Groenlandia frena la perforación petrolera de la empresa de Trump y reaviva la pugna por el Ártico

Nuuk no concedió permiso para los dos pozos en Jameson Land y advierte de que faltan evaluaciones ambientales. La Casa Blanca respondió con presión simbólica y una imagen de Trump sobre Ittoqqortoormiit.

Greenland Energies ha frenado su perforación petrolera en Groenlandia hasta el invierno de 2027 como mínimo. Me detengo en el detalle: el gobierno de Nuuk ha confirmado este agosto que no se concedió ningún permiso y ha advertido de que las evaluaciones ambientales y sociales no pueden completarse dentro del calendario propuesto por la compañía.

La firma, respaldada por capital estadounidense y vinculada al entorno del presidente Donald Trump, había anunciado planes para invertir 69 millones de euros (60 millones de dólares) en la perforación de dos pozos en la cuenca de Jameson Land. Según Robert Price, ejecutivo de la petrolera texana, allí podría haber mil millones de barriles de crudo sin explotar. La advertencia de Nuuk llegó apenas una semana antes de que la empresa tuviera previsto comenzar a perforar en un paisaje escarpado del este de la isla.

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Permisos, plazos y advertencias

El calendario manejado por Greenland Energies ya había chocado antes con la realidad institucional. En junio, Price afirmó que la empresa tenía permiso para perforar; el gobierno groenlandés lo desmintió. En mayo, el enviado de Trump a Groenlandia, Jeff Landry, dijo que Estados Unidos podría extraer el petróleo mucho antes de lo que la tecnología y los permisos permiten. Landry llegó a sostener que ese crudo ayudaría a aliviar la crisis energética derivada del ataque estadounidense a Irán. El republicano ya había asegurado en diciembre que se sentía honrado de que Trump lo hubiera designado para hacer de Groenlandia parte de Estados Unidos.

  • Permiso: no concedido, según el gobierno de Nuuk.
  • Inversión anunciada: 69 millones de euros (60 millones de dólares) para dos pozos.
  • Recurso estimado: mil millones de barriles bajo Jameson Land, según Robert Price.
  • Nuevo calendario: invierno de 2027 como mínimo, con posibilidad de adelanto.

La respuesta del presidente ha sido visual y directa. Tras la advertencia de Nuuk, Trump publicó en Truth Social una imagen generada con inteligencia artificial en la que su rostro se cierne sobre Ittoqqortoormiit, la localidad cercana a la zona de perforación. El pie de foto decía: Hola Groenlandia!

«Hola Groenlandia!» — Donald Trump, presidente de Estados Unidos, Truth Social, agosto de 2026

No obstante, el mensaje de fondo no es una simple provocación digital. Los enviados de Trump están utilizando el argumento del petróleo para reforzar una eventual anexión de Groenlandia, pese a que el presidente ha insistido en que su interés responde solo a razones de seguridad nacional.

La pugna por el Ártico y el margen de fricción

Lo que veo en este episodio no es solo un retraso administrativo. Es una disputa de soberanía que utiliza los hidrocarburos como palanca. Groenlandia gestiona sus propios recursos desde 2009 y, aunque depende fiscalmente de Copenhague, su gobierno ha mostrado una línea clara: la apertura de nuevas cuencas debe cumplir evaluaciones ambientales y sociales completas. La negativa a conceder el permiso a Greenland Energies encaja con esa doctrina y con los precedentes de 2021, cuando Nuuk suspendió todas las licencias de exploración en aguas profundas.

Hay una contradicción sin resolver. Washington insiste en que su objetivo es defensa y seguridad, pero sus enviados llevan meses hablando de crudo y de crisis energética. Si la Casa Blanca quiere convertir Groenlandia en un territorio estadounidense, el petróleo es un argumento movilizador, no un detalle secundario. Eso explica la reacción en Truth Social y la presión simbólica sobre Ittoqqortoormiit.

El riesgo ahora es que la tensión eleve la percepción de inseguridad jurídica para cualquier inversor. Nuuk no ha cerrado la puerta: la secretaria permanente de Recursos Minerales ha admitido que el invierno de 2027 podría adelantarse. El lector puede seguir la próxima publicación del plan de evaluación ambiental y las declaraciones del gobierno groenlandés tras la campaña de invierno.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo en España es limitado por ahora, pero no despreciable en términos de seguridad energética.

  • No hay exposición comercial relevante de empresas del IBEX a la exploración petrolera groenlandesa, pero la escalada de tensión en el Ártico puede influir en las primas de riesgo geopolítico del petróleo.
  • Si la disputa deriva en sanciones o restricciones a la navegación en el Atlántico Norte, el coste de los fletes y de las importaciones energéticas europeas podría subir de forma indirecta.
  • Para el Euríbor, el canal directo es casi nulo: no es una decisión de política monetaria. Solo se produciría traslación si la tensión provocara un alza sostenida del Brent y de la inflación energética, lo que condicionaría al BCE.
  • Para España, con una dependencia energética exterior alta, cualquier presión geopolítica sobre el crudo suele traducirse más en precios de carburante que en crédito bancario.

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