Digi Spain Telecom cerró 2025 con un beneficio neto de apenas 6 millones de euros, un 98% menos que los 294,7 millones de 2024. La cifra, aislada, sería demoledora. Pero el mercado ha reaccionado con una subida del 4,3% que deja la acción en 5,7 euros. La clave está en lo que hay detrás del batacazo contable: la operación Sota.
La operación Sota, el verdadero lastre
El desplome del beneficio se explica casi en su totalidad por la menor contribución de los ingresos no recurrentes de la venta parcial de la red de fibra óptica. En 2024, la ‘operación Sota’ —la cesión a un consorcio liderado por Macquarie Capital, Aberdeen y Arjun Infrastructure Partners— aportó 399 millones de euros al resultado. Doce meses después, esa partida se redujo a 53 millones. La diferencia, 346 millones, explica por sí sola el 98% de caída del beneficio neto.
Si depuramos ese efecto, la foto es muy distinta. Los ingresos operativos crecieron un 18,4%, hasta los 934,1 millones de euros, impulsados por el negocio móvil (+10,9%), la banda ancha fija (+24,5%) y otros servicios (+97,3%). Solo la televisión de pago registró un retroceso, del 39%, hasta 6,1 millones, una línea de negocio residual en la estrategia del grupo. En paralelo, la plantilla aumentó un 17,2%, hasta 6.980 empleados, y los gastos de personal se elevaron un 22,1%, reflejo de la apuesta por expandir la huella comercial en España.
El mercado aplaude el negocio recurrente
Desde su estreno bursátil el pasado 16 de julio a 5,6 euros, Digi acumula una revalorización del 1,8%. Hoy, en una sesión en la que el IBEX cotiza plano, la acción sube un 4,3% hasta 5,7 euros, con una capitalización de mercado de 1.692 millones de euros. El precio sigue por debajo de los 6 euros que tocó en su primera jornada, cuando llegó a dispararse un 7,1%, pero la lectura del mercado es nítida: el inversor no está vendiendo los resultados.
El propio informe de cuentas anuales depositado en el Registro Mercantil apunta a la “continuidad y el crecimiento de la cifra de negocios y la rentabilidad” como evolución previsible para 2026. No hay un guidance concreto, pero el tono es lo suficientemente optimista como para que el mercado prefiera mirar hacia adelante en lugar de quedarse atrapado en un 2025 que fue, en esencia, un año de digestión contable.
El mercado, por tanto, parece estar comprando crecimiento, no atípicos. Y eso, en un sector acostumbrado a las recompras y a los dividendos defensivos, es una señal de que la historia de Digi tiene todavía recorrido.

El batacazo del beneficio neto oculta lo realmente importante: Digi aumentó sus ingresos recurrentes un 18,4% y sigue sumando clientes de banda ancha fija a un ritmo del 24,5%.
Más allá del atípico: crecimiento orgánico y plantilla
Conviene detenerse en la evolución de los márgenes. El fuerte incremento de los gastos de personal y la caída de los ingresos no recurrentes hacen que el resultado operativo se resienta. Sin embargo, la expansión comercial es un indicio de que la empresa está construyendo la base de clientes que, con el tiempo, generará economías de escala. Por ahora, la rentabilidad queda en segundo plano y el mercado lo entiende.
En mi lectura, Digi está replicando en España el modelo que ya funcionó en Rumanía: precios bajos, captación agresiva y reinversión del flujo de caja operativo en expandir la red. La televisión de pago es testimonial; lo relevante está en la banda ancha fija y el móvil, donde el operador sigue ganando cuota a los grandes. Los riesgos existen —la competencia de Telefónica, Orange o Vodafone no va a desaparecer—, pero la reacción de hoy sugiere que los accionistas creen que el crecimiento orgánico puede mantenerse, incluso cuando los atípicos se hayan desvanecido por completo.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Digi sube un 4,3% hasta 5,70 euros, con una capitalización de 1.692 millones. La acción se revaloriza un 1,8% desde su debut en el parqué el 16 de julio.
Clave técnica: Supera los 5,60 euros fijados como precio de salida de la OPV. El valor encuentra resistencia en los 6 euros, nivel que tocó en su primera sesión y que ahora actúa como barrera psicológica. Mientras no pierda los 5,60, la estructura sigue siendo de consolidación alcista.
Apunte macro: En un sector de telecomunicaciones europeo que apenas crece, los ingresos de Digi en España suben un 18,4%. La prima de riesgo española se sitúa en 78 puntos básicos, sin impacto directo en la cotización de un valor que está fuera del radar del riesgo soberano.




