Hitachi y Siemens pujan en InnoTrans por el concurso AVE 350 km/h de Renfe

La adjudicación, con 1.777 millones de inversión, definirá qué fábrica ocupa el corredor más rentable del AVE. Renfe exige trenes probados en 40 meses tras el fiasco de la serie 106 de Talgo, que tardó ocho años en entrar en servicio.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Renfe evalúa las ofertas de Hitachi y Siemens para el mayor concurso de alta velocidad de su historia: entre 30 y 40 trenes a 350 km/h para el corredor Barcelona-Madrid, con 1.777 millones de inversión.
  • ¿Quién está detrás? La decisión es de Renfe, con el ministro Óscar Puente y el presidente Álvaro Fernández Heredia siguiendo el pulso en Berlín. Hitachi exhibe el ETR1000; Siemens, el Velaro Novo. Alstom no se ha presentado.
  • ¿Qué impacto tiene? La adjudicación definirá el mapa industrial ferroviario español y la carga de trabajo de las plantas. El corredor Barcelona-Madrid supera hoy las tres horas por las limitaciones de la vía.

Renfe está a punto de resolver el mayor concurso AVE a 350 km/h de su historia. Hitachi Rail y Siemens Mobility pujan por entre 30 y 40 trenes capaces de circular a esa velocidad en el corredor Barcelona-Madrid, con una inversión de 1.777 millones de euros.

El fallo se esperaba para principios de septiembre y el anuncio puede caer en cualquier momento. La semana pasada, en la feria InnoTrans de Berlín, ambas compañías exhibieron sus bazas ante Óscar Puente y Álvaro Fernández Heredia. El certamen berlinés es el gran escaparate del sector ferroviario mundial.

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Dos trenes, dos filosofías y un mismo corredor

Hitachi Rail llevó a Berlín su última actualización del ETR1000, la plataforma que ya opera en Italia y cuya familia es la que utiliza Iryo en España. Marco Saachi, responsable de ingeniería de alta velocidad del fabricante, destacó el ahorro de consumo, la conectividad 5G durante el trayecto y un nuevo aire acondicionado con conductos entre el techo, la ventana, y el suelo. En el interior suma más espacio bajo el asiento para una maleta de mano y asientos modulares con separación física para los vagones del silencio.

Siemens Mobility exhibe el Velaro Novo. Su antecesor, el Velaro, es el tren más habitual del AVE Barcelona-Madrid desde hace casi veinte años. El nuevo modelo pasa de ocho a siete vagones y reubica los equipamientos técnicos en bajos y techos para ganar capacidad. Michael Peters lo resumió en el salón: los trenes consumen un 30% menos de energía y ofrecen más de un 10% de capacidad adicional. La firma aprovechó la feria para firmar un contrato con Vietnam por diez unidades.

Por qué Alstom ha dicho no y qué teme Renfe

El punto crítico de la licitación no es la velocidad punta, sino el calendario. Renfe ha fijado un plazo máximo de 40 meses y ese listón ha dejado fuera a Alstom, el principal fabricante con planta en España. La razón tiene nombre: la serie 106 de Talgo. Renfe encargó esos trenes en 2016 y no entraron en servicio hasta ocho años después, con problemas técnicos por el camino.

El concurso no va solo de confort: va de quién puede entregar trenes probados en 40 meses y en qué planta española se fabricarán.

La operadora quiere esta vez un tren probado, no un prototipo, y asume que los plazos industriales del sector no bajan de tres o cuatro años a día de hoy. De ahí que Hitachi y Siemens, con plataformas ya rodadas en otros mercados, partan con ventaja. Ninguno de los dos promete una revolución: ofrecen producto maduro con mejoras de eficiencia y capacidad.

En juego no está solo el corredor más rentable del AVE. Está la carga de trabajo de las plantas ferroviarias españolas y su capacidad de exportar a terceros mercados.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto del concurso se mide en dos planos. El industrial: Renfe concentra en un solo pedido el mayor volumen de trenes de alta velocidad adjudicado en España en años, y la decisión ordena la carga de las fábricas durante buena parte de la próxima década. El del viajero: de los trenes elegidos dependerá la capacidad del corredor Barcelona-Madrid, el más rentable del sistema, y el confort de una ruta que hoy supera las tres horas.

La zona cero es ese corredor. Los 350 km/h no serán efectivos de un día para otro. Hará falta renovar traviesas en la infraestructura actual y, más a largo plazo, un nuevo trazado entre Lleida y Barcelona. El Ministerio de Transportes calcula que con ese trazado el viaje podría bajar a dos horas, pero el horizonte es largo y la velocidad comercial real sigue lejos de las cifras que lucen los fabricantes.

El dato que resume el pulso es el plazo: 40 meses para fabricar y entregar. Con la serie 106 de Talgo, la espera real fue de ocho años. Ese fantasma explica por qué Alstom no compite y por qué Renfe prioriza plataformas probadas. La adjudicación, esperada en cualquier momento, definirá quién ocupa el corredor más rentable del AVE y dónde se fabricarán sus trenes.


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