HYPE, el token de Hyperliquid, se estrena en un fondo cotizado (ETF) de Estados Unidos con un peso del 3,4% dentro del fondo de Hashdex. La incorporación lo convierte en la quinta mayor posición del fondo, solo por detrás de Bitcoin, Ethereum, XRP y Solana.
El vehículo sigue el índice de precios de criptoactivos Nasdaq CME, una referencia construida por Nasdaq y CME Group. Según la documentación del fondo, al 1 de septiembre acumulaba 431,37 millones de dólares en activos netos, y sus acciones cerraron en 19,46 dólares frente a un valor liquidativo de 19,50 dólares.
El NCIQ, que replica el Nasdaq CME Crypto Settlement Price Index, ajusta sus componentes según la metodología de Nasdaq y CME Group. No se trata de un vehículo que compre directamente los tokens, sino de un fondo que sigue un índice de precios de liquidación.
Qué cambia en el reparto de pesos del fondo
La actualización no solo añade a HYPE. Bitcoin, que hasta ahora dominaba la cartera con un 78%, ha reducido su peso al 74,6%. Solana, en cambio, sube del 3,2% al 3,7%. HYPE entra con más peso que Cardano, Chainlink y Stellar, una señal de que el mercado empieza a mirar más allá de los grandes nombres.
El fondo completa sus posiciones con Ethereum, que mantiene la segunda plaza, junto a XRP, Cardano, Chainlink, Stellar y Bitcoin Cash. Es un índice amplio, pero con una gestión cada vez más selectiva de los activos que entran y salen.
La entrada de HYPE coincide con un momento de apetito institucional por los ETF de criptoactivos. Los flujos hacia los ETF spot de Bitcoin siguen siendo fuertes y los productos de Solana han registrado entradas en máximos de varios meses, lo que refuerza la idea de que los proveedores necesitan incluir activos más allá del bitcoin para diferenciarse.
HYPE ha pasado de ser un token de nicho a ocupar un hueco en un índice seguido por inversores institucionales.
Por qué HYPE ha entrado en el índice
Hyperliquid no es un proyecto menor: es una blockchain de capa 1 especializada en futuros perpetuos en cadena, contratos que permiten especular sobre el precio de un activo sin tener que poseerlo. Su token acumula una subida notable: a finales de agosto marcó un máximo histórico de 84,80 dólares, impulsado por un programa de recompra financiado con los rendimientos de sus reservas.
En el momento de la publicación original de la noticia, HYPE cotizaba en 81,76 dólares, con un avance del 5,74% en 24 horas. Su capitalización de mercado alcanzaba los 18.310 millones de dólares y lo situaba como la décima criptomoneda por tamaño, una posición pocas veces vista para un token ligado a un exchange descentralizado.
Lectura de fondo: entre índices con Bitcoin y cestas alternativas
La inclusión de HYPE en un producto regulado tiene más valor simbólico que financiero inmediato. El fondo todavía dedica casi tres cuartas partes a Bitcoin, pero la reducción desde el 78% al 74,6% demuestra que los proveedores de índices no se conforman con replicar la capitalización de mercado sin más.
Conviene recordar que en el mundo de los ETF de criptoactivos conviven estrategias muy distintas. Mientras el NCIQ mantiene a Bitcoin como eje central, el índice lanzado por S&P Dow Jones y Pantera directamente lo excluye. Esa divergencia refleja un debate de fondo: ¿un índice cripto debe reflejar el mercado o apostar por una tesis concreta? Por ahora, los rebalanceos futuros del NCIQ decidirán si el peso de HYPE sigue creciendo.
Riesgos no faltan. Hyperliquid depende en buena medida del éxito de su exchange descentralizado y de la liquidez que atraiga su modelo de futuros perpetuos. Una caída brusca del interés por ese tipo de productos podría reducir tanto su actividad como el valor de HYPE, y con ello su atractivo para los índices.
Para el inversor español, la lección es clara. Los fondos cotizados que siguen índices cripto ya no son solo una forma de exponerse a Bitcoin con un envoltorio regulado; empiezan a funcionar como una cesta gestionada en la que entran tokens emergentes con tracción real. HYPE es el último ejemplo, pero probablemente no el último fichaje.




