El duelo entre el Sindicato Libre de Transporte (SLT) y CCOO se ha vuelto un punto central en el futuro de Glovo. Desde que se anunció el proceso de contratación de la empresa, los grandes sindicatos del país han buscado tener un papel clave en la normalización del trabajo de los riders, pero el proceso, tanto para los sindicatos como para la empresa, ha sido más complicado de lo que se esperaba en el anuncio original.
Y es que la empresa que todavía dirige Óscar Pierre no solo trabaja con repartidores propios, sino con varias flotas con sus propias condiciones de trabajo, aunque el unicornio exige unos mínimos y ya ha prescindido de algunas empresas por incumplirlos. Pero estas flotas muchas veces tienen sus propios sindicatos, sus propias posiciones y sus propios problemas, lo que ha hecho que sea complejo organizarse dentro del sector. En el centro de todo este caos está la necesidad de un nuevo convenio, diseñado específicamente para el delivery, en lugar del convenio de mensajería de 2006 con el que sigue operando la plataforma.
Es cierto que SLT presume de haber conseguido ya un nuevo convenio. En efecto, el sindicato aprovechó su representación en varias flotas para firmar un nuevo convenio colectivo extraestatutario para el sector de reparto y entrega de bienes (conocido como última milla) en España, con una vigencia prevista desde 2025 hasta 2028, pero desde CCOO se señala que el texto, firmado también por la Asociación Española de Empresas de Mensajería (AEM), patronal del sector, no incluye a los riders contratados directamente por Glovo, y la empresa ha confirmado a este diario que sigue usando el viejo texto.

En cualquier caso, el caos generado por las diferencias entre los sindicatos y las diferentes empresas que realizan la contratación también complica el día a día de los repartidores. Entre ellos se avisan, a través de grupos de Facebook, WhatsApp o Telegram, de qué flotas tienen peores condiciones de trabajo, cuál se ha atrasado en un pago o cuál tiene un jefe de flota que consideran explotador.
Un duelo en Glovo que puede llegar a los tribunales
En cualquier caso, el duelo entre SLT y CCOO no se ha quedado solo en los comunicados y publicaciones en redes sociales. En su más reciente comunicado sobre la situación, Comisiones Obreras insistía en que está dispuesta a llevar lo que consideran obstrucciones en los procesos de elección sindical a los tribunales.
El sindicato ha asegurado que los trabajadores que han querido postularse a los comités de empresa de Fliits y de Closer Logistics, entre otras, han sufrido acoso y han sido obligados a retirarse del proceso electoral por presión de la empresa. «Tras haber llevado a cabo una estrategia perfectamente orquestada en varias provincias como Madrid, Valencia, Alicante o Vitoria con el objetivo de ir contra la representación legal de los trabajadores y trabajadoras, podemos denunciar que se está desplegando un sistema de corrupción entre —por el momento— las empresas Fliits y Closer Logistics con su sindicato, SLT».
SLT señala a CCOO
Por su lado, desde SLT niegan esta versión, insistiendo en que «los resultados obtenidos por SLT durante los últimos años son consecuencia del apoyo libre y democrático de los trabajadores en las urnas, y no de campañas de descalificación contra otras organizaciones sindicales». Además, el sindicato ha compartido con Merca2 varios documentos donde supuestos candidatos de CCOO solicitan su retirada de los procesos electorales.

A pesar de esto, CCOO, que sigue siendo la organización sindical que representa al mayor número de repartidores, considera que estas retiradas se deben a la presión de las flotas y ha asegurado a El País que planea llevar el caso ante los jueces. Lo cierto es que no es el único sector donde ambas organizaciones han tenido conflictos, pues ha ocurrido lo mismo en las VTC.

Todavía no hay un convenio solo para el delivery
Lo cierto es que, mientras esta tensión se mantiene, ni Glovo ni el resto del sector delivery tienen un convenio propio. Aunque el convenio que SLT ha conseguido con el sector de mensajería es una mejoría frente al convenio de 2006, lo cierto es que la mensajería tradicional y el trabajo de los riders de Glovo siguen siendo lo suficientemente distintos como para tener obligaciones diferentes.
Desde CCOO se ha insistido en este punto en las últimas semanas, en particular tras confirmarse la venta de Glovo España al fondo estadounidense SSW Partners. «Apelamos a que el nuevo accionista mayoritario ponga en marcha un proceso de impulso en la mejora de las condiciones de trabajo en Glovo en España mediante la negociación y aplicación de un nuevo convenio adaptado a las condiciones de vida y trabajo actuales en la empresa», escribían tras la compra.
También han planteado cambiar el convenio de mensajería, con el que ahora opera Glovo, y que se tome en cuenta el de los trabajadores de hostelería. Los sindicatos también han recordado que Just Eat, la primera empresa de delivery que contrató a sus riders en España de forma directa, tiene su propio convenio, que consideran viable para usar como base en el resto del sector.




