Los 5 cambios normativos y de seguridad de la DGT que más dinero o multas van a costar a los conductores este año

Ahora que casi todos los españoles hemos vuelto a la normalidad en septiembre, conviene recordar que 2026 ha venido con una batería de cambios normativos que afectan directamente al bolsillo de quien se pone al volante. Desde la sustitución definitiva de los triángulos de emergencia por las balizas V-16 conectadas hasta la nueva regulación de los patinetes eléctricos, la DGT ha puesto en marcha medidas que endurecen sanciones y amplían las obligaciones de los conductores.

Esta lista recoge los cinco cambios que más dinero o puntos pueden costar este año, pero con un criterio de verificación estricto: solo se incluye lo que está confirmado o en trámite avanzado, evitando dar por cierto lo que no consta en ninguna orden oficial. Así, al margen cero que se atribuye a los radares no se le ha encontrado respaldo normativo, mientras que la rebaja de la tasa de alcoholemia a 0,2 mg/l figura como propuesta aún no aprobada. El resto de medidas, como la multa por sujetar el móvil o la obligación de llevar la baliza V-16, sí están en vigor o tienen fecha de aplicación inminente.

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La DGT multará con 200 € no llevar la nueva luz V-16 conectada

La DGT confirma que no hay marcha atrás: Por qué tienes que comprar la baliza obligatoria Help Flash por 49,95 €
Todo lo que necesitas saber sobre la baliza V16 conectada Help Flash, el dispositivo que la DGT ha convertido en obligatorio en España.

Desde el 1 de enero de 2026, la baliza V-16 conectada es el único sistema de preseñalización válido en las carreteras españolas: el clásico triángulo, obligatorio desde 1999, ya no sirve para señalizar una avería ni un accidente, y bajarse del coche para colocarlo se ha convertido en un gesto sancionable. La obligación afecta a turismos, furgonetas, camiones, autobuses y vehículos mixtos, un parque de unos 30 millones de coches. Circular sin la baliza es una infracción leve de 80 euros (40 con pronto pago), pero el desembolso serio llega cuando el vehículo queda inmovilizado: si la luz no está encendida y fijada en el punto más alto del coche, la Guardia Civil, por orden expresa de la DGT ya superado el periodo de adaptación de la primera mitad del año, tramita una infracción grave de 200 euros (100 por pronto pago), sin retirada de puntos.

El motivo por el que este cambio se cuela entre los que más costarán al conductor es que grava a casi todo el parque y no solo a los infractores. La baliza homologada y conectada a la plataforma DGT 3.0 cuesta unos 50 euros, una compra obligatoria que las estaciones de ITV ya verifican: si el dispositivo no figura en el listado oficial de la DGT, el vehículo puede ser rechazado en la inspección. Además, las sanciones se acumulan: quien se baje sin chaleco reflectante o porte una luz no certificada puede sumar hasta 280 euros, y una señalización deficiente puede pesar sobre la responsabilidad civil si otro coche alcanza al vehículo parado. El despliegue sigue a medio camino —el sector calcula entre 13 y 16 millones de balizas vendidas frente a los 32 millones de vehículos obligados—, lo que ha llevado a Tráfico a intensificar los controles este verano, cuando las activaciones diarias superan ya las 2.500 avisos de incidencias en carretera.

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