La crisis en Telefónica Alemania se traslada a los tribunales tras el malestar en la junta de accionistas

Los accionistas minoritarios llevaron su duelo con la directiva a los tribunales en Munich

La situación de Telefónica Deutschland sigue siendo una piedra en el zapato para Telefónica. Aunque no representa un alto porcentaje de sus activos, la realidad es que el mercado alemán sigue siendo clave para cualquier compañía que quiera operar en el Viejo Continente, y la crisis de la que poco a poco está saliendo el equipo de Murtra en el territorio teutón sigue siendo una de las grandes tareas pendientes de la nueva directiva de la empresa de telecomunicaciones.

Pero en el camino deben lidiar con los accionistas minoritarios de la filial en Alemania. Y es que, si bien la matriz de Telefónica es dueña del 97% de las acciones de su filial germana, la ley local obliga a que, mientras todavía haya accionistas en el país, deban operar como una empresa 100% independiente de la matriz extranjera, que en este caso es la compañía española. Es una realidad que obliga a la firma a explicar en detalle cada uno de sus movimientos a los accionistas minoritarios en tierra teutona.

Publicidad

En las últimas semanas, este 3% no ha quedado satisfecho con todas las explicaciones. Fuentes cercanas a la situación en el territorio alemán han asegurado que los accionistas minoritarios señalan que Telefónica Deutschland aporta grandes cantidades de efectivo a un fondo común (cash pool) del Grupo Telefónica bajo condiciones que no han sido reveladas. Los minoritarios sospechan que los tipos de interés y márgenes podrían beneficiar a Telefónica España (que busca tasas bajas) en detrimento de la filial alemana (que debería buscar tasas altas para sus propios accionistas).

De la junta de accionistas a los tribunales

La querella habría sido presentada ante la Corte Regional de Múnich el pasado 15 de julio, aunque todavía no tiene una respuesta directa. De momento, es una forma más de presión que tienen los accionistas restantes en Alemania, que señalan también que en el informe de Telfisa Global BV (el banco in house de Telefónica) correspondiente a 2025 se hizo también hincapié en estas transferencias, recordando que las autoridades fiscales españolas concluyeron que una mayor parte de los ingresos procedentes de la gestión de fondos propios se asignaron a España en 2025.

En este momento no hay una solución clara a la situación, lo que ha llevado a una parte de los accionistas de ese 3% a presentar un recurso en los tribunales de Múnich. La exigencia del mismo es que la empresa explique a los interesados cómo se han calculado los intereses de cada uno de los depósitos en efectivo que la filial alemana ha hecho para su matriz, así como los costes del procedimiento de movilización del dinero.

Imagen: Telefónica. Junta de Accionistas 2026. Marc Murtra
Imagen: Telefónica. Junta de Accionistas 2026. Marc Murtra

Por su lado, la empresa matriz no ha querido dar demasiada importancia al hecho, señalando que todos sus movimientos están revisados por un gestor. «Todas las transacciones intragrupo de Telefónica se realizan en condiciones de mercado, incluidos los acuerdos de gestión centralizada de tesorería, que se remuneran a tipos de mercado. De hecho, todas estas transacciones intragrupo y transfronterizas están documentadas y respaldadas por un tercero independiente», sentencian desde Telefónica España.

Una tensa relación con los accionistas de Telefónica Deutschland

La información de la nueva querella en Alemania llega apenas unos días después de una de las reuniones de accionistas más tensas que ha tenido la empresa desde que asumió el control casi al completo de su filial alemana. En la junta del pasado 1 de julio, los minoritarios bombardearon a la directiva con preguntas, transformando lo que debía ser un evento corto y protocolario en un interrogatorio de ocho horas.

Durante la junta, se preguntó específicamente por los planes futuros para optimizar el rendimiento de la filial. Sin embargo, la dirección no mencionó en ningún momento un programa de transformación que incluía el recorte de unos 1.000 puestos de trabajo. Este plan se filtró a la prensa apenas una semana después de la reunión, lo que los accionistas consideran una falta de respeto y transparencia, ya que ahora deben esperar once meses hasta la próxima junta para pedir explicaciones oficiales.

La decisión de llevar la querella a los tribunales de Múnich ocurrió unos días después de esta reunión, con las decisiones de cash pooling en el centro del documento. De momento, la principal exigencia sigue siendo de transparencia a la empresa matriz en España, pues temen que se estén tomando decisiones sin priorizar el futuro de la empresa en Alemania y sin informar de forma adecuada a los accionistas.

La tarea pendiente de la Telefónica de Murtra

Pero si este movimiento es un dolor de cabeza para Telefónica, es precisamente porque resolver los problemas que acumula en territorio germano es uno de los objetivos clave para los próximos años, tanto para la directiva como para los analistas. Y es que sigue siendo uno de los mercados clave del Viejo Continente, y se sabe que «si Alemania tose, Europa se resfría», por lo que es importante mantener allí la presencia.

Telefónica
Sede de Telefónica | Fuente: Telefónica

Los tribunales de Múnich tendrán que tomar una decisión. Mientras tanto, la empresa sigue buscando soluciones a sus problemas en Alemania, que pueden pasar por una fusión con otra empresa local. En esta situación, es de esperar que quieran reducir la tensión con los accionistas, pues, incluso siendo minoritarios, la ley teutona parece proteger su posición, al menos de momento.


Publicidad