CaixaBank Research rebaja su previsión de hipotecas: el precio de la vivienda frena al comprador

El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, avanza que el crédito hipotecario crecerá menos el próximo año. El consumo y el crédito a empresas sostienen el resto del negocio bancario mientras la asequibilidad se deteriora.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? CaixaBank Research anticipa una desaceleración del crédito hipotecario para el próximo año por el encarecimiento de la vivienda y un escenario de tipos más altos.
  • ¿Quién está detrás? Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, durante el foro Encuentro Financiero XVII organizado por KPMG y Expansión.
  • ¿Qué impacto tiene? Quien busca hipoteca se topa con precios que no alcanza y cuotas más caras; la firma de préstamos para vivienda crecerá menos que este ejercicio.

CaixaBank Research rebaja su previsión de hipotecas para el próximo ejercicio. El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, anticipa una desaceleración del crédito hipotecario por el encarecimiento de la vivienda y un escenario de tipos más altos. La foto que deja el banquero es incómoda: hay demanda, pero se queda fuera del mercado por precio.

Gortázar lo verbalizó sin rodeos en el foro Encuentro Financiero XVII, organizado por KPMG y Expansión. Hay mucha gente que querría comprar casa, pero no llegan a los precios actuales‘, resumió. El diagnóstico encierra un problema de asequibilidad: el comprador tipo ve cómo el esfuerzo para entrar en una vivienda se estira mientras su nómina apenas se mueve.

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Detrás del frenazo hay dos fuerzas que empujan en la misma dirección. La primera es el precio de la vivienda, que sigue marcando máximos en buena parte del país. La segunda es el coste de la financiación, que ya no acompaña la euforia compradora de años anteriores.

El frenazo que CaixaBank ve venir: menos hipotecas por precio, no por falta de ganas

La entidad sitúa el escenario de tipos por encima de lo que el mercado esperaba hace apenas un año. Según su lectura, tanto los tipos actuales como los de largo plazo se mantienen altos, y el mercado descuenta incluso nuevas subidas del BCE que llevarían las tasas hasta el 3,5%. Traducido a la calle: la hipoteca que ayer era asumible hoy exige más nómina.

La paradoja es que el crédito no se hunde, se modera. CaixaBank mantiene el tono positivo en las otras dos patas de su negocio. El crédito al consumo crece entre un 11% y un 12% interanual y la entidad confía en sostenerlo por encima del 10% en los próximos meses. El crédito a empresas, por su parte, se ha comportado ‘mejor de lo esperado’ pese a la incertidumbre.

El problema ya no es que el banco no preste, sino que el precio de la vivienda deja fuera a compradores con nómina solvente pero sin colchón para la entrada.

Para quien busca hipoteca, la lectura es directa. El mercado seguirá abierto, pero más selectivo: menos operaciones, más exigencia de avales, y un perfil de cliente con ahorro demostrable. El loan-to-value (el porcentaje del precio que cubre la hipoteca, el LTV) se convierte en el filtro que decide quién entra y quién se queda en la puerta.

Cuánto pesa el precio de la vivienda frente al tipo de interés en la cuota

La pregunta que sobrevuela el mercado es qué pesa más en la cuota final: un tipo más alto o un precio desbocado. En los últimos tres años, el encarecimiento del metro cuadrado ha ganado la partida al Euríbor, el índice al que se referencian la mayoría de las hipotecas variables españolas. Comprar hoy exige más entrada y más nómina que en 2021, con independencia de lo que haga el BCE.

El propio Banco de España ha puesto negro sobre blanco esta tensión en sus últimos informes sobre el mercado de la vivienda, y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana la usa como argumento para acelerar la construcción de vivienda asequible. La previsión de CaixaBank encaja en ese relato: sin oferta nueva, el crédito hipotecario crecerá menos aunque los tipos se relajen.

La Ficha del Inversor

La métrica clave es la siguiente: CaixaBank Research rebaja su previsión de crecimiento del crédito hipotecario para el próximo ejercicio, no su nivel. Hablamos de menos operaciones nuevas, no de un cierre del grifo. Para el comprador de vivienda habitual, el efecto inmediato es un mercado menos concurrido en las pujas de precio y más exigente a la hora de avalar la operación.

La tendencia a seis meses apunta a una estabilización fría. Con el precio de la vivienda sostenido y unos tipos altos, la firma de hipotecas se moderará mientras el alquiler absorbe la demanda que no puede comprar. Eso presiona al alza los arrendamientos en Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga, donde la brecha entre oferta y demanda es más estrecha.

¿Para quién es esta fotografía? Para el inversor patrimonial, el escenario de tipos altos mantiene los yields del alquiler residencial en niveles atractivos frente al bono; el yield bruto (la rentabilidad anual del alquiler antes de gastos e impuestos) ronda el 5% en capitales de provincia. Para el comprador de primera vivienda, en cambio, toca ajustar expectativas y ahorrar más entrada.

Cabe recordar el precedente de 2007: cuando precio y tipo se alinean al alza durante demasiado tiempo, el mercado no se enfría, se rompe. Esta vez el ajuste llega por la vía de la asequibilidad, no de la morosidad, pero el aviso es el mismo. El sector mira ahora al próximo movimiento del BCE y al ritmo de construcción de vivienda nueva: sin oferta, ni unos tipos más bajos reactivarán al comprador que el precio mantiene fuera.


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