Las posiciones cortas sobre Solaria vuelven a crecer en pleno rebote de la acción. Los registros de la CNMV recogen nuevos aumentos de las firmas bajistas más activas, mientras el valor encadena tres sesiones de vértigo y este lunes lidera las caídas del IBEX 35.
El viernes, la compañía de renovables recuperó de golpe un 8,6% tras dos días de castigo severo. El miércoles se dejó un 5,8% y el jueves otro 6,4%. En lugar de ahuyentar a los bajistas, el repunte sirvió para todo lo contrario: los fondos reforzaron sus apuestas contra el valor.
Marshall Wace y WorldQuant refuerzan su ofensiva
Los dos nombres propios de la jornada bajista son Marshall Wace y WorldQuant. El primero elevó su posición corta hasta el 1,15% del capital, frente al 0,92% declarado el 23 de septiembre y el 0,82% de dos días antes. Un escalado en apenas una semana que deja al hedge fund como el bajista más agresivo de la compañía.
WorldQuant siguió un camino parecido, aunque con una apuesta más modesta. La firma notificó al supervisor un aumento hasta el 0,61% de los títulos, desde el 0,59% comunicado una semana antes. El movimiento se conoció el mismo día en que la acción firmaba su mejor sesión del trimestre.
Solaria se mantiene como el objetivo predilecto de los bajistas dentro del IBEX 35, junto a Enagás. Las siete firmas con posiciones cortas significativas, las que superan el 0,50%, suman ya un 5,76% del capital, una de las cifras más altas del selectivo español.
Que los bajistas refuercen su apuesta el día en que la acción sube un 8,6% revela más volatilidad que convicción contra Solaria en el sector de datos.
Del rebote del viernes a liderar las caídas del IBEX
La tregua duró poco. Este lunes, Solaria aparca el rebote del 8,6% y retoma la senda bajista, liderando por momentos los descensos del selectivo. La sesión está marcada por la presión sobre todas las empresas con exposición a los centros de datos.
El detonante tiene nombre: OpenAI. La compañía estadounidense ha decidido frenar el desarrollo de sus modelos más avanzados de inteligencia artificial, un anuncio que enfría las expectativas de crecimiento de todo el ecosistema de infraestructura digital. Los centros de datos son, precisamente, uno de los dos grandes focos de incertidumbre que penden sobre la compañía de renovables.
Para los bajistas, el escenario es casi ideal. La acción sube con fuerza un día y cae con la misma intensidad al siguiente, lo que multiplica las oportunidades de operar en ambas direcciones. La ausencia de una tendencia clara es terreno abonado para las firmas especializadas en posiciones cortas.

Dos focos de incertidumbre que no se despejan
Hay un patrón que se repite con Solaria desde hace meses: cada vez que la acción acumula una subida relevante, los bajistas reaparecen. No es casualidad. La compañía vive atrapada entre la narrativa del crecimiento de los centros de datos y la realidad de un marco regulatorio todavía sin cerrar.
El primer foco es regulatorio. El Gobierno mantiene abiertas las dudas sobre las limitaciones que estudia imponer al desarrollo de los centros de datos, el segmento que el mercado había señalado como gran motor de demanda eléctrica para la próxima década. El segundo es el precio de la energía. Las medidas que baraja el Ejecutivo para abaratar la factura energética pueden jugar en ambas direcciones: alivian al consumidor, pero tensionan el margen de los productores renovables si acaban traduciéndose en una revisión a la baja de los precios de captura.
A mi juicio, el mercado está infravalorando la asimetría de estos dos riesgos. Un frenazo en los centros de datos recorta la demanda estructural; una intervención sobre los precios toca directamente el ingreso por megavatio. Los bajistas lo saben. Por eso concentran en Solaria una de las apuestas más elevadas del selectivo.
Conviene mirar al espejo europeo. Los grandes productores de renovables del Eurostoxx cotizan con múltiplos que llevan meses comprimiéndose, castigados por el mismo doble factor: tipos de interés y regulación. Solaria, con una exposición muy superior a la media a los contratos ligados a datos, amplifica cualquier movimiento del sector. Eso explica que un anuncio tan alejado de España como el de OpenAI se traduzca en un castigo inmediato de la cotización.
Nada de esto convierte a Solaria en una apuesta rota. Pero sí obliga a distinguir entre el ruido de una sesión y un cambio de tendencia. La compañía afronta un calendario exigente, y la clave estará en si el marco regulatorio de los centros de datos se concreta antes de que el mercado pierda la paciencia. Las próximas notificaciones de posiciones cortas a la CNMV y la publicación de resultados serán los dos termómetros a seguir.
Veredicto Merca2
Cotización: La acción acumula tres jornadas con movimientos superiores al 5%: el -5,8% del miércoles, el -6,4% del jueves y el +8,6% del viernes. Este lunes retoma la senda bajista y lidera por momentos los descensos del IBEX 35.
Clave técnica: Las posiciones cortas suman el 5,76% del capital entre siete firmas con apuestas superiores al 0,50%. Mientras ese porcentaje no ceda, cualquier rebote tendrá un techo difícil de superar.
Apunte macro: El frenazo de OpenAI en sus modelos avanzados de IA enfría el conjunto del sector de centros de datos a escala global, el segmento del que cuelga buena parte de la demanda eléctrica que el mercado descuenta para Solaria. A la duda regulatoria se suman los dos frentes que ya pesaban sobre el valor.




