La compra de Isdin por Puig por 1.200 millones de euros ha sido recibida con frialdad en Bolsa. La acción cayó ayer un 2,17%, hasta 17,11 euros, el nivel más bajo desde mediados de agosto.
El grupo español Puig formalizó la operación el lunes por la noche con la familia Esteve, que vende el 50% restante del laboratorio dermatológico. La transacción valora el 100% de Isdin en 2.400 millones de euros, cerca del 25% de la capitalización bursátil de Puig.
Una compra lógica para ganar peso en cuidado de la piel
Los analistas coinciden en el encaje estratégico. Elena Fernández-Trapiella, de Bankinter, recuerda que el cuidado de la piel apenas representa el 12% de las ventas del grupo, frente al 75% que aporta el negocio de perfumes. La compra encaja con la apuesta por marcas premium y con mayor potencial de crecimiento. Los perfumes mandan; el cuidado de la piel exige otra apuesta.
Pablo Fernández de Mosteyrín, analista de Renta 4, subraya que la operación permitirá a Puig ganar escala en dermatología, reforzar su posicionamiento en EMEA y capturar el potencial de crecimiento de Isdin. Advierte, sin embargo, de que la creación de valor exigirá una mejora sustancial de márgenes y sinergias relevantes.
Nicolás López, director de Análisis de Renta Variable de Singular Bank, considera que Puig compra un activo que conoce perfectamente y evita así el riesgo de pagar múltiplos basados en expectativas de una marca de moda. ‘El precio es exigente y el impacto inicial en el beneficio por acción es limitado’, resume.
La valoración no es un tema menor. Bankinter calcula que Puig necesitará aumentar la deuda en 700 millones para el primer pago, lo que eleva el endeudamiento desde 1,5 a 2,1 veces ebitda. Banco Sabadell, por el contrario, no detecta problemas de deuda.
El encaje estratégico convence; el precio exige que Isdin vuelva a crecer con márgenes más altos para que la operación no diluya valor.
Múltiplos exigentes y deuda: el coste de la operación
El precio acordado supone un PER de 42 veces y un EV/ventas de 3,7 veces, según Fernández-Trapiella. La referencia es exigente si se compara con las 16 veces a las que cotiza Puig y las 28 veces de L’Oréal. Sin embargo, Banco Sabadell matiza que Galderma cotiza a un PER de 40 veces y no descarta un re-rating de Puig. A estos múltiplos, la prima de control duele.
En XTB creen que el múltiplo resulta algo elevado en el contexto actual del sector. Javier Cabrera argumenta que la caída de la acción es una reacción lógica a la salida de caja: los 900 millones de euros iniciales suponen más del 9% de la capitalización actual de Puig. El descenso del 2,17% es proporcionalmente moderado.
Sabadell calcula que el impacto negativo en el precio objetivo sería inferior al 5%. La clave, apuntan los analistas, está en las sinergias. Si Puig logra reactivar el crecimiento y recuperar márgenes, la operación creará valor desde el primer año. Si no, la factura se pagará en pérdida de atractivo para el accionista.
Un apunte relevante: el 65% de las firmas de inversión recomienda comprar acciones de Puig, con un precio objetivo medio de 19,24 euros, lo que implica un potencial del 13%. La caída de ayer deja a la cotización en 17,11 euros.
Análisis: una apuesta por la dermatología con un coste exigente
La operación dibuja una consolidación defensiva poco habitual en el sector europeo de la belleza. Puig ya controlaba la mitad de Isdin desde hace años; el riesgo de integración es bajo y el activo no es desconocido. Prefiero leer la compra como una forma de ganar exposición a dermatología sin pagar la factura completa de una adquisición externa. Esa prudencia tiene valor.
El problema no es la estrategia, sino la aritmética. Un PER de 42 veces solo se justifica si Isdin crece con márgenes claramente superiores a los actuales. No basta con mantener la marca; hace falta extraer sinergias reales en distribución, aprovisionamiento y marketing. Si Puig lo consigue, el mercado validará los múltiplos. Si no, el endeudamiento añadido se convertirá en una losa.
La cita clave es el 28 de octubre, cuando Puig celebrará su Día del Inversor. Los analistas esperan visibilidad sobre las palancas de creación de valor. Yo también. Una adquisición de este calibre no se juzga por el titular, sino por los números que el equipo directivo sea capaz de presentar. Sin cifras concretas, la tesis seguirá dependiendo de promesas.





