Tras 14 años en Marte, el rover Curiosity ha hallado unas fosas anchas y someras nunca antes vistas. La sorpresa llegó durante la planificación terrestre del viernes 21 de agosto de 2026, en los soles marcianos 4988 a 4994, según detalla el blog de la misión Curiosity.
Ambos espacios de trabajo de esa semana contenían rasgos que, en palabras del equipo, no se parecen a nada de lo que han visto en 14 años sobre la superficie. Se trata de fosas anchas y someras diseminadas por la roca madre, como la que aparece en la imagen captada por la cámara MAHLI el 19 de agosto de 2026, a las 07:59:21 UTC, en el sol marciano 4989.
Unas fosas que no encajan con la explicación habitual
En Marte las fosas no son raras. Cuando un nódulo resistente o un guijarro se erosiona y se desprende de la roca, deja un hueco. Lo anómalo aquí es la forma: las de esta semana son mucho más anchas y menos profundas que las observadas antes y, además, no aparecen junto a objetos que expliquen su origen. El hueco fotografiado mide aproximadamente un centímetro de diámetro.
El equipo reaccionó como lo haría cualquier geólogo ante una anomalía: recogiendo la mayor cantidad de geometría posible. La cámara MAHLI y la cámara de mástil Mastcam capturaron mosaicos estéreo y conjuntos de imágenes muy superpuestas, con los que se puede construir un modelo digital de elevación de la estructura de las fosas.
En paralelo, el instrumento químico ChemCam barrió capas complejas de roca con cambios de textura y estructura en distancias verticales muy cortas, un indicio de que las condiciones de depósito variaron en un espacio reducido. También llamaron la atención unas capas grises, rugosas y resistentes, de química probablemente distinta a la roca encajante, además de una serie de guijarros sueltos dispersos por la zona de trabajo.
Más lejos, el peñasco llamado Cordillera recibió un mosaico completo de Mastcam, mientras que los peñascos Tolhuaca y Potosí, al sur, se convirtieron en objetivo para estudiar posibles estructuras cruzadas y la mineralogía del material oscuro que corona Potosí. Mientras tanto, el equipo de ciencia ambiental mantuvo un ritmo de observación más alto de lo habitual para vigilar una posible tormenta de polvo regional, que a finales de semana parecía estar disipándose.
Cada nuevo hueco en la roca es un mensaje geológico; lo raro es que estos no dejen tarjeta de presentación.
El método: cómo se lee una fosa sin tocar la roca
La imagen de la depresión no es una foto cualquiera. La cámara MAHLI, situada en la torreta al final del brazo robótico, combina varias tomas del mismo objetivo a distintas posiciones de foco para obtener una única composición con la mayor cantidad de rasgos nítidos. Y todo este despliegue se completó a pesar de haber perdido un día de planificación por una caída del enlace descendente.
Un centímetro es lo que mide una lenteja grande o una uva pequeña. Parece poco, pero en la estratigrafía de Monte Sharp cada capa es una página de un libro geológico que Curiosity va hojeando desde 2012. Que aparezcan huecos sin residuo aparente sugiere que algún proceso, aún por identificar, ha atacado la roca de este tramo concreto.

Por qué un hueco de un centímetro importa en la historia del monte Sharp
La falda del Monte Sharp es un archivo sedimentario que registra el tránsito de un Marte más húmedo a uno seco. Si las condiciones de depósito variaron a distancias verticales muy cortas, como sugieren los paquetes de capas que ChemCam analizó con su láser, entonces estos afloramientos podrían conservar un instante preciso de esa transición. Las fosas, aunque menudas, se integran en ese mismo rompecabezas.
Conviene rebajar las expectativas: no estamos ante un estudio cerrado con revisión por pares, sino ante una entrada de blog de misión. La propia Michelle Minitti, investigadora principal adjunta de MAHLI, lo describe como un puzle bienvenido sobre los procesos que han afectado a esta sección de rocas. Los datos son iniciales y todavía no hay una confirmación independiente del mecanismo que generó las fosas.
Las siguientes semanas darán más pistas. El modelo digital de elevación permitirá medir perfiles y compararlos con las fosas clásicas producidas por meteorización. Los análisis químicos de las capas grises y de los guijarros flotantes ayudarán a discernir si estos rasgos marcan una roca distinta o un proceso que no habíamos visto en los 14 años del rover.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: unas fosas anchas y someras en la roca madre, sin objetos asociados, durante los soles 4988-4994 de la misión Curiosity.
- Dónde: en la falda del monte Sharp, en el cráter Gale, Marte.
- Institución responsable: NASA, con participación del Jet Propulsion Laboratory (JPL) y del instrumento MAHLI.
- Cuándo: planificación terrestre del 21 de agosto de 2026; imagen del hallazgo captada el 19 de agosto de 2026, sol 4989.
- Impacto a futuro: ayudará a entender los procesos de alteración de las rocas registradas en la estratigrafía del monte Sharp, clave para leer la historia ambiental de Marte.




