Cómo anular un cambio de compañía de luz no autorizado si caíste en la trampa de un falso comercial

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Comprueba si el cambio ya se ha ejecutado: factura, CUPS y consulta a tu distribuidora

Antes de reclamar conviene confirmar si el cambio ya se ha ejecutado o sigue en trámite, porque de ello depende a quién reclamar y con qué argumentos. El primer reflejo está en la factura: compara la última con las anteriores y revisa el nombre de la comercializadora que emite el recibo, el titular y su DNI/NIE, la tarifa y la potencia contratada. El dato más fiable es el CUPS, el código que identifica tu punto de suministro —empieza por ES, tiene entre 20 y 22 caracteres y suele aparecer bajo el epígrafe «Datos del contrato» o «Datos del suministro»—. El CUPS no cambia cuando cambias de compañía: si el de la factura nueva no coincide con el de las antiguas, lo más probable es que seas víctima de un cruce de CUPS y estén facturando otro domicilio. Revisa también correos, SMS o cartas de «bienvenida» o «confirmación de contrato» que no recuerdas haber aceptado, y cargos en el banco a nombre de una empresa desconocida.

Con el CUPS en la mano, el paso siguiente es preguntar a la distribuidora, la empresa que opera la red y gestiona la base de datos de puntos de suministro (e-distribución, i-DE, UFD, e-redes, Viesgo o la cooperativa local). Es ella, y no la comercializadora, quien ejecuta materialmente el cambio, así que puede decirte quién figura como titular y desde qué fecha. Localízala en el propio recibo o a través de los dígitos del CUPS y contacta con tu código y la dirección del inmueble. La CNMC ofrece una consulta gratuita en línea de cambios de comercializador: se introduce el CUPS y un correo electrónico y devuelve si el punto ha cambiado de empresa y en qué momento. Conocer esa fecha es clave, porque marca los plazos para exigir la nulidad y la reposición al comercializador anterior. Plataformas como Datadis permiten además consultar el histórico del suministro.

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