Radares bidireccionales DGT: los nuevos ya multan más y las sanciones arrancan en 100 euros

Los dispositivos calculan la velocidad media entre dos puntos y controlan ambos sentidos de la circulación. El caso de Salamanca, con más de 3.000 denuncias en 2025, muestra cómo superan a los radares fijos y móviles.

Los radares bidireccionales de la DGT ya multan más que los fijos y las sanciones arrancan en 100 euros. Miden la velocidad media de todo un recorrido, no la del instante en que el vehículo pasa ante la cámara. Frenar al llegar al control ya no evita la sanción.

La diferencia con un cinemómetro convencional es sustancial. Un radar fijo mide la velocidad en un único punto y solo sanciona si el coche supera el límite justo en ese instante. El radar de tramo, en cambio, identifica el vehículo al entrar y al salir de un trazado y calcula su velocidad media a partir de la distancia recorrida y del tiempo empleado, según la descripción que ofrece la web oficial de la DGT.

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El resultado cambia por completo la forma de circular. Reducir la velocidad solo al pasar por delante de la cámara no garantiza cumplir el límite. El sistema mira el trayecto entero entre los dos puntos de control.

La etiqueta bidireccional añade otra vuelta de tuerca. El mismo equipo vigila los dos sentidos de la circulación, así que el control no se limita a quienes llegan de frente a la cámara.

Así funciona el radar bidireccional que vigila toda la vía

El funcionamiento es sencillo de explicar y complicado de esquivar. El dispositivo lee la matrícula al principio del tramo y vuelve a leerla al final. Con esos dos datos y la distancia entre ambos puntos, calcula la velocidad media del vehículo.

Frenar ante la cámara no borra la media del tramo: el sistema ya ha calculado la velocidad con la que se ha recorrido toda la vía.

Si esa media supera el límite de la vía, la infracción está cometida. Da igual que el conductor haya pasado a 90 kilómetros por hora ante la cámara si después ha acelerado y la media final queda por encima de lo permitido. También al contrario: quien circula dentro del límite durante todo el recorrido no tiene nada que temer.

Dónde ya están operativos y qué dicen los datos

nuevos radares velocidad

Los resultados de los dos radares de tramo instalados en Salamanca, en La Salle y Lamano Beneite, dejan una cifra difícil de ignorar. En 2025 sumaron 3.183 denuncias por velocidad. Los radares fijos del municipio registraron 1.748, y los móviles de la Policía Local, 947.

Ambos dispositivos de tramo concentraron cerca del 54 % de las denuncias de los tres sistemas y superaron en 488 infracciones a los fijos y los móviles combinados. Conviene precisar el alcance del dato: son controles municipales, así que no equivalen a un balance nacional de la DGT.

Cómo se circula sin multa en un tramo controlado

La referencia del conductor no es la cámara, sino la señalización de toda la vía. Mantener una velocidad dentro del límite a lo largo del recorrido resuelve el problema. Concentrar la atención en dónde está el dispositivo y frenar de golpe al acercarse es justo lo que lo que dispara la sanción.

Que el sistema mida una media no convierte el límite en una recomendación. Entre los dos puntos de control sigue vigente la misma velocidad máxima, y el radar la comprueba en cada vehículo que pasa.

  • Turismos: controlados en los dos sentidos y en todos los carriles del tramo.
  • Motocicletas: mismo criterio de velocidad media, sin margen adicional.
  • Furgonetas y camiones: sometidos al límite que fije la señalización para su categoría.

Lo que revela el caso de Salamanca

El dato de Salamanca no demuestra por sí solo que cualquier radar de tramo multe más que uno fijo en cualquier carretera de España. Es una foto local, de un municipio concreto y de dos dispositivos muy concretos. Pero apunta a una tendencia conocida: la tecnología de tramo es más difícil de esquivar que el cinemómetro tradicional.

Ahí está el debate. Quien defiende el sistema subraya que obliga a respetar el límite durante kilómetros enteros y no solo en un punto, con lo que la seguridad vial mejora donde más se acelera. Quien lo critica sostiene que castiga cualquier descuido y convierte el error de cálculo en una sanción casi inevitable. La multa llega igual, se comparta o no el criterio.

Hay dos detalles que conviene vigilar. El primero, la acumulación: dos excesos en el mismo trayecto son dos denuncias distintas, no una. El segundo, el pago: abonar la sanción en los veinte días naturales siguientes a la notificación reduce el importe a la mitad, un alivio que muchos conductores dejan pasar.

Hacer algo hoy para no llevarse el susto no requiere tecnología. Basta con mirar la señalización al entrar en el tramo, fijar la velocidad en el marcador y mantenerla hasta la salida. El resto es confiar en el frenazo, y eso ya no funciona.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Exceso de velocidad detectado por radares bidireccionales de tramo, que calculan la velocidad media entre dos puntos y vigilan los dos sentidos de la circulación.
  • Sanción económica: Desde 100 euros en los excesos leves, con un 50 % de descuento si se paga en los veinte días naturales siguientes.
  • Puntos del carnet: No aplica hasta 20 km/h de exceso; a partir de ahí, de 2 a 6 puntos según el margen.
  • Entrada en vigor: Ya vigente. Los radares de tramo operan en las carreteras españolas desde hace años y el despliegue continúa.

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