La repotenciación eólica de Endesa: cambia 40 aerogeneradores de 1998 por 4 turbinas de 7 MW

Las cuatro máquinas nuevas instalan 28 megavatios, pero el nudo de conexión se queda en 24 para no tocar la infraestructura existente. La generación pasará de 47 a 83,9 gigavatios hora anuales a partir de marzo de 2028.

La repotenciación eólica de Endesa en Coriscada cambia 40 aerogeneradores de 1998 por cuatro turbinas de 7 MW. La operación se concentra en los municipios de Mañón y Ortigueira, en la provincia de A Coruña, y moviliza una inversión de 36,3 millones de euros.

No es un ajuste menor. Las 40 máquinas retiradas suman 24 megavatios. Las cuatro que llegan instalan 28. Sin embargo, la evacuación se mantiene en los 24 megavatios de siempre, un detalle técnico que revela hasta qué punto la red existente condiciona el diseño del proyecto.

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La compañía prevé cerrar la obra a lo largo de 2027, con fase de pruebas a finales de ese año y plena operación en marzo de 2028.

De 40 máquinas de 1998 a cuatro turbinas de 7 MW: los números del parque Coriscada

El salto de producción es el argumento central. El parque pasará de generar 47 gigavatios hora anuales a 83,9, un incremento del 78,5% sobre el mismo punto de conexión.

La clave está en la tecnología. Los aerogeneradores instalados en 1998 operaban con potencias unitarias muy inferiores; los nuevos, de 7 megavatios cada uno, multiplican la captura de viento por máquina. Menos molinos, más energía.

La repotenciación permite casi duplicar la producción eólica sin añadir un solo kilómetro de red, pero la evacuación sigue marcando el techo del negocio.

Los 40 equipos originales totalizaban 24 megavatios, lo que arroja una media de 600 kilovatios por máquina. Un aerogenerador actual de 7 megavatios rinde, en igualdad de condiciones, más de diez veces esa potencia. La diferencia no es cosmética: define cuánta energía se extrae de cada metro de viento disponible.

El parque viejo sumaba 40 molinos para generar 47 gigavatios hora; el nuevo lo hará con cuatro y entregará casi el doble de electricidad.

Endesa describe la actuación como una mejora simultánea en eficiencia y en seguridad operativa. El desmontaje de los 40 equipos dará paso a cuatro unidades de última generación, con menos elementos móviles que mantener y una reducción clara del impacto visual sobre el paisaje.

El destino de los aparatos retirados también entra en el cálculo. Una parte se reaprovechará como repuesto en otros parques de la compañía, otra se venderá a terceros y los componentes que no admitan una segunda vida se revalorizarán en su totalidad.

Por qué la repotenciación gana peso en Endesa renovables Galicia

parque eólico Coriscada

Galicia es terreno abonado para esta estrategia. La comunidad concentra algunos de los parques más antiguos de España, levantados en el boom eólico de finales de los noventa, y buena parte de ellos afronta ya el final de su vida útil técnica.

Repotenciar sale más barato que construir desde cero. El emplazamiento está concedido, el punto de evacuación existe y la tramitación es más liviana que la de un proyecto nuevo. Con una inversión de 36,3 millones, la producción se acerca al doble.

El atractivo financiero explica el interés. El dinero se concentra en el equipo y en la obra civil, no en abrir un frente nuevo. Por eso los promotores miran, los parques antiguos como una cartera de oportunidades y no como un lastre contable.

El calendario marca los tiempos. Entre el desmontaje, el montaje y las pruebas, el parque no estará a pleno rendimiento hasta marzo de 2028. La agenda aprieta.

La operación encaja en la tendencia que ya se observa en la red eléctrica española: menos instalaciones, más potentes y mejor integradas. El mercado premia la energía que llega sin necesidad de nuevas subestaciones.

Una década de repotenciación: qué revela el caso Coriscada sobre el futuro eólico

El proyecto de Endesa no es un caso aislado, sino la punta visible de un proceso que va a marcar la próxima década. España instaló buena parte de su eólica entre 1998 y 2008. Esas máquinas, diseñadas para durar veinte o veinticinco años, empiezan a cumplir su ciclo. La pregunta ya no es si se sustituirán, sino a qué ritmo y con qué reglas.

Lo que hace singular a Coriscada es el factor multiplicador. Con un 90% menos de aerogeneradores, la producción sube un 78,5%. Ese es el dato que el sector mira con atención, porque demuestra que la repotenciación puede elevar la energía generada sin ocupar un metro más de terreno ni añadir un solo kilómetro de línea.

El riesgo evidente está en la evacuación. Endesa mantiene la conexión en 24 megavatios aunque instale 28. Es una decisión conservadora, condicionada por la capacidad de la red en la zona, pero revela el cuello de botella que atenaza al sector: la potencia instalada crece más rápido que la infraestructura que debe transportarla.

La segunda incógnita es industrial. Reutilizar componentes y vender repuestos suena bien sobre el papel, pero depende de que exista un mercado secundario real para máquinas de los años noventa. La economía circular en la eólica todavía está en construcción.

Otros mercados europeos llevan ventaja. Alemania y Dinamarca repotencian desde hace años y han convertido el recambio de máquinas en una industria propia. España, con un parque algo más joven pero igualmente maduro, llega con retraso a esa fase.

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Hay también una lectura territorial. Galicia ha sido escenario de tensión entre promotores y vecinos, y la repotenciación llega con un argumento difícil de rebatir. Menos molinos en el horizonte.

El otro frente es el empleo. Desmontar y volver a montar exige mano de obra especializada, grúas de gran tonelaje y una logística que no todas las comarcas pueden absorber. Ahí se juega Endesa parte de la aceptación social del proyecto.

Queda por ver cómo responde la Administración. La repotenciación comparte con los proyectos nuevos buena parte de los trámites ambientales, y esa carga puede frenar a los promotores que dudan entre mantener una máquina vieja o afrontar un expediente completo. El marco regulatorio de la próxima década decidirá si el proceso se acelera o se atasca.

Lo que ocurra en Coriscada servirá de referencia. Si el calendario se cumple y el parque arranca en marzo de 2028 con la producción prevista, el caso se convertirá en el modelo a copiar por el resto del sector. Si los plazos se estiran o la evacuación se queda corta, la repotenciación perderá parte del atractivo que hoy exhibe.

De momento, 40 máquinas de 1998 tienen fecha de retirada. Su relevo son cuatro. La cuenta sale.


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