Ahora que casi todos los españoles hemos vuelto a la normalidad en septiembre, conviene recordar que 2026 ha venido con una batería de cambios normativos que afectan directamente al bolsillo de quien se pone al volante. Desde la sustitución definitiva de los triángulos de emergencia por las balizas V-16 conectadas hasta la nueva regulación de los patinetes eléctricos, la DGT ha puesto en marcha medidas que endurecen sanciones y amplían las obligaciones de los conductores.
Esta lista recoge los cinco cambios que más dinero o puntos pueden costar este año, pero con un criterio de verificación estricto: solo se incluye lo que está confirmado o en trámite avanzado, evitando dar por cierto lo que no consta en ninguna orden oficial. Así, al margen cero que se atribuye a los radares no se le ha encontrado respaldo normativo, mientras que la rebaja de la tasa de alcoholemia a 0,2 mg/l figura como propuesta aún no aprobada. El resto de medidas, como la multa por sujetar el móvil o la obligación de llevar la baliza V-16, sí están en vigor o tienen fecha de aplicación inminente.
5Patinetes: casco, seguro y registro obligatorios en 2026, con multas de hasta 500 euros
Desde enero de 2026 ningún patinete eléctrico puede circular legalmente en España sin estar inscrito en el Registro de Vehículos Personales Ligeros de la DGT ni sin un seguro de responsabilidad civil. Lo fija el Real Decreto 52/2026, publicado en el BOE el 30 de enero, que obliga a obtener certificado de circulación, placa o etiqueta identificativa y a abonar una tasa de 8,67 euros por el trámite. A ese desembolso puntual se suma la póliza obligatoria —derivada de la Ley 5/2025—, que el sector sitúa entre 30 y 80 euros anuales para la cobertura básica a terceros y que hasta ahora era voluntaria en la mayoría de las ciudades. Además, el casco homologado deja de ser una recomendación: la reforma del Reglamento General de Circulación que entra en vigor el 1 de octubre de 2026 lo hace obligatorio en todo el país, junto con la edad mínima de 15 años, el chaleco reflectante nocturno y el alumbrado permanente. Es un cambio de calado porque convierte un vehículo que circulaba casi sin costes en un gasto anual recurrente para millones de usuarios, incluidos los repartidores que lo usan a diario como herramienta de trabajo.
El grueso del coste, sin embargo, está en las sanciones. No llevar casco, carecer de registro o de la etiqueta identificativa se castiga con multas municipales de entre 50 y 500 euros, el tramo más alto reservado a patinetes manipulados o alterados, como ya aplican ciudades como Sevilla o Valladolid. Pero la factura más cara llega por el seguro: conducir sin póliza se considera infracción grave con sanciones de 250 a 800 euros, a las que se suma la inmovilización del vehículo en el acto; tenerlo sin asegurar se mueve entre 200 y 610 euros, y quien sea sorprendido sin registro ni cobertura puede acumular ambas multas. El riesgo no termina en el boletín: quien provoque un atropello sin seguro responde con su patrimonio de las indemnizaciones. Y con la moratoria para modelos no certificados cerrada el 22 de enero de 2027, los propietarios de patinetes comprados antes de 2024 deberán renovar vehículo, un desembolso que supera con creces el importe de cualquier sanción.



