema eléctrico.
  • Modelo que cambia: el respaldo del sistema gana firmeza sin quemar gas, apoyándose en agua embalsada y en instalaciones reutilizadas.
  • Para las próximas generaciones: 265 millones de euros de fondos europeos que dejan infraestructura con décadas de vida útil y menos dependencia de la energía fósil.

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