Simulaciones de SwRI y Arizona revelan la formación de la Luna en solo cinco horas tras el impacto

El nuevo modelo incorpora por primera vez la resistencia material de los dos cuerpos que chocaron. El resultado encaja mejor con la composición química de la Luna y ayuda a acotar cuándo se produjo el choque.

La Luna se formó en cinco horas tras el impacto gigante, según nuevas simulaciones del SwRI. El resultado, publicado en The Astrophysical Journal Letters, plantea un origen mucho más rápido de lo que sugerían los modelos clásicos.

La hipótesis dominante describe un choque entre la Tierra primitiva y un cuerpo del tamaño de Marte, conocido como Theia. Ese cataclismo, ocurrido hace unos 4.500 millones de años, habría arrojado una nube de escombros a la órbita terrestre. La Luna, según la versión más aceptada, se formó después a partir de ese material en un proceso lento de acreción.

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Un nacimiento en cinco horas, no en siglos

Las nuevas simulaciones, desarrolladas por el Southwest Research Institute y la Universidad de Arizona, introducen una variable que la mayoría de los modelos anteriores ignoraba: la resistencia interna de las rocas. Al incluir esa propiedad, el sistema no se comporta como un fluido ideal que se dispersa y tarda siglos en reagruparse. El resultado es una Luna coherente e intacta apenas cinco horas después del impacto.

Durante décadas, los cálculos trataron los cuerpos como fluidos sin cohesión porque el coste computacional de incluir la mecánica de roca era prohibitivo. La resistencia material describe cuánta energía puede absorber una roca antes de fracturarse. La nueva generación de simulaciones cambia esa limitación.

Esa cifra supone un giro radical. Los modelos clásicos de disco de acreción necesitaban entre meses y cientos de años para reunir el material lunar. La nueva cronología reduce el proceso a una escala casi instantánea en términos geológicos.

No es un ajuste menor: cambia la forma en que los investigadores abordan el origen del sistema Tierra-Luna y puede ayudar a acotar cuándo se produjo el choque.

Un satélite puede nacer en el tiempo de un vuelo transatlántico, no en los cientos de años de los modelos anteriores.

La resistencia de los materiales, la pieza que faltaba

origen de la Luna

Imagina dos bolas de arcilla húmeda que chocan a gran velocidad. No se convierten en polvo fino que flota durante años: se deforman, se fragmentan parcialmente y una parte queda ligada casi de inmediato. Algo parecido ocurre cuando los modelos incorporan la resistencia material de los planetas implicados.

El equipo utilizó técnicas computacionales de última generación que simulan no solo la gravedad y la temperatura, sino también la cohesión interna de la roca. Ese factor resultó decisivo para que el material expulsado formara un cuerpo único en lugar de un disco difuso.

Qué cambia en el rompecabezas del origen de la Luna

Lo que me parece más notable no es solo la velocidad. Este modelo ofrece una salida elegante a una vieja paradoja química. Las rocas lunares traídas por las misiones Apolo tienen una composición isotópica casi idéntica a la del manto terrestre. Si la Luna se hubiera formado sobre todo a partir del material de Theia, cabría esperar diferencias detectables. En cambio, un origen rápido a partir del material terrestre arrancado por el impacto explica mejor esa semejanza.

No es la única propuesta actual. Algunos equipos defienden que la Luna creció en un disco de vapor y roca o que el impacto fue tan energético que creó una estructura toroidal. El nuevo trabajo amplía ese debate, pero su su fuerza está en que explica observaciones químicas con un mecanismo más simple.

Si el escenario de cinco horas es correcto, también cambia la historia térmica de la Tierra primitiva. Una Luna formada tan pronto habría comenzado antes a frenar la rotación terrestre y a estabilizar la inclinación del eje. Eso, a su vez, influye en los modelos de clima, océanos y, quizá, en las condiciones que permitieron la vida. Aunque todavía es pronto para extraer conclusiones firmes, el simple hecho de que el modelo sea computacionalmente resoluble abre una vía para probar hipótesis con datos reales.

La publicación en The Astrophysical Journal Letters da al trabajo el respaldo de una revisión por pares. Sin embargo, se trata de un modelo computacional. Harán falta más simulaciones independientes y, sobre todo, nuevos datos geoquímicos para confirmar que el escenario de cinco horas es el correcto y no solo una posibilidad dentro de un abanico de condiciones iniciales.

El siguiente paso lógico será comparar estas predicciones con las edades de las rocas lunares más antiguas y con futuros análisis de muestras. Si la Luna nació así de rápido, su reloj interno quedó sellado desde el principio.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Simulaciones de alta resolución muestran que la Luna pudo formarse como cuerpo intacto cinco horas después del impacto gigante.
  • Dónde: Modelo computacional del sistema Tierra-Luna; los resultados se publican desde Estados Unidos.
  • Institución responsable: Southwest Research Institute (SwRI) y Universidad de Arizona.
  • Cuándo: Estudio publicado en septiembre de 2026 en The Astrophysical Journal Letters.
  • Impacto a futuro: Acota el origen de la Luna y reconcilia su composición química con la de la Tierra.

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