Tim Cook deja la dirección de Apple este martes 1 de septiembre sin haber comprado ni un solo bitcoin para la tesorería de la compañía. Su sucesor, John Ternus, no ha aclarado en público si mantendrá esa política.
La duda tiene sentido porque Apple cerró junio con 146.500 millones de dólares en efectivo y valores negociables, según su propio informe trimestral. Es una caja tan grande que cualquier giro estratégico hacia el bitcoin habría movido al mercado entero. Pero Cook fue explícito hace cinco años y no cambió de opinión.
Qué dijo Tim Cook sobre bitcoin y por qué Apple nunca compró
En noviembre de 2021, durante un evento DealBook organizado por The New York Times, Cook reconoció que él, a título personal, tenía criptomonedas. Sin embargo, cerró la puerta a que Apple emulara a otras empresas con apuestas corporativas. No invertiría en criptomonedas, no porque no invierta mi propio dinero, sino porque no creo que la gente compre acciones de Apple para tener exposición a cripto’, explicó entonces.
Los números posteriores le han dado la razón a medias, sobre todo en términos de rentabilidad bursátil. Al día siguiente de aquellas declaraciones, el bitcoin marcó un récord cercano a los 68.991 dólares. Este domingo cotizaba en el entorno de los 77.244 dólares, casi un 12% por encima de aquel máximo. En el mismo periodo, las acciones de Apple pasaron de 175,35 dólares al cierre de 2021 a 319,70 dólares el viernes, una revalorización aproximada del 82%.
John Ternus hereda una decisión más práctica que teórica
Ternus, ingeniero de hardware, ha pasado 25 años en Apple trabajando con dispositivos, no en finanzas. Cook continuará como presidente ejecutivo con funciones estratégicas. Así que la pregunta no es solo si el nuevo CEO comprará bitcoin, sino si cambiará el enfoque de la compañía hacia la infraestructura cripto en los pagos.
La decisión con más impacto real está en los pagos. Los servicios le generaron a Apple 30.700 millones de dólares el último trimestre. Apple Pay mueve transacciones con tarjetas, no con tokens. En 2025 hubo reportes sobre conversaciones iniciales para usar stablecoins —monedas estables pensadas para mantener paridad con el dólar— y reducir así los costes de liquidación. Apple nunca lo confirmó y no se lanzó nada.
Apple no necesita bitcoin para justificar su valor; su reto es decidir si quiere ser la puerta de entrada a los pagos cripto o seguir mirándolos desde fuera.
Eso no significa que desaparezca el debate. Apple ya restringe las aplicaciones de cripto mediante las reglas de la App Store. Una hipotética adopción de stablecoins para pagos internos chocaría con esa política y obligaría a definir una postura oficial.
Bitcoin, pagos y la App Store: la verdadera decisión de Ternus
El caso de Apple recuerda que no todas las grandes tecnológicas necesitan parecerse a las empresas que han convertido el bitcoin en su principal activo de tesorería. Apple genera confianza por márgenes, ecosistema y fidelidad del cliente, no por exposición al precio de un activo volátil. En ese sentido, Cook fue coherente: separó su postura personal de la estrategia corporativa y la mantuvo durante toda su etapa como CEO.
El punto ciego está en la infraestructura. Una stablecoin de liquidación tocaría la base de Apple Pay, los acuerdos con bancos y la comisión que la compañía cobra por cada operación. Sería un cambio técnico lento, con más recorrido que una simple compra de bitcoin, pero con mayor capacidad para alterar la relación de Apple con el sector cripto. Cualquier movimiento en esa dirección conlleva riesgos regulatorios para una empresa del tamaño de Apple, que prefiere no exponerse a sanciones ni a titulares incómodos.
La próxima junta de accionistas o la primera entrevista del nuevo CEO serán la prueba. Si Ternus mantiene silencio, la política actual se interpretará como continuidad. Si abre la puerta a pagos con stablecoins, el mercado lo leerá como un giro más relevante que cualquier apuesta de tesorería. Por ahora, la única certeza es que Tim Cook deja Apple sin bitcoin y con una caja de 146.500 millones de dólares.





