Remixpoint vende Solana, Ethereum y XRP y gana 598.400 dólares para quedarse solo en bitcoin

La firma japonesa vendió toda su cartera de altcoins en una sola sesión y revierte así la apuesta de diversificación que inició en junio. Su tesorería queda concentrada en unos 1.506 bitcoin, con la vista puesta en el negocio de almacenamiento energético.

Remixpoint ha liquidado su cartera de altcoins (las criptomonedas alternativas al bitcoin) en una sola sesión. La empresa japonesa ganó 598.400 dólares con la operación del 1 de septiembre y ha quedado con una tesorería cripto concentrada exclusivamente en bitcoin, unos 1.506 BTC.

La venta de altcoins, en cifras

El giro supone una marcha atrás contundente. En junio, Remixpoint había apostado por la diversificación: compró alrededor de 1,2 millones de XRP y añadió Solana y Dogecoin a su balance. La idea era protegerse de la debilidad del yen. Sus modelos financieros proyectaban entonces ingresos del segmento cripto de hasta 12.440 millones de yenes (unos 63,21 millones de dólares). Ahora, tras evaluar la volatilidad de las altcoins, la dirección ha preferido venderlo todo de golpe.

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La operación movió 4,47 millones de dólares, frente a un valor en libros de 3,87 millones. La plusvalía se repartió de forma muy dispar entre los activos liquidados:

  • Ethereum: 305.900 dólares de ganancia.
  • Solana: 250.500 dólares.
  • XRP: 58.500 dólares.
  • Dogecoin: pérdida de 16.500 dólares.

Solana y Ethereum también generaron 151.800 dólares combinados en recompensas de staking (el mecanismo por el que se delegan criptomonedas a un validador a cambio de rendimientos). Ese ingreso, sin embargo, no pesó lo suficiente como para conservar las altcoins en cartera.

Por qué bitcoin ganó la partida

La compañía japonesa ha bautizado su nueva estrategia como selección y concentración. Dicho de otro modo: menos activos, más convicción. El equipo gestor ha concluido que tener varias criptomonedas añadía volatilidad sin aportar una ventaja clara a su balance.

El factor decisivo llegó del lado de los ingresos pasivos. Entre febrero y agosto de 2026, Remixpoint obtuvo 14,92 BTC en intereses por prestar sus bitcoin, equivalentes a 834.300 dólares, sin vender ni uno solo de sus tokens. Esa rentabilidad, hasta cierto punto predecible, inclinó la balanza frente a unas altcoins que ofrecían exposición al precio pero no un mecanismo de ingreso parecido.

Remixpoint no ha salido de la cripto: ha cambiado un modelo de tesorería por otro, y prefiere el ingreso predecible del bitcoin al riesgo de las altcoins.

Detrás de la decisión, también late un contexto macro. Las tesorerías corporativas japonesas llevan meses buscando refugio ante la debilidad del yen, y el bitcoin ha pasado a competir con los activos tradicionales como almacén de valor. Remixpoint no es la primera firma nipona en acumular BTC, aunque sí una de las pocas que ha deshecho su apuesta por las altcoins en tan poco tiempo.

El capital obtenido no irá a más cripto. Remixpoint planea reinvertir el beneficio en su negocio energético: ampliará su flota de sistemas industriales de almacenamiento en baterías y reforzará su posición financiera. Ese destino final explica por qué la tesorería busca previsibilidad: en un negocio intensivo en capital, los balances no se llevan bien con la volatilidad de las altcoins.

Qué dice de Solana esta reversión

Conviene leer con calma qué significa esto para Solana. Que Remixpoint haya vendido sus SOL no equivale a un veredicto contra la red. La propia firma obtuvo 250.500 dólares de plusvalía con Solana y otros 151.800 dólares en staking. El problema no fue la falta de rendimiento, sino el encaje de Solana en un modelo de tesorería que busca ingresos pasivos estables. La red de Anatoly Yakovenko (cofundador de Solana) ofrece staking, aplicaciones DeFi (finanzas descentralizadas) y comisiones, pero su perfil de riesgo es distinto al de un activo pensado como colchón corporativo. Dicho de otro modo: no es que Solana haya fallado; es que Remixpoint cambió de manual.

Aun así, la decisión deja una advertencia. La adopción institucional de Solana no es un camino uniforme. Durante 2026, el capital ha entrado con fuerza en el ecosistema a través de fondos cotizados (ETF) y plataformas de pago, pero una tesorería que revierte su posición de SOL en menos de tres meses recuerda que la diversificación corporativa puede ser reversible. El riesgo no está en una sola empresa, sino en que el movimiento se convierta en tendencia entre las cotizadas japonesas que buscaron refugio en las altcoins. Habrá que vigilar si otras firmas con exposiciones similares siguen el mismo guion en otoño.


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