La F1 en Madrid y el tráfico: pegatinas obligatorias para que los vecinos del circuito accedan en coche a sus casas

El plan de Ifema restringe el paso en la zona amarilla de Las Cárcavas a los residentes con acreditación y cierra en rojo el entorno del circuito del 11 al 13 de septiembre. Las pegatinas se reparten hasta el 9 de septiembre, con un máximo de tres por vivienda.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ifema restringe el acceso de coches en zonas del circuito de la F1 de Madrid entre el 11 y el 13 de septiembre; los vecinos de Las Cárcavas necesitan pegatinas para llegar a sus viviendas.
  • ¿Quién está detrás? Ifema, con el respaldo del área de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid y la Asociación de Vecinas de Las Cárcavas.
  • ¿Qué impacto tiene? Solo los residentes acreditados podrán circular por la zona amarilla; la zona roja queda cerrada para todos. Las pegatinas se reparten hasta el 9 de septiembre.

Madrid exige pegatinas a los vecinos del circuito de la F1 para llegar en coche a sus casas durante el Gran Premio. El plan de Ifema restringe la circulación en Valdebebas del 11 al 13 de septiembre.

Pegatinas para acceder a casa: zonas, horarios y requisitos

El plan de movilidad para el tráfico de la F1 en Madrid dibuja dos perímetros alrededor de Madring. La zona amarilla, junto a la calle Antonio López Torres, permite el acceso en coche solo a residentes acreditados. La zona roja, más próxima al circuito, queda cerrada incluso para los vecinos. En ambos casos, el objetivo declarado de Ifema es garantizar la ‘correcta y ordenada celebración’ del evento.

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Las pegatinas comenzaron a repartirse el 1 de septiembre y podrán recogerse hasta el 9 de septiembre, de lunes a viernes, en la sede de la Asociación de Vecinas de Las Cárcavas, en el número 26 de la calle Maruja Mallo. El horario es de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00, salvo el lunes y el martes de la próxima semana, cuando solo se atiende por la tarde.

Cada vecino debe presentar DNI o NIE, un documento que acredite su vinculación con la vivienda situada dentro del perímetro amarillo, la matrícula del coche y un teléfono de contacto. Ifema no entregará más de tres pegatinas por vivienda. La acreditación debe colocarse en un lugar visible del vehículo.

El área de Movilidad del Ayuntamiento, liderada por Borja Carabante, sostiene que el plan definitivo ‘no está aún’ y que la propuesta es de Ifema. Aun así, defiende el reparto de adhesivos como ‘una medida de protección a los vecinos’.

En las redes, los residentes de Las Cárcavas plantean dudas sobre la escuela infantil Doña Francisquita o sobre quienes pasan por la zona amarilla para servicios esenciales. Algunos denuncian falta de información: ‘Nos enteramos de este despropósito por redes sociales’, lamenta una vecina.

El dispositivo protege a los residentes, pero deja en el aire el acceso de guarderías y servicios básicos que no figuran en el perímetro de reparto.

Almeida asume las molestias y prioriza el transporte público

El alcalde José Luis Martínez-Almeida reconocía el martes que ‘la molestia 0 no existe’ y adelantó pantallas acústicas para reducir el ruido. El plan de movilidad fomentará el acceso principalmente en transporte público, indicó en un acto celebrado en el Retiro.

Para el regidor, el Gran Premio es ‘uno de los grandes eventos y oportunidades de los próximos meses en Madrid’. También recordó que la F1 vuelve a la capital ’40 años después’.

No es la primera restricción de este circuito. Las pruebas de F3 llegó a duplicar los límites sonoros permitidos, algo que los vecinos de Valdebebas ya denunciaron. Ahora el tráfico suma una nueva capa de fricción doméstica.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto directo es doméstico: sin pegatina, un residente puede verse fuera de su propia calle durante los tres días de competición. La zona cero es la manzana de Antonio López Torres y el entorno de la calle Maruja Mallo, aunque la restricción se extiende al perímetro amarillo de Las Cárcavas.

El dato central es un máximo de tres adhesivos por vivienda. Deja poco margen para hogares con más vehículos, cuidadores o familiares habituales. Ifema habla de ‘correcta y ordenada celebración’; el Ayuntamiento, de protección vecinal, pero las respuestas en redes muestran desconfianza operativa. El precedente lo marcan las pruebas de F3 y las quejas por ruido, que ya colocaron al circuito bajo vigilancia vecinal.

La gestión recuerda a la de Madrid Central en sus primeros meses: la norma se anunció, los vecinos pidieron excepciones y los tribunales acabaron marcando el ritmo. Aquí no hay sanción económica publicada, pero la barrera de acceso puede volverse un conflicto de mayor calado si los servicios básicos no se blindan.

El riesgo inmediato está en la próxima semana: a partir del 9 de septiembre se cierra la entrega de acreditaciones, y quien no la tenga circulará en zona restringida sin red clara para servicios esenciales. Queda por ver si el plan definitivo aclara las excepciones para guarderías y trabajadores, la gran duda que este miércoles seguía abierta.


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