El Ibex 35 encadenó ayer su tercer máximo histórico consecutivo al cerrar en 20.057 puntos, un avance del 0,17% que consolida la cota psicológica de los 20.000 enteros. La sesión del miércoles permitió al selectivo español superar por tercera jornada consecutiva los 20.000 puntos, una barrera que no había pisado desde 2008 y que ahora se convierte en el nuevo soporte del mercado.
La atención de los inversores sigue centrada en las tensiones en Oriente Próximo y la posibilidad de un acuerdo de paz. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el martes de que el estrecho de Ormuz se abrirá «muy pronto» o Irán recibirá «un golpe muy duro». Este contexto geopolítico mantiene en vilo al crudo, pero no impidió que el Ibex 35 mantuviera el tipo.
Un factor adicional de soporte llegó desde el sector financiero. Banco Santander anunció que la Reserva Federal ha dado luz verde a la compra de Webster Financial, operación que la entidad prevé cerrar el 20 de febrero de 2027. El valor, sin embargo, cerró con una ligera caída, diluida por el tono mixto del resto de grandes bancos.
Indra y Puig, los motores del nuevo récord
Indra lideró las subidas con un repunte del +3,05%, seguida de Puig (+2,53%), Fluidra (+2,07%), Amadeus (+1,88%) e IAG (+1,57%). La tecnológica y el grupo de moda y perfumería marcaron el paso en una sesión en la que el sector industrial y el turismo volvieron a mostrar fortaleza.
En el lado de los recortes, Acciona Energía se dejó un -2,99%, Cellnex un -2,74%, Acciona un -2,61%, Solaria un -2,08% y Repsol un -1,52%. Las renovables lideraron las pérdidas, lastradas por la incertidumbre regulatoria y la presión bajista del crudo.
El contexto europeo y las materias primas
El resto de bolsas europeas tuvo un comportamiento dispar. Fráncfort cayó un 0,29% y Milán un 0,17%, mientras que Londres sumó un 0,08% y París un 0,03%. El Ibex 35 destacó como el índice más resistente, en parte por el tirón de sus valores más defensivos.
En el mercado de materias primas, el barril de Brent cotizaba al cierre europeo en 79,43 dólares (+0,09%), mientras que el West Texas Intermediate cedía a 75,47 dólares (-0,41%). La relativa calma del crudo, pese a la tensión en el Golfo Pérsico, sugiere que el mercado descuenta un desenlace diplomático.
Análisis: un Ibex en máximos con la geopolítica de fondo
El tercer máximo histórico en tres días consolida un escenario de mercado difícil de ignorar. El Ibex 35 ha convertido los 20.000 puntos en un suelo, apoyado en la mejora de las expectativas macroeconómicas y en la solidez de los resultados empresariales del primer semestre. Ni la presión en Oriente Próximo ni el repunte del rendimiento del bono español a 10 años —situado en el 3,549%, con una prima de riesgo de 43,9 puntos básicos— han conseguido torcer la tendencia.
Conviene matizar, sin embargo, que la concentración de las subidas en unos pocos valores —Indra, Puig, los valores vinculados al turismo— deja al descubierto cierta fragilidad si el contexto geopolítico se deteriora. La Reserva Federal de Estados Unidos se mantiene como una brújula; la operación de Santander con Webster Financial es una muestra de que el regulador sigue abierto a grandes fusiones, lo que podría espolear al sector bancario europeo.
La consolidación de los 20.000 puntos, una cota impensable hace tan solo cuatro años, marca un antes y un después para la bolsa española.
En el plano divisa, el euro se apreció un 0,13% frente al dólar, hasta 1,1547 billetes verdes por unidad, lo que resta presión a las exportadoras pero beneficia a las turísticas. Este equilibrio de fuerzas es el que ha permitido al selectivo cerrar otra semana de récords sin sobresaltos.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La evolución de las tensiones en el estrecho de Ormuz y el próximo dato de inflación en EE.UU., que puede marcar el ritmo de la Fed.
- Reacción del valor: El Ibex ha subido con un volumen de negociación moderado; una ruptura de los 20.200 puntos con más fuerza compradora confirmaría la tendencia alcista.
- Precedente sectorial: El patrón de incrementos escalonados recuerda al rally de 2017, cuando el índice superó los 11.000 puntos tras una larga consolidación.





