PeerDAS desploma un 95% las tarifas de las Layer 2 de Ethereum tras Fusaka

El mecanismo de muestreo entre nodos, activado con Fusaka, dejó el coste por transacción entre 0,005 y 0,02 dólares. El informe advierte de que EIP-4844 también contribuyó a la rebaja.

Las tarifas de las Layer 2 de Ethereum se han desplomado más de un 95% desde que PeerDAS se activó con Fusaka el 3 de diciembre de 2025. El coste medio por transacción pasó de moverse entre 0,20 y 0,50 dólares antes del despliegue a situarse entre 0,005 y 0,02 dólares ya en el primer trimestre de 2026, según el informe recogido por DiarioBitcoin.

Merece la pena detenerse en el vocabulario. Un blob es un paquete de datos que Ethereum acepta de forma temporal para que los rollups —las capas 2 que procesan operaciones fuera de la cadena principal y luego resumen su resultado— puedan publicar más barato en la red base. Cuantos más blobs caben en cada bloque, menos le cuesta a cada Layer 2 dejar constancia de su actividad. PeerDAS actúa justo sobre esa palanca.

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Qué es PeerDAS y por qué cambia la factura de los rollups

El nombre completo es Peer Data Availability Sampling, algo así como muestreo entre pares para comprobar la disponibilidad de datos. La lógica es directa: en lugar de que cada validador descargue y almacene el conjunto entero de un bloque, cada nodo revisa una fracción y confía en que el resto de la red haga lo mismo. Si suficientes muestras aleatorias llegan intactas, Ethereum concluye que los datos están disponibles sin que nadie haya asumido el trabajo completo. La especificación puede consultarse en la propuesta oficial EIP-7594.

El diseño divide los datos extendidos de los blobs en 128 columnas y las reparte mediante subredes de gossip. Cada nodo se suscribe a unas ocho, cerca de un octavo del total, y recurre a códigos de corrección de errores —similares a los Reed-Solomon— para reconstruir lo que le falta pidiéndolo a sus pares. El resultado es que un validador con hardware de consumo modesto puede seguir contribuyendo. La descentralización deja de ser un adorno y se convierte en condición técnica.

La capacidad objetivo arrancó en un rango de entre seis y nueve blobs por bloque. El 9 de diciembre de 2025, apenas seis días después de Fusaka, subió a 10. El 7 de enero de 2026 alcanzó los 14. En total, unas cinco semanas para pasar de la referencia inicial a una cifra que multiplica el espacio disponible. El equipo de desarrollo se movió rápido en cuanto tuvo una base de estabilidad.

PeerDAS no inventa capacidad de la nada: reparte la carga para que más datos quepan sin que cada validador cargue con todo el peso.

A quién beneficia y qué hay detrás de la caída de tarifas

El primer beneficiario es el usuario de capa 2. Pagar 0,005 dólares por una operación cambia la economía de cualquier aplicación: microtransacciones, juegos, pagos pequeños, o interacciones frecuentes con protocolos de finanzas descentralizadas que antes eran inviables por coste. En paralelo, los rollups ganan margen para trasladar la rebaja a sus propias comisiones, no solo al coste de publicar en Ethereum.

Eso sí, conviene no atribuir todo el mérito a una sola actualización. El informe advierte de que PeerDAS no explica por sí solo el desplome. EIP-4844, activada a principios de 2024, ya había separado las tarifas de los blobs de las del gas de ejecución. PeerDAS amplía esa base permitiendo que circule más información sin cargar proporcionalmente a cada validador. La reducción es el resultado acumulado de dos piezas, no de un truco aislado.

También hay que leer los plazos con cuidado. Fusaka llegó a la red principal el 3 de diciembre de 2025, y el informe está fechado casi diez meses después. Hablar de un año mágico simplificaría demasiado: la caída de tarifas se consolidó a lo largo de ese periodo, con ajustes de capacidad intercalados y una red que fue absorbiendo el nuevo modelo de datos sin incidentes mayores. Eso no equivale a una garantía sobre el comportamiento futuro.

Lo que viene después: de PeerDAS a danksharding

PeerDAS es una etapa temprana de algo más ambicioso: el danksharding, la arquitectura que aspira a elevar la capacidad de blobs hasta potencialmente miles por bloque. Vitalik Buterin ha descrito PeerDAS como un avance significativo para la escalabilidad, y el desarrollo se apoya en años de investigación de Danny Ryan y Dankrad Feist. Conviene recordar de dónde venimos: en marzo de 2024, Dencun introdujo los blobs con EIP-4844 y ya entonces las tarifas de las capas 2 dieron un primer respiro. PeerDAS es el segundo acto.

La contrapartida existe y no conviene esconderla. La disponibilidad de datos es una pieza del escalado, no la solución a todos los retos de Ethereum. La concentración de la actividad en unos pocos rollups sigue siendo un riesgo —si el grueso del tráfico se acumula en unas pocas redes, la descentralización que PeerDAS busca proteger queda en entredicho—, y la hoja de ruta mantiene hitos por confirmar. El danksharding completo se plantea como potencial, no como resultado ya implementado.

El dato más concreto que deja el informe es una combinación: un objetivo de 14 blobs por bloque, un rango de tarifas de capa 2 muy inferior al de antes del despliegue y un sistema de muestreo que mantiene bajos los requisitos individuales. A partir de aquí, la pregunta interesante no es cuánto más barato puede ser una transacción, sino si esa rebaja se traduce en uso real y no solo en capacidad ociosa. Esa respuesta todavía se está escribiendo.


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