Comscore ha comunicado a la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) que no formalizará el contrato para ejecutar la medición de audiencias digitales en España. La decisión llega tras la reestructuración global de la compañía y abre un nuevo escenario en el sector.
Comscore comunica su renuncia a la AIMC
La compañía ha trasladado a la AIMC que no está en disposición de formalizar el contrato ni de ejecutar el proyecto incluido en su propuesta para el concurso de medición de audiencias digitales convocado por la asociación. Así lo recoge el comunicado difundido por la propia asociación.
Según la nota, la reestructuración global de Comscore ha afectado de forma significativa a sus operaciones y a su plantilla. La reducción de capacidad le impide asumir el proyecto con el alcance, las condiciones y los plazos inicialmente planteados.
Comscore considera que, dadas las circunstancias actuales, no sería responsable asumir compromisos que no puede garantizar que vaya a cumplir con los estándares que exige el mercado español. La decisión de no formalizar el contrato se produce, por tanto, antes de que la ejecución del proyecto se pusiera en marcha.
La renuncia deja sin operador de referencia un proyecto cuya métrica condiciona la comparación entre medios y la asignación de inversión publicitaria digital.
El concurso se había convertido en un proceso estratégico para la industria. La renovación del servicio de medición busca una métrica común que permita comparar soportes, planificar campañas y liquidar inversión publicitaria con criterios homogéneos. La asociación no ha detallado los plazos alternativos ni el número de candidatos que permanecen en el proceso.
Un concurso estratégico para el mercado publicitario
El desenlace tiene especial relevancia porque la medición de audiencias digitales constituye una infraestructura común para la planificación, la comercialización publicitaria y la comparación entre medios. Cualquier cambio en el proveedor o en la metodología puede tener efectos directos sobre buena parte del mercado publicitario y de medios.
La AIMC agrupa actualmente a 119 empresas vinculadas a los medios de comunicación y al sector publicitario. Entre sus funciones figuran la investigación, la medición y el control de las audiencias de los diferentes medios. El proyecto digital cuya ejecución rechaza ahora Comscore era una pieza central de esa actividad asociativa.
La renuncia obliga a la asociación a revisar su hoja de ruta. Por el momento, la AIMC no ha avanzado si retomará el concurso con otros participantes, si modificará sus condiciones o si planteará una solución diferente. La asociación se ha limitado a indicar que continuará informando sobre la evolución del proceso y sobre las decisiones que adopte.
En términos de negocio, el episodio introduce una señal de prudencia. Las agencias de medios y los anunciantes necesitan series estables para evaluar la cobertura de los soportes digitales. Un cambio en el operador o en la metodología de medición afecta a los paneles, a las muestras y a los criterios de comparación entre cabeceras, plataformas y sitios de noticias.
En el mapa del sector, la función de AIMC es la de facilitar una moneda única de audiencia. La salida de un proveedor tecnológico de referencia no deja sin servicio la medición actual, pero sí condiciona la migración hacia la nueva metodología y extiende la incertidumbre sobre la gobernanza del dato.
Las alternativas que analiza la Junta Directiva
La Junta Directiva de la AIMC se reunirá en los próximos días para analizar las alternativas y decidir los siguientes pasos del servicio de medición digital en España. La asociación no ha adelantado una fecha concreta ni un calendario para la resolución del proceso.
El movimiento recuerda el peso que ha ganado la medición digital en la cadena de valor publicitaria. La comparación entre soportes y la construcción de métricas comunes condicionan la asignación de inversión. Quedarse sin un operador que asuma el contrato, aunque sea de forma temporal, introduce presión en la planificación de agencias y anunciantes.
Con el precedente de una infraestructura en revisión, la asociación debe resolver tres frentes: mantener la credibilidad de la medición, encontrar un proveedor con capacidad técnica para gestionar el dato y dar certidumbre al mercado. La decisión será seguida de cerca por los grupos mediáticos, los anunciantes y las agencias de medios que integran la AIMC.
La renuncia no altera de inmediato la actividad publicitaria, pero deja sin una pieza esencial el rediseño de la medición. La asociación avanzará en los próximos días y el mercado espera señales claras sobre la continuidad del proyecto.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: Cubre la necesidad de despejar la incertidumbre sobre quién proveerá la medición digital de referencia para el sector, ahora que Comscore se retira del contrato.
- El reto por delante: Redefinir el concurso o encontrar un operador con capacidad para cumplir alcance, plazos y estándares del mercado español.
- El tablero competitivo: El movimiento deja a los grupos mediáticos, anunciantes y agencias a la espera de una señal clara sobre la métrica común que marcará la planificación publicitaria.




