NISAR graba en time-lapse la lava del volcán Krasheninnikov tras el terremoto de magnitud 8,8 en Kamchatka

El radar de la misión NASA-ISRO ha seguido el avance de la lava durante ocho meses, con imágenes cada doce días desde 747 kilómetros de altura. Krasheninnikov no entraba en erupción desde alrededor de 1550.

El satélite NISAR ha grabado en time-lapse la lava del volcán Krasheninnikov, en la península rusa de Kamchatka. La animación reúne 17 imágenes tomadas entre diciembre de 2025 y mediados de agosto de 2026 y muestra cómo un río de roca fundida se abre paso hacia el este desde el cráter norte, llena una caldera interior y desborda hasta dibujar un abanico. La erupción comenzó pocos días después del terremoto de magnitud 8,8 que sacudió el océano frente a la costa el 30 de julio de 2025.

Krasheninnikov no es un solo volcán, sino dos gemelos. Hacía casi cinco siglos que permanecían en silencio. La última erupción conocida se remonta a alrededor de 1550, cuando en Rusia reinaba Iván el Terrible y en Europa apenas empezaban a circular los primeros mapas del continente americano. Además, esta franja del extremo oriental ruso está poco instrumentada, a diferencia de otros volcanes de Kamchatka que sí cuentan con sensores en el suelo. Que un radar haya visto todo el proceso desde el espacio es, en sí mismo, la noticia.

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Un río de lava que se ve desde 747 kilómetros

NISAR orbita a 747 kilómetros sobre la superficie, casi el doble de la altura a la que vuela la Estación Espacial Internacional. Desde ahí arriba, sus radares distinguen detalles de apenas diez metros. Cada uno de los píxeles de la animación representa un cuadrado de 10 por 10 metros: aproximadamente la mitad de una pista de tenis.

El primer fotograma se tomó el 25 de diciembre de 2025, justo cuando el satélite terminaba las comprobaciones posteriores al lanzamiento y entraba en servicio. Desde entonces, NISAR vuelve a ese mismo punto de su órbita dos veces cada doce días —una de sur a norte y otra de norte a sur— y toma una nueva instantánea. Con esas imágenes, el equipo ha reconstruido la secuencia del avance: primero el relleno de un cráter interior más pequeño, después el desbordamiento hacia una caldera mayor, y al final la expansión en forma de abanico.

En las imágenes, la lava aparece más clara que el terreno que la rodea. No es casualidad. Las microondas del radar se reflejan con más intensidad sobre la roca recién solidificada que sobre la nieve o el suelo desnudo, de modo que el flujo brillante se recorta sobre el fondo oscuro. La animación también delata un segundo río de lava hacia el noroeste, aunque este probablemente ya existía antes de la primera observación del satélite.

Cinco siglos de silencio terminaron en días. Desde diciembre, el radar de NISAR dibuja en Kamchatka el río de lava que se extiende sin pausa.

Cómo un radar ve a través de la noche y las nubes

La clave está en la tecnología SAR (radar de apertura sintética), una técnica que el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA desarrolló para observar la Tierra desde el espacio. Mientras orbita, el satélite dispara miles de pulsos de microondas por segundo y recibe el eco que devuelve el suelo. Cada eco es una fotografía instantánea con información sobre las propiedades de la superficie. El procesamiento combina esas muchas imágenes del mismo punto y afina la vista, igual que una lente que enfoca un objeto borroso.

NISAR es la primera misión espacial de vuelo libre con dos instrumentos de radar, uno en banda L y otro en banda S. Sus longitudes de onda distintas se complementan: la banda L atraviesa el dosel de los árboles y llega al suelo, mientras la banda S retrata esas copas. El reflector que ambos comparten mide 12 metros de diámetro, el mayor reflector de antena de radar que la NASA ha enviado al espacio.

satélite NISAR

Matthew Pritchard, geofísico de la Universidad de Cornell e integrante del equipo científico de NISAR, resume el valor de la secuencia: ‘La consistencia es crucial. Dos veces cada doce días, adquiriendo en este modo de alta resolución y en dos direcciones de observación, esto demuestra el potencial de NISAR para vigilar de cerca los peligros naturales.’ Cuando Pritchard investigaba estos volcanes hace más de veinte años para su doctorado, los datos de radar listos para analizar eran difíciles de conseguir. Ahora llegan a la nube con una resolución de pocos metros.

Lo que el hallazgo confirma y lo que deja abierto

Conviene decirlo con claridad: lo que ha difundido la NASA es un producto de comunicación científica, no un artículo revisado por pares. La animación documenta un fenómeno real y medible, pero la interpretación de que el terremoto ‘despertó’ al volcán es, en palabras de la propia agencia, aparente.

Existe una línea de investigación que estudia el disparo dinámico de erupciones por grandes sismos, y el caso encaja en ese marco: el temblor del 30 de julio de 2025 fue uno de los mayores jamás registrados por instrumentos, con una magnitud de 8,8. Sin embargo, la mayoría de los terremotos de esa escala no desencadenan erupciones, y la física que conecta una sacudida en el fondo oceánico con la cámara magmática de un volcán situado a cientos de kilómetros sigue siendo objeto de debate.

Ahí está, a mi juicio, el verdadero peso de este hallazgo. No es tanto la erupción —espectacular, sí— como la capacidad de seguirla casi en tiempo real desde el espacio.

La banda L de NISAR cubre prácticamente toda la superficie terrestre y, con ella, los aproximadamente 1.300 volcanes activos que sobresalen del mar. Muchos, como Krasheninnikov, carecían de vigilancia instrumental. Ahora tienen un ojo que los mira cada doce días, de noche y a través de las nubes. La animación completa y las imágenes están disponibles en la web de la NASA.

Queda una pregunta abierta: si el satélite hubiera estado operativo unas semanas antes, ¿habría captado las señales previas a la erupción? Esa respuesta aún no existe.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: el satélite NISAR ha registrado en una animación la propagación de la lava del cráter norte del volcán Krasheninnikov desde el inicio de su erupción.
  • Dónde: península de Kamchatka, extremo oriental de Rusia, en la costa del Pacífico.
  • Institución responsable: misión NISAR, conjunta de la NASA y la agencia espacial india ISRO; componente estadounidense liderado por el JPL, gestionado por Caltech.
  • Cuándo: erupción iniciada pocos días después del terremoto del 30 de julio de 2025; imágenes del 25 de diciembre de 2025 a mediados de agosto de 2026.
  • Impacto a futuro: demuestra la vigilancia casi global de unos 1.300 volcanes activos desde el espacio, con posibles aplicaciones en la respuesta a emergencias.

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