Lidl vende su freidora de aire de doble cesta por 69,99 euros, menos de la mitad que los 149,99 euros de la Ninja Crispi, y la diferencia real entre ambas tiene más matices que el precio.
Qué freidora vende Lidl y a qué precio
El aparato lleva el sello de Silvercrest, la marca propia de la cadena alemana, y sigue la moda que ha cambiado el diseño de esta categoría en los últimos años: cestas transparentes para ver el interior mientras se cocina, recipientes intercambiables y acabados que ya no son la caja cuadrada y opaca de siempre. La cubeta doble es de cristal, con dos recipientes de 2 y 4 litros, tapas herméticas, aptas para guardar en la nevera, y con asas para servir directamente en la mesa.
La potencia declarada es de 1.500 W y alcanza los 200 grados, suficiente para la mayoría de elaboraciones domésticas. Trae programas preestablecidos y se vende en la tienda online de Lidl. El precio, 69,99 euros, es lo que la coloca en el foco: la misma cesta doble de Ninja cuesta más del doble.
El problema práctico es la disponibilidad. El producto entra y sale del catálogo según la demanda, y cuando se agota la propia tienda avisa de que volverá a estar disponible en un plazo de entre 2 y 4 días laborables. Ese detalle importa más de lo que parece: buena parte de las compras de este tipo de electrodoméstico se disparan por miedo a quedarse sin stock.
La comparativa: dónde gana y dónde pierde frente a Ninja
Vamos a los números. En capacidad, la de Lidl gana: suma 6 litros entre sus dos recipientes frente a los 5,2 litros de la Crispi. La diferencia no es abismal, pero se nota cuando se cocina para cuatro o más comensales. En potencia, pierde: 1.500 W frente a los 1.700 W del modelo de Ninja.
Ahí está el matiz que casi nadie cuenta. Menos vatios no significa automáticamente menos gasto eléctrico, porque el consumo depende de la potencia y también del tiempo que el aparato esté funcionando. Si un modelo menos potente tarda más en alcanzar la temperatura y en dorar la misma cantidad de patatas, la ventaja energética se diluye. No es un argumento para descartarla, pero tampoco para venderla como un ahorro garantizado.
El precio por litro de cesta ordena esta comparativa mejor que cualquier folleto: 11,67 euros frente a 28,84, una distancia que ninguna función extra explica.
En precio, la distancia es la que manda: 80 euros menos que la Ninja Crispi, un 53% menos, y 160 euros menos que la Crispi Pro. Ese es el único punto en el que la comparación no admite discusión.
Silvercrest es una marca de distribuidor: la cadena pone el nombre y un fabricante asume la producción bajo sus especificaciones. Eso explica el precio, no la calidad por sí solo. En esta categoría, además, buena parte de las comparativas que circulan se publican con enlaces de afiliación, así que el criterio útil sigue siendo el dato del aparato: potencia, capacidad real y precio.
📊 La comparativa de un vistazo
| Modelo | Precio | Dato clave |
|---|---|---|
| Silvercrest (Lidl) | 69,99 euros | 1.500 W y cestas de 2 y 4 litros |
| Ninja Crispi | 149,99 euros | 1.700 W y cestas de 1,4 y 3,8 litros |
| Ninja Crispi Pro | 229,99 euros | La opción más cara de las dos Ninja comparadas |
Traducido a precio por litro de capacidad, la de Lidl sale a 11,67 euros por litro y la Ninja Crispi a 28,84 euros por litro. Es la misma cuenta que conviene hacer en el súper con el precio por kilo: el envase grande no siempre es el más barato, pero aquí el diferencial es tan amplio que cuesta justificarlo por la marca.
Para quién compensa la freidora de Lidl y para quién no
La categoría ha cambiado mucho en pocos años. Lo que antes eran cajas opacas y cuadradas hoy son aparatos con ventanas, cestas de cristal y acabados en tonos pastel, y esa evolución tiene un coste: parte del sobreprecio de las marcas de referencia se paga por diseño y por el efecto de un modelo convertido en viral, no por una diferencia de resultado en el plato.
Con una diferencia de 80 euros sobre la mesa, la pregunta razonable no es cuál es mejor en abstracto, sino cuánto se usa y para qué. En una casa de dos a cuatro personas que cocina con aire dos o tres veces por semana, la de Lidl cubre con margen: más capacidad total, programas suficientes y un consumo que, como mínimo, no debería ser superior.
La potencia extra de la Ninja se nota en tandas grandes y en la velocidad para dorar. Quien cocine mucho y busque el acabado más crujiente en el menor tiempo posible sí tiene motivo para pagar la diferencia; quien compre por la marca, que sepa qué está pagando.
Hay un punto legal que conviene recordar: cualquier compra online da 14 días naturales de derecho de desistimiento, y todos los aparatos nuevos cuentan con tres años de garantía legal. Eso rebaja el riesgo de probar la opción barata y devolverla si no convence. La información de este análisis es divulgativa y de consumo, no un consejo de compra personalizado.
El stock, mientras tanto, vuelve. Entre 2 y 4 días laborables, según avisa la propia tienda. No hay urgencia real.
🛒 El Veredicto de Compra
- Mira el precio por litro de cesta: la de Lidl sale a 11,67 euros por litro de capacidad y la Ninja Crispi a 28,84. La cifra ordena la decisión mejor que el logo.
- Ajusta la potencia a tu cocina: 1.500 W frente a 1.700 W. La potencia extra se nota en tandas grandes y en el dorado rápido; para un uso normal, no marca la diferencia.
- Cuenta con los plazos: la compra online permite 14 días de desistimiento y el stock se repone en 2 a 4 días laborables, así que no hay que precipitarse por miedo a que se agote.




