La UE fija la edad mínima en 13 años para las redes sociales y multará a TikTok, Instagram y Facebook

Bruselas replica un modelo que Australia y el Reino Unido ya aplican y añade sanciones de hasta el 6% de la facturación global. La patronal tecnológica avisa de duplicidad regulatoria y del riesgo de ciberseguridad que genera verificar la edad.

La Unión Europea quiere fijar una edad mínima de 13 años para acceder a TikTok, Instagram y Facebook. Lo ha anunciado Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, al presentar la reforma conocida como EU Kids Act. No es una declaración de intenciones: el texto incluye verificación de edad obligatoria y sanciones de hasta el 6% de la facturación global de las plataformas que lo incumplan.

Al repasar el borrador veo dos lecturas. La política es evidente: Bruselas lleva una década legislando el entorno digital y esta es la norma que más va a notarse en el día a día de una familia europea. La jurídica es más incómoda. El propio sector advierte de requisitos contradictorios con otras normas europeas ya en vigor, entre ellas el Reglamento de Servicios Digitales.

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Qué prohíbe la propuesta para los menores de 13 años

El borrador no se limita a cerrar la puerta a los menores de 13. Toca también las funciones que, según la Comisión, están diseñadas para retener la atención:

  • Acceso restringido a menores de 13 años en redes sociales, vídeo en streaming, videojuegos en línea y chatbots dirigidos a usuarios menores de 18.
  • Control parental reforzado para las cuentas de jóvenes de 13 a 15 años.
  • Prohibición de funciones consideradas adictivas, como el scroll infinito y el autoplay.
  • Restricciones a las recomendaciones algorítmicas, el perfilado personalizado, las mecánicas de recompensa y el contacto no solicitado de desconocidos.
  • Obligación de diseñar productos y algoritmos seguros para menores (child-safe), una exigencia que el Parlamento Europeo lleva meses reclamando.
  • Refuerzo de la verificación de edad para abrir cualquier cuenta.

La lógica es la del principio de precaución aplicado al diseño del producto: el problema no está solo en el contenido, sino en la arquitectura que lo distribuye.

Multas de hasta el 6% de la facturación global

TikTok menores

El régimen sancionador es lo que convierte la propuesta en algo tangible para los mercados. Las compañías que no cumplan se exponen a multas de hasta el 6% de su facturación anual global. También tendrán que destinar más recursos a la supervisión y moderación de contenidos.

“Hoy nuestros hijos interactúan con algunas de las tecnologías más sofisticadas jamás creadas, y no fueron diseñadas pensando en su bienestar ni en su desarrollo.” — Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, rueda de prensa de presentación, septiembre de 2026

Von der Leyen defendió la medida como un consenso ya asentado y reclamó “restricciones adecuadas a cada edad”. Resumió el objetivo con una fórmula sencilla: la reforma “establecerá límites claros en el mundo digital, igual que los establecemos cada día en el mundo real”.

El pulso entre Bruselas y la patronal tecnológica

La respuesta del sector no se ha hecho esperar. CCIA Europe, la patronal que representa en Bruselas a Google, Meta y otras grandes tecnológicas, sostiene que verificar la edad a escala continental crea un riesgo de ciberseguridad difícil de gestionar.

“Recopilar información de edad, credenciales de identidad y datos que vinculan a los menores con sus padres a esta escala crearía sin duda un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes.” — Daniel Friedlaender, director de CCIA Europe, septiembre de 2026

Friedlaender añade que la norma genera “solapamiento legal y duplicidad regulatoria” que “debilita la protección de los niños y de los consumidores”. Es el argumento clásico de la industria, aunque tiene una parte difícil de rebatir: cualquier sistema de verificación de edad construye una base de datos con información sensible de menores.

Lo que veo aquí, sin embargo, es un cambio de fase regulatorio. Australia, el Reino Unido, China, India, Turquía y varios Estados miembros ya han aprobado restricciones de este tipo. Bruselas no quiere quedarse fuera de un consenso que avanza en paralelo en medio mundo. La discusión ya no es si debe existir una edad mínima, sino quién la verifica y a qué coste.

El calendario es el principal riesgo del proyecto. El texto debe pasar ahora por el Consejo y el Parlamento Europeo, un recorrido que en las anteriores normas digitales europeas se ha medido en años, no en meses. En mi lectura, no cabe esperar una aplicación efectiva antes de 2028.

🌍 El impacto en España y Europa

Para el usuario español, el efecto más inmediato es el control parental sobre las cuentas de adolescentes de 13 a 15 años. España ya cuenta con normativa propia de protección al menor en el entorno digital, de modo que la norma europea se sumará a un marco existente, con el riesgo de duplicidad que señala la industria.

  • Publicidad digital: bloquear el acceso de menores de 13 recorta inventario en un segmento muy monetizado y obliga a las agencias españolas a reasignar presupuesto.
  • Empresas tecnológicas: las compañías españolas con usuarios menores de 18 tendrán que auditar sus sistemas de verificación de edad antes de la entrada en vigor.
  • Reguladores: la AEPD y la CNMC serán las autoridades llamadas a vigilar el cumplimiento, con capacidad sancionadora sobre las filiales locales.
  • Familias: la norma es un suelo mínimo, no un sustituto de la supervisión parental.

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