Decathlon se enfrenta a un problema serio al otro lado del Atlántico. La cadena francesa de material deportivo ha sido demandada por New Balance, que acusa a su línea de running Kiprun de copiar el diseño de su icónico logotipo. La denuncia se presentó este martes ante un tribunal federal de Massachusetts, y no es una advertencia cualquiera: habla directamente de infracción y dilución de marca.
El origen de todo está en un detalle que, a simple vista, muchos corredores nunca habrían notado. En el lateral de las zapatillas Kiprun hay una «K» invertida que, según New Balance, se parece demasiado a su famosa «N». Para una marca que lleva más de cinco décadas construyendo esa asociación visual, no es un asunto menor.
Decathlon, en el punto de mira de New Balance
La acusación de New Balance no se anda con rodeos. En el documento presentado ante el tribunal, la firma estadounidense sostiene que Decathlon «ha comenzado recientemente a vender calzado deportivo con un diseño de logotipo que infringe y diluye» sus derechos de marca. Es un lenguaje jurídico duro, pensado para dejar claro que no hablan de una coincidencia estética, sino de una copia deliberada.
Lo llamativo es que New Balance lleva usando la letra «N» en sus modelos desde la década de 1970, y en la demanda insiste en que se trata de «uno de los activos más valiosos de la empresa». Para Decathlon, que ha convertido Kiprun en su gran apuesta de running de los últimos años, este litigio llega en un momento especialmente delicado de expansión internacional.
Un pulso que ya tiene precedentes
New Balance no es una marca que se quede callada cuando cree que le copian. La compañía Decathlon ya ha visto cómo New Balance ha llevado antes a los tribunales a firmas como Michael Kors o Nautica por motivos similares, y en todos los casos el argumento ha sido el mismo: proteger la exclusividad de su letra insignia.
Esa trayectoria no es casual. New Balance ha invertido cientos de millones de dólares en promocionar su «N» a lo largo de los años, y cualquier símbolo que pueda generar confusión entre los consumidores se convierte automáticamente en una amenaza para esa inversión. La pregunta ahora es si un tribunal estadounidense verá la misma similitud que ve la empresa de Boston.
Qué pide exactamente la demanda
Más allá del ruido mediático, lo que New Balance solicita al tribunal es muy concreto: que se impida la venta del calzado con el diseño cuestionado y que se fije una indemnización por daños y perjuicios. No se trata de una simple queja pública, sino de un procedimiento legal con consecuencias económicas reales si prospera.
Para Decathlon, el riesgo no es solo el coste de un posible fallo desfavorable. Un litigio de este tipo también obliga a rediseñar la imagen de una gama que factura ya mil millones de euros, algo que no se improvisa de un día para otro. Y en el mundo del running, donde la identidad visual pesa tanto como el rendimiento técnico, cualquier cambio de logotipo tiene un coste reputacional añadido.
Lo que está en juego para los corredores españoles
En España, muchos runners han hecho de las Kiprun su primera zapatilla seria, gracias a una relación calidad-precio difícil de igualar. Kiprun se ha convertido en una marca con peso propio, con un tercio del mercado de running en Francia vendido bajo el paraguas de Decathlon.
Lo que preocupa a algunos consumidores es si esto afecta a las zapatillas que ya tienen en el armario. La realidad es que, de momento, nada cambia para quien ya es propietario del producto. El litigio se centra en la comercialización futura, no en obligar a nadie a dejar de usar lo que ya ha comprado.
Entre las dudas más repetidas por los usuarios están estas cuatro:
- ¿Afecta esto a las zapatillas que ya tengo en casa? No, el proceso judicial no contempla retirar productos ya vendidos.
- ¿Puede Decathlon dejar de vender Kiprun en EE.UU.? Es posible si el tribunal falla a favor de New Balance y ordena el cese de ventas.
- ¿.
- ¿Quién gana con este tipo de disputas? Suele ser un proceso largo, y en muchos casos termina en acuerdos económicos antes de llegar a juicio.
Qué puede pasar a partir de ahora
Los procesos de este tipo en Estados Unidos rara vez son rápidos. Lo habitual es que pasen meses, incluso años, entre la presentación de la demanda y una resolución definitiva, y que buena parte de los casos similares terminen en acuerdos extrajudiciales antes de llegar a un juicio con sentencia firme. New Balance ya lo ha hecho antes con otras marcas, así que no sería sorprendente que aquí ocurriera algo parecido.
Lo más probable, con la experiencia que dejan casos anteriores, es que Decathlon opte por negociar más que por alargar un pleito costoso en tiempo y en imagen. Sea cual sea el desenlace, este episodio deja una lección clara para cualquier marca en expansión: cuanto más se crece, más se mira lo que hacen los demás, y el diseño de un simple logotipo puede acabar costando mucho más de lo que parece a primera vista.





