3OpenAI tendrá que borrar todo tu historial de chat a los 30 días, sin archivo ni recuperación
De los muchos frentes abiertos por Bruselas contra ChatGPT, este es el que más se nota en el día a día: tu historial de chat tendrá fecha de caducidad. La exigencia nace del RGPD, el reglamento europeo que obliga a no conservar datos personales más tiempo del estrictamente necesario (artículo 5) y reconoce el derecho al olvido (artículo 17). Para cumplirlo, OpenAI aplica un borrado automático: cuando eliminas una conversación, desaparece de tu vista al instante y queda programada para su destrucción definitiva en los servidores en un máximo de 30 días. Lo mismo sucede con los chats temporales. No hay archivo intermedio, ni papelera, ni copia de seguridad: pasada esa ventana, la conversación deja de existir sin recuperación posible, salvo que una obligación legal o de seguridad justifique conservarla.
Lo que convierte esta medida en un cambio drástico es su efecto doble y contradictorio. La misma regla que obliga a OpenAI a borrar en 30 días chocó de frente con la Justicia estadounidense: en mayo de 2025, una orden judicial en el pleito con The New York Times forzó a la compañía a conservar indefinidamente todos los registros de conversación, incluso los ya eliminados, en abierta contradicción con el RGPD. OpenAI recurrió y en octubre de 2025 confirmó que aquella obligación había terminado el 26 de septiembre, con lo que los chats borrados y los temporales volvieron a purgarse en un mes. El coste práctico para el usuario es alto: quien emplea ChatGPT como herramienta de trabajo —borradores, investigación, notas de proyectos— pierde ese material en cuatro semanas. La única vía de escape es exportar el historial manualmente antes de que expire el plazo, porque después no hay vuelta atrás: Bruselas obliga a la empresa a olvidar para protegerte y, de paso, tú también te quedas sin pasado.



