El precio de Ethereum ha subido un 29% en los últimos siete días y se sitúa por encima de los 2.430 dólares, su nivel más alto en cuatro meses. Los fondos cotizados al contado en Estados Unidos captaron 220,77 millones de dólares en una sola jornada, la mayor entrada desde octubre, mientras las ballenas movieron sus monedas en direcciones opuestas.
La criptomoneda se negocia en torno a los 2.422 dólares en el momento de redactar este artículo. La demanda se ha acelerado con fuerza: el 17 de agosto los ETF de Ethereum al contado apenas sumaron 30,85 millones de dólares; tres días después, la cifra diaria se multiplicó por siete.
Los ETF captan la mayor entrada diaria desde octubre
Según datos de SoSoValue, los ETF de Ethereum en Estados Unidos registraron 220,77 millones de dólares en entradas netas el 20 de agosto. Es la mayor cifra en un solo día desde el 28 de octubre de 2025. El dato cierra una racha de cuatro jornadas consecutivas en positivo que acumula 512,25 millones de dólares.
El patrimonio total de estos productos alcanzó los 13.580 millones de dólares, su nivel más alto desde el 11 de mayo. Las entradas netas acumuladas desde el lanzamiento suman ya 11.970 millones de dólares.
La fuerza no se queda solo en Ethereum. Bitcoin también subió hasta los 79.000 dólares por primera vez desde mediados de mayo, lo que refuerza la lectura de una semana de apetito por el riesgo en el conjunto del mercado cripto.
Las retiradas masivas de ether de los exchanges no garantizan una subida sostenida, pero sí revelan que una parte del mercado está dispuesta a aguantar sin vender de inmediato.
Las ballenas se dividen entre acumuladores y vendedores
Los datos on-chain que publica Lookonchain muestran un tablero dividido. Una de las carteras, identificada como 0x2d59, retiró de Binance 30.000 ether (unos 67,42 millones de dólares) y acumula ya 120.000 ether retirados del exchange en tres semanas, valorados en 237,7 millones de dólares.
Abraxas Capital retiró otros 18.000 ether (39,56 millones de dólares) y una cartera de nueva creación, 0x2261, sacó 6.704 ether (14 millones de dólares) del mismo exchange. Incluso un hacker ha comprado 18.272 ether por 38,53 millones de dólares a un precio medio de 2.109 dólares, según la misma fuente.
En el lado contrario, los vendedores no se quedan atrás. La dirección 7 Siblings vendió 14.000 ether por 32,85 millones de dólares a un precio medio de 2.346 dólares. La cartera 0xFD10 intercambió 11.252 tokens de Lido Staked Ether (stETH, una versión que representa ether depositado en el protocolo de staking de Lido) junto con 1.824 ether por 30,78 millones de dólares en Tether (USDT).
Una ballena identificada como 0x4cee cerró una operación con 1,76 millones de dólares de ganancia tras vender 5.500 ether. La venta se produjo por encima de la barrera de los 2.400 dólares, justo donde el mercado no termina de mostrar consenso.
Una subida con luces y sombras para el inversor
La combinación de entradas récord en ETF y salidas de ether de Binance suele leerse como una señal de acumulación: los grandes inversores retiran sus monedas a carteras privadas, lo que reduce la oferta disponible para vender en el corto plazo. Pero la actividad simultánea de venta muestra que no todos los actores con posiciones relevantes comparten la misma convicción.
Este tipo de divergencia entre ballenas no es nueva. En los grandes repuntes de 2021, la acumulación de ballenas coincidió con ventas de carteras que habían comprado meses antes. El mercado de criptoactivos sigue siendo estrecho: unos pocos centenares de carteras mueven volúmenes capaces de torcer el precio en una jornada.
La duda razonable es si la subida del 29% descansa sobre fundamentos o sobre el impulso de los ETF. Las entradas de esta semana superan los 512 millones de dólares en cuatro días, una cifra que pesa, pero que también puede revertirse si el apetito institucional se enfría. Por ahora, la inercia favorece a los alcistas; los próximos días dirán si las ballenas que venden tienen razón al recoger beneficios. Sin embargo, conviene recordar que Ethereum arrastra una alta volatilidad: una corrección del 10% en una sola jornada no sería un evento inusual en este activo.




