Mercadona vuelve a demostrar que sabe leer el paladar español mejor que nadie. En sus lineales de quesos ha colado una propuesta que, sobre el papel, suena a experimento arriesgado: un curado de oveja combinado con crema de naranja. La sorpresa es que funciona, y funciona muy bien.
No es la primera vez que la cadena valenciana convierte un producto sencillo en fenómeno de masas, pero esta vez el ingrediente diferencial —la naranja— ha generado un runrún especialmente intenso entre los clientes habituales de la sección de charcutería y quesos. Las piezas vuelan de las neveras en cuanto se reponen.
Mercadona reinventa el queso curado de toda la vida
El producto en cuestión es el queso curado de oveja con crema de naranja de la marca Hacendado, elaborado con leche pasteurizada de oveja de origen español y un mínimo del 3% de crema de naranja real, según la etiqueta. No se trata de un queso aromatizado con un toque frutal sutil: el sabor intenso y la textura firme del curado tradicional siguen ahí, pero al cortarlo aparecen esos vetazos anaranjados que anticipan la sorpresa.
Quienes ya lo han probado coinciden en algo: primero llega la potencia habitual de un buen curado de oveja, y justo después, el contrapunto fresco y ligeramente ácido de la naranja. Es un contraste inesperado, casi atrevido para lo que se suele encontrar en el lineal de un supermercado, y sin embargo, se ha ganado un hueco fijo en las cestas de la compra de miles de hogares.
Mercadona, un imperio construido sobre la marca blanca
Mercadona es, con diferencia, la cadena de supermercados líder en España por cuota de mercado, y buena parte de ese éxito se explica por su apuesta decidida por la marca propia. Bajo el paraguas de Hacendado, la compañía fabrica desde hace casi tres décadas una parte enorme de lo que vende: más del 46% de sus productos son de marca blanca, y cerca del 60% del catálogo total pertenece a marcas propias como Hacendado, Deliplus, Bosque Verde o Compy.
Ese modelo, sostenido por decenas de interproveedores que fabrican en exclusiva para la cadena, es precisamente lo que le permite lanzar novedades como este queso a un ritmo que ninguna otra cadena iguala. La fórmula lleva funcionando desde 1996 y explica por qué Mercadona puede permitirse experimentar con combinaciones poco convencionales sin asumir grandes riesgos comerciales.
El fenómeno de los quesos con un giro inesperado
La sección de quesos de Mercadona lleva tiempo dando que hablar. No es casualidad: varios de sus quesos Hacendado han sido reconocidos internacionalmente por su calidad, y la cadena ha ido ampliando su gama con propuestas cada vez más originales, alejadas del queso curado clásico sin sorpresas.
El de oveja con crema de naranja se suma a otras variantes afrutadas que ya circulan por los lineales, como el queso curado mezcla con toque frutal, pensado para paladares que buscan algo distinto sin renunciar a la intensidad de un buen curado. La estrategia es clara: diversificar sabores para captar tanto al comprador tradicional como al que busca innovar en su tabla de aperitivos.
Cómo disfrutarlo (y por qué merece la pena probarlo)
Para sacarle todo el partido a este queso, los expertos gastronómicos recomiendan servirlo a temperatura ambiente, nunca recién salido de la nevera. El frío apaga tanto el punto cítrico de la naranja como la intensidad del curado, y precisamente ese equilibrio es lo que lo hace especial.
Combina especialmente bien en una tabla variada, donde el contraste dulce-salado se agradece frente a otros quesos más neutros. No hace falta mucho más para convertirlo en el protagonista de una cena informal o un picoteo de última hora entre amigos.
- Sírvelo a temperatura ambiente entre 15 y 20 minutos antes de comerlo
- Combínalo con frutos secos (nueces o almendras) para reforzar el contraste
- Añade un chorrito de miel si buscas potenciar el punto dulce
- Pruébalo también fundido sobre tostadas como opción caliente
Un precio que compite con el Club del Gourmet
El queso se vende en piezas de aproximadamente 260 gramos por un precio en torno a los 5,54 euros, lo que sitúa el kilo alrededor de los 21 euros. No es el queso más barato de la sección, pero sí resulta competitivo frente a propuestas similares de otras cadenas o de secciones gourmet de grandes almacenes.
Ingredientes como la leche de oveja de origen español, el cuajo y los fermentos lácticos tradicionales explican ese precio ligeramente superior al de un curado estándar. Para quien busca sorprender sin gastar de más, sigue siendo una opción accesible dentro del segmento de quesos con un perfil más elaborado.
Lo que viene: más sabor y menos miedo a experimentar
La tendencia parece clara: los supermercados españoles, con Mercadona a la cabeza, están perdiendo el miedo a mezclar sabores que hace unos años hubieran parecido impensables en una nevera de gran consumo. El maridaje entre lácteos y fruta ha dejado de ser terreno exclusivo de quesos artesanos de mercadillo gourmet.
Si esta línea sigue funcionando, es previsible que veamos más combinaciones similares en los próximos meses: quesos con higos, con frutos rojos o con especias poco habituales. Mi consejo como consumidor habitual es sencillo: cuando un producto así agota existencias con esta rapidez, merece la pena probarlo antes de que se convierta en el nuevo básico imposible de encontrar en el lineal.






