El cliente de Lululemon cambia de camiseta: Alo y Vuori ganan terreno mientras la marca pierde fuelle

Lululemon se queda sin margen de error con menos tráfico, ventas débiles y Alo y Vuori pisándole los talones

La firma de moda canadiense Lululemon presentará los resultados del segundo trimestre el próximo jueves 3 de septiembre. Un segundo trimestre donde se ha observado cómo las visitas por parte de los clientes a las tiendas de la firma deportiva han mostrado una vuelta a la normalidad en cuanto al surtido de productos, pero los expertos señalan que es probable que el impulso de la marca siga siendo todavía bastante negativo.

En este sentido, Heidi O’Neill, la nueva directora ejecutiva de Lululemon, asumirá el cargo después de la publicación de los resultados del segundo trimestre, por lo que es bastante improbable que las acciones de la compañía deportiva tengan mucha actividad hasta la publicación de los resultados del tercer trimestre a finales de 2026; por lo tanto, es probable que la cotización se mantenga dentro de un rango limitado hasta 2027.

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Sin ir más lejos, en Jefferies señalan que «es probable que el segundo trimestre sea decepcionante para Lululemon, pero la valoración debería limitar las pérdidas de las acciones, de ahí nuestra recomendación de Mantener». Asimismo, los datos de Bloomberg Second Measure apuntan a una caída interanual del 10,4% en las ventas ajustadas observadas en las tiendas de Lululemon en Estados Unidos durante el segundo trimestre, con un claro descenso con respecto al primer trimestre.

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Heidi o’Neill, nueva CEO de Lululemon. Fuente: Lululemon

Lululemon sigue sin encontrar oxígeno

En este contexto, la compañía de ropa deportiva sigue luchando contra la reducción de gastos, la disminución de las ventas y la presión sobre los márgenes, pero eso no evita que se siga observando un riesgo a la baja en cuanto a sus beneficios.

Siguiendo esta línea, la incursión en categorías no estratégicas, junto con un diseño y una calidad menos consistentes, ha enturbiado la claridad de la marca y afectado la interacción con el cliente, incluso cuando Alo y Vuori parecen estar mejor adaptados a los gustos actuales con surtidos más reducidos y un posicionamiento de estilo de vida más definido. El riesgo es que Lululemon siga cediendo su clientela premium principal a estos competidores.

Lululemon sigue por detrás de sus principales competidores, Alo y Vuori, lo que indica una continua pérdida de cuota de mercado frente a la competencia

No obstante, la caída de la productividad también aumenta el riesgo de una mayor reducción de gastos. Los formatos más grandes conllevan mayores costos de alquiler y acondicionamiento y, sumado a un menor tráfico, la rentabilidad incremental de las nuevas tiendas sigue disminuyendo, lo que presiona la rentabilidad desde ambos lados. Esto provocó que los márgenes EBIT de Lululemon se contrajeran al 19,9 % en 2025, y los expertos prevén un mayor descenso en el futuro.

«Con la continua disminución del consumidor principal y la baja afluencia en las tiendas, no vemos muchas perspectivas de un cambio a corto plazo. La nueva CEO, Heidi O’Neill, no asumirá el cargo hasta septiembre de 2026, justo después de la publicación de los resultados del segundo trimestre, por lo que es improbable que se produzca una verdadera reestructuración del producto o la marca antes de la primavera de 2027, y se necesita más tiempo para evaluar su eficacia. Esto retrasa el proceso y reduce la visibilidad», señalan los analistas.

Lululemon
Establecimiento de Lululemon.

«Persisten problemas con el producto, la marca y la competencia, y la transición de liderazgo solo retrasará cualquier posibilidad de recuperación. Creemos que los frutos del trabajo de Heidi probablemente se verán en 2027«, afirman los expertos de Jefferies ante el futuro de Lululemon.

El problema que afronta la nueva CEO de Lululemon

El gran problema de la nueva CEO de Lululemon pasa por unas ventas por pie cuadrado que han tocado fondo. Concretamente, las ventas en tiendas crecieron un 3% durante el primer trimestre de 2026, mientras que la superficie se expandió un 11%, lo que generó una productividad negativa en un trimestre donde las ventas comparables en América ya habían disminuido en un dígito simple medio.

«Esta dinámica solo empeora si la empresa continúa agregando espacio con un tráfico en descenso. Una menor productividad significa mayor riesgo de rebajas, márgenes de mercancía más débiles y un continuo desapalancamiento de costos fijos. Las caídas en Norteamérica deben detenerse antes de que las ganancias puedan estabilizarse«, certifican de primera mano los expertos de Jefferies.

Crecimiento de Lululemon en las Americas
Crecimiento de Lululemon en las Américas

Fuente: Jefferies

No obstante, a problemas, soluciones. Los analistas han apuntado ocho puntos que la nueva CEO de Lululemon debería llevar a cabo para evitar sumar más problemas y para que la compañía deportiva pueda ver «la luz al final del túnel». La primera tarea es detener las expansiones de tiendas, es decir, optimizar la productividad de las ventas. Siguiendo, Lululemon debería normalizar la paleta de colores, los patrones y diseños con logotipos excesivos que están diluyendo el valor de la marca.

La tercera tarea para la CEO de Lululemon es arreglar primero las Américas. Otro de los puntos es ajustar el inventario, mejorar la disciplina para evitar la presión sobre los márgenes y la erosión de la marca. La quinta tarea de Heidi pasa por controlar los gastos generales y administrativos, reevaluando la mano de obra, el alquiler y el marketing para detener el apalancamiento de gastos. Otra tarea es reajustar las expectativas y comunicar un cambio que sea creíble, pero a la vez tenga transparencia. Por último, Heidi debe arreglar la cultura en Lululemon; desde Jefferies creen que la moral de los empleados debe mejorarse y los ejecutivos que no están a la altura deben ser reemplazados lo antes posible.


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