ACS presenta la mejor propuesta para el estadio de los Tampa Bay Rays: 2.000 millones y 31.000 localidades

La constructora española se impone de forma provisional a Mortenson, Gilbane y HJ Russell con un contrato de gestión de la construcción con precio máximo garantizado. El adjudicatario asume el riesgo financiero de los sobrecostes y los Rays fían el estreno del recinto a 2029.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? ACS, en alianza con Aecom-Hunt y Horus, ha presentado la mejor propuesta para construir el nuevo estadio de los Tampa Bay Rays: 31.000 localidades y una inversión de 2.300 millones de dólares (1.970 millones de euros).
  • ¿Quién está detrás? ACS a través de Turner, el mayor contratista de recintos deportivos de Estados Unidos; los Rays asumen el 55% del coste y el resto lo financian el ayuntamiento y el condado de Hillsborough.
  • ¿Qué impacto tiene? La obra arrancará cuando se complete la demolición de cinco edificios del Hillsborough Community College y apunta a 2029; el contrato traslada a la constructora el riesgo de sobrecostes con un precio máximo garantizado.

ACS ha presentado la mejor propuesta para la construcción del nuevo estadio de los Tampa Bay Rays, con un presupuesto de 2.300 millones de dólares (1.970 millones de euros) y un aforo de 31.000 localidades. La constructora española, en alianza con Aecom-Hunt y Horus, se ha impuesto de forma provisional a las ofertas de Mortenson, Gilbane y HJ Russell.

El modelo elegido por los promotores es el de gestión de la construcción con riesgo compartido y precio máximo garantizado. En la práctica, ACS se compromete a un límite de coste y asume el riesgo financiero si la obra se encarece. No es un matiz menor: los sobrecostes en grandes recintos deportivos han sido la norma en Estados Unidos durante la última década.

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El nuevo estadio estará frente al Raymond James Stadium, donde juegan los Tampa Bay Buccaneers de la NFL, y junto al Steinbrenner Field, campo de entrenamiento de primavera de los New York Yankees. El proyecto, diseñado por Populous, proyecta 121.000 metros cuadrados y una cúpula de rejilla de acero como elemento central. Entre los guiños al cliente destaca un tanque acuario con rayas.

El emplazamiento elegido obligará a demoler por completo las estructuras y cimentaciones de cinco edificios del Hillsborough Community College. Esa complejidad de ingeniería, junto al techo de celosía, explica que los Rays hayan fijado 2029 como horizonte para el estreno del recinto. El equipo, que ahora juega en el Tropicana Field de St. Petersburg, asumirá el 55% del coste; el resto lo aportan el ayuntamiento y el condado de Hillsborough.

La selección provisional refuerza la posición de ACS en el negocio de recintos deportivos de Estados Unidos, y suma proyectos para la MLS, la NFL, la NBA y la MLB. A través de Turner, el grupo español es el mayor contratista del segmento. En los dos últimos años, ACS y Aecom-Hunt han ganado el estadio de los Cleveland Browns (2.400 millones de dólares) y el de los Philadelphia 76ers (1.300 millones), y ejecutan también los de los Tennessee Titans y Buffalo Bills.

El contrato de precio máximo garantizado traslada a ACS el riesgo de sobrecostes, pero blinda una cartera estadounidense que ya no depende del ciclo residencial.

Por qué Tampa Bay se ha convertido en un contrato estratégico para ACS

La apuesta de ACS por los recintos deportivos no es coyuntural. Turner compite con los grandes edificadores del país en un segmento donde los presupuestos superan con facilidad los 1.000 millones de dólares. El nuevo contrato, aún sin confirmación oficial del licitador, se suma a un encargo reciente en suelos adyacentes al Kia Center de los Orlando Magic, con una inversión de unos 500 millones de euros.

El contrato con precio máximo garantizado y el pulso con las locales

El modelo de precio máximo garantizado que han impuesto los Rays es exigente, pero también selectivo: excluye a constructoras sin músculo financiero para absorber desvíos. La victoria provisional de ACS frente a firmas locales como Mortenson y Gilbane confirma que el grupo español compite de igual a igual en el mercado estadounidense de obra pública y privada.

La Ficha del Inversor

La cifra que resume la operación es el propio presupuesto: 2.300 millones de dólares, equivalentes a 1.970 millones de euros, para un aforo de 31.000 espectadores. El coste medio por localidad ronda los 74.000 dólares, una referencia elevada incluso para los estándares de la MLB y coherente con los recintos cubiertos más recientes de la NFL.

La tendencia a seis meses es de consolidación. ACS debería formalizar el contrato definitivo, iniciar la demolición de los edificios del Hillsborough Community College y preparar la ingeniería de la cúpula. En paralelo, el grupo mantiene abiertas otras obras deportivas en Ohio, Filadelfia y Tennessee, lo que refuerza su visibilidad en el segmento.

El perfil recomendado aquí es el del gran inversor en infraestructuras y el analista que sigue a ACS. El comprador de vivienda o el pequeño inversor inmobiliario no tiene exposición directa a este contrato, pero sí una lectura indirecta: la diversificación internacional de ACS reduce su dependencia del ciclo constructor europeo y le da una base de ingresos más estable para los próximos ejercicios.

El precedente de los Cleveland Browns, adjudicado a finales de 2025 por 2.400 millones de dólares, sugiere que ACS y Aecom-Hunt han construido una alianza con capacidad para ganar los grandes recintos. El riesgo a vigilar es el sobrecoste: al fijar un precio máximo, cualquier desviación en la cúpula o en la cimentación impactará directamente en el margen del proyecto.

El hito a seguir es la firma del contrato definitivo y el inicio de las obras, previsto una vez que se complete la demolición. Hasta entonces, la adjudicación sigue siendo provisional y el mercado estará atento al cierre financiero del 45% restante que corre a cargo del ayuntamiento y del condado.


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