La escalada de los márgenes de refino está convirtiendo a Repsol en una potente generadora de caja justo cuando el mercado empieza a descontar un escenario mucho más favorable para la compañía. RBC eleva su precio objetivo hasta los 38 euros y calcula que Repsol podría destinar 2.000 millones de euros a recomprar acciones en 2026, reforzando el atractivo para el accionista mientras los beneficios y el flujo de caja se disparan.
Esta es la principal tesis de Biraj Borkhataria, analista de RBC Capital Markets, en una nota reciente en la que reitera su recomendación de Sobreponderar las acciones de la petrolera española y eleva su precio objetivo hasta los 38,00 euros desde los 35,00 euros previos (valora un precio objetivo de hasta 41,0 en su escenario más optimista).
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Borkhataria revisó las acciones de Repsol tras celebrar el miércoles una sesión con el director financiero de Repsol, Antonio Lorenzo Sierra, en el marco de la serie «Global Energy & Mining Back-to-School» de RBC.
En la nota, RBC también actualiza sus estimaciones, incorporando unos márgenes de refino más elevados para el segundo semestre de 2026 y para 2027, y elevando su previsión de recompra para 2026 de 1.500 a 2.000 millones de euros, con revisiones al alza también para 2027.

Tesis de inversión de RBC en Repsol
Debido a las interrupciones continuas en Oriente Medio, las interrupciones en Rusia y el agotamiento de las existencias, que han provocado una especial escasez en el suministro de productos petrolíferos, Repsol ha visto cómo sus márgenes de refino subían inter trimestralmente hasta alcanzar unos 40 dólares/barril en lo que va del tercer trimestre de 2026, con una prima de 10 dólares/barril. Esto situaría el margen total casi al doble del nivel registrado en el máximo más reciente anterior a la guerra de Irán (24 dólares por barril en el segundo trimestre de 2022).
El indicador de margen al contado, de unos 50 dólares por barril —que ha alcanzado nuevos máximos en los últimos días—, sugiere una mayor presión al alza sobre las estimaciones, mientras que Repsol ha señalado que aún no observa una caída significativa de la demanda en la Península Ibérica. RBC actualiza sus estimaciones de margen para el segundo semestre de 2026 a 50 dólares por barril en el tercer trimestre de 2026 (total) y a 30 dólares por barril para el cuarto trimestre de 2026.
Por otro lado, la nota señala que gran parte del crecimiento de Repsol en el sector upstream se centra en América a corto plazo, en Alaska en particular. Antonio confirmó que Pikka, que entró en funcionamiento en junio, va por buen camino para alcanzar los 80.000 barriles equivalentes de petróleo al día (boed) a finales de septiembre (participación del 49%, 39.000 boed netos para Repsol), y que la reciente inyección de agua en el proyecto impulsará un rápido aumento de la producción en los próximos meses (el comunicado de Santos de ayer señalaba una producción bruta actual de 40.000 boed y la plena capacidad para finales del tercer trimestre de 2026).
Por el lado de las distribuciones, la dirección dejó claro que el método preferido para distribuir el exceso de flujo de caja libre (FCF) era mediante la recompra de acciones, descartando la posibilidad de dividendos extraordinarios, para lo cual se requeriría una junta general extraordinaria. La dirección confirmó el objetivo de una ratio de reparto del 30-40 % (sobre el flujo de caja operativo ajustado, CFFO).
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“Dado que la generación de flujo de caja libre (FCF) se prevé extremadamente sólida en lo que queda de año y que el actual programa de recompra (500 millones de euros) finaliza con los resultados del tercer trimestre de 2026 (finales de octubre), esperamos una revisión al alza significativa junto con los resultados del tercer trimestre”, explica RBC.

“Prevemos que la empresa se sitúe en el extremo inferior de su rango de reparto previsto y asumimos una recompra de 2.000 millones de euros para el año (frente a los 1.500 millones anteriores). También revisamos al alza nuestras estimaciones para 2027-28, respaldadas por la fortaleza sostenida de los márgenes de refino. Repsol se perfila como un comprador importante de acciones a lo largo de este año y de cara al próximo, y esperamos que esto impulse tanto el crecimiento de la cotización como el del dividendo por acción”, añaden.
Así, al actualizar las estimaciones para reflejar unos márgenes de refino más sólidos, RBC eleva considerablemente sus previsiones de beneficios y flujo de caja, situándose la estimación de beneficios para el tercer trimestre un 80% por encima del nivel del segundo trimestre de 2026 y un 80% por encima del consenso para el tercer trimestre de 2026.
Repsol: Venezuela, química e impuestos
En Venezuela, Repsol está aumentando la producción en su proyecto Cardón IV, donde prevé un incremento de la producción del 10% durante el próximo año. La empresa continúa las negociaciones con el Gobierno sobre las condiciones fiscales, y los recientes acuerdos firmados por otras empresas del sector (CVX) muestran que la situación en el país sigue evolucionando a buen ritmo. Repsol no prevé ningún cambio en su saldo de cuentas por cobrar hasta el segundo semestre de 2026.
En cuanto al sector químico, los márgenes también siguen siendo sólidos, y Lorenzo destaca un aumento de los márgenes respecto al trimestre anterior, partiendo de los niveles récord del segundo trimestre de 2026 (569 €/tonelada). La empresa se mantiene más cautelosa respecto a las perspectivas a largo plazo, ya que se espera que gran parte de la recuperación de los beneficios en los próximos años provenga de sus propias medidas de autoayuda (es decir, el proyecto Alba en la refinería de Sines).
Por último, en lo que respecta a los impuestos sobre los beneficios extraordinarios: RBC habla de una preocupación, pero no una certeza. Con los precios de los productos finales en máximos históricos, muchos gobiernos han buscado redistribuir los beneficios «excesivos» y ayudar a gestionar los costes energéticos.
Curiosamente, Lorenzo señaló que, aunque el actual Gobierno español ha mostrado su intención de aplicar un impuesto sobre los beneficios extraordinarios, su aplicación no es necesariamente una certeza.
“En nuestra opinión, cuanto más tiempo se mantengan los márgenes elevados, más probable será que España busque instrumentos para gravar los beneficios extraordinarios, aunque los descuentos que Repsol ofrece en las gasolineras podrían ayudar a mantener la buena voluntad y aliviar la presión sobre los precios al consumo”, termina Borkhataria.




