Ahora que casi todos los españoles hemos vuelto a la normalidad en septiembre, conviene recordar que 2026 ha venido con una batería de cambios normativos que afectan directamente al bolsillo de quien se pone al volante. Desde la sustitución definitiva de los triángulos de emergencia por las balizas V-16 conectadas hasta la nueva regulación de los patinetes eléctricos, la DGT ha puesto en marcha medidas que endurecen sanciones y amplían las obligaciones de los conductores.
Esta lista recoge los cinco cambios que más dinero o puntos pueden costar este año, pero con un criterio de verificación estricto: solo se incluye lo que está confirmado o en trámite avanzado, evitando dar por cierto lo que no consta en ninguna orden oficial. Así, al margen cero que se atribuye a los radares no se le ha encontrado respaldo normativo, mientras que la rebaja de la tasa de alcoholemia a 0,2 mg/l figura como propuesta aún no aprobada. El resto de medidas, como la multa por sujetar el móvil o la obligación de llevar la baliza V-16, sí están en vigor o tienen fecha de aplicación inminente.
4La tasa máxima de alcoholemia baja a 0,2 mg/l; superarla costará 1.000 euros y 6 puntos
La medida más polémica del paquete que la DGT lleva meses negociando es, con diferencia, la que más puede golpear el bolsillo del conductor medio. La propuesta consistía en rebajar el límite general de alcohol de 0,5 g/l en sangre (0,25 mg/l en aire espirado) a 0,2 g/l, el equivalente a 0,1 mg/l y la tasa que hoy ya se exige a profesionales y conductores noveles. Con un margen tan estrecho, una sola caña o copa de vino podría dejar a cualquier conductor por encima del máximo y disparar los positivos en los controles. El plan incluía además una nueva escala con un tramo leve de 200 euros y 2 puntos para quien superara la tasa reducida sin llegar a 0,25 mg/l, mientras que sobrepasar los 0,51 mg/l seguiría costando 1.000 euros y 6 puntos, la cifra que ha hecho de esta reforma sinónimo de multa máxima. De salir adelante, España se colocaría a la altura de Suecia o Polonia, los países europeos con menor tolerancia.
Eso sí, conviene no dar la norma por hecha: el texto que fijaba el máximo en 0,2 g/l fue rechazado el 18 de marzo de 2026 en la Comisión de Interior del Congreso por 19 votos en contra y 18 a favor (ver noticia), de modo que a la fecha de esta actualización sigue sin estar en vigor y los límites se mantienen en 0,25 mg/l para el conductor general y 0,15 mg/l para noveles y profesionales. El revés parlamentario no resta capacidad económica al asunto: superar hoy entre 0,25 y 0,5 mg/l ya cuesta 500 euros y 4 puntos, rebasar los 0,5 mg/l eleva la sanción a 1.000 euros y 6 puntos, y desde los 0,6 mg/l el caso deriva a la vía penal, con prisión de tres a seis meses y retirada del carné de uno a cuatro años. Con el alcohol detrás de alrededor del 30% de los fallecidos en carretera, la presión para retomar la rebaja sigue viva y la medida conserva su puesto entre los cambios que más pueden costar al conductor.



