Guerra abierta por las tasas: Ryanair pierde casi 30 millones en España mientras se fuga a Italia

La aerolínea ve reducirse sus ingresos procedentes de salidas españolas en 28,5 millones de euros en el primer trimestre fiscal, mientras recorta rutas en los aeropuertos regionales y redobla sus ataques al ministro de Transportes.

A Óscar Puente tal vez no le guste la estrategia de Ryanair, pero la realidad es que la empresa cuenta con argumentos económicos para seguir reduciendo su presencia en los aeropuertos españoles donde las tarifas no le resultan competitivas. Sus cifras demuestran que, a pesar de mantener su popularidad, en el primer trimestre del nuevo año fiscal —que abarca de abril a junio de 2026— los datos en España reflejan una reducción importante en la facturación del territorio ibérico.

En la presentación de resultados que cubrió los datos del trimestre se especificó que los ingresos procedentes de salidas desde España disminuyeron a 743,8 millones de euros, frente a los 772,3 millones reportados en el mismo periodo del año anterior. Esto equivale a una reducción del 3,7 % en la facturación del mercado español, un dato negativo tanto para la empresa —que aspira a incrementar sus ingresos en España y Europa— como para el país, que sigue buscando fórmulas para retener las operaciones de la aerolínea irlandesa en sus aeropuertos regionales.

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Ryanair sitúa a la España regional (junto con Austria, Alemania y Dublín) en la categoría de mercados con impuestos y costes elevados. Ante este panorama, la compañía avanza que continuará reduciendo su presencia en algunas terminales del país, aunque sin detallar cuáles se verán afectadas. Sin embargo, entre el descenso de los ingresos y las limitaciones de flota, todo apunta a que la tendencia se mantendrá en los próximos meses.

Óscar Puente y Michael O'Leary de Ryanair.
Óscar Puente y Michael O’Leary de Ryanair..

Dado que el crecimiento del tráfico global está limitado al 4% para el año fiscal 2027 (con un objetivo fijado en 216 millones de pasajeros), la aerolínea está redirigiendo su escasa capacidad hacia países y regiones que rebajan sus tasas aeroportuarias e impuestos para captar turismo, destacando los casos de Albania, Italia, Marruecos, Eslovaquia y Suecia. Mientras tanto, sus métricas mejoran de forma notable en otros territorios.

Ryanair crece en Italia mientras recorta en España

La evolución en España contrasta con la tónica general del continente. La empresa experimenta mejoras en la mayor parte de Europa, consolidando además un crecimiento destacado en el que ya se ha convertido en su mercado más importante.

Italia se afianza como el principal feudo de Ryanair. Los ingresos por país de salida crecieron un 2,6%, pasando de 937,8 millones de euros en el trimestre anterior a 962,3 millones en el actual, un avance que la compañía atribuye a los movimientos estratégicos impulsados por el Gobierno de Giorgia Meloni.

Mientras critica la presión tarifaria en España, Ryanair clasifica a Italia entre las regiones que rebajan la fiscalidad aérea y reducen tasas para incentivar el tráfico de pasajeros. En consecuencia, los irlandeses desvían allí su flota disponible, apoyados además en la apertura de una nueva base en Trapani (Sicilia) durante este periodo.

Ni Michael O’Leary ni Óscar Puente cambian su discurso

De momento, no hay indicios de acercamiento entre la compañía y el Ejecutivo español. El consejero delegado de la aerolínea, Michael O’Leary, ha tachado la gestión del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, de fracaso; por su parte, el ministro ha defendido las tarifas y los impuestos locales, llegando a invitar a la empresa a que «vuele con sus aviones a otra parte» si no desea cumplir con la normativa nacional.

Michael O'Leary de Ryanair durante una rueda de prensa en Madrid. Fuente: Agencias
Michael O’Leary de Ryanair durante una rueda de prensa en Madrid. Fuente: Agencias

El dilema para Puente radica en que las aerolíneas están ejecutando paulatinamente lo que él mismo sugirió: trasladar sus aeronaves a otros mercados. La falta de flexibilidad en ambas estrategias mantiene la confrontación, provocando que algunas zonas clave de España pierdan conectividad, puesto que ni Vueling ni Volotea han logrado absorber todas las rutas abandonadas por los irlandeses.

¿Seguirá Ryanair reduciendo su presencia en España?

La aerolínea insiste en que el incremento de las tarifas en los aeropuertos españoles erosiona su modelo de negocio, lo que anticipa nuevos recortes en aeropuertos regionales. Más allá del pulso con Ryanair, la verdadera preocupación para el Gobierno debería ser que otras compañías imiten esta estrategia.

Voces de peso en el sector, como la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y la CNMC, ya han advertido de que el récord de visitantes en la red de Aena debería traducirse en un abaratamiento de los cánones operativos, una petición que choca con la postura del gestor aeroportuario de mantener las alzas para financiar su plan de inversiones.

Mientras tanto, condicionada por un crecimiento del tráfico global limitado al 4% para el ejercicio 2027, la compañía gestionará sus aviones de forma muy selectiva. Ante los elevados costes de la España regional, la aerolínea continuará retirando capacidad en estas zonas para volcarla en mercados con incentivos fiscales como Italia, Marruecos o Albania.


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