El mercado mayorista de la electricidad regala este domingo una ventana de oportunidad para los consumidores con tarifa regulada. El precio de la luz de hoy, domingo 2 de agosto, registra cinco horas en negativo y una más a 0 euros, una combinación que no se veía desde el pasado mes de mayo. La hora más barata cae hasta los -0,22 euros por megavatio hora (€/MWh), mientras que la más cara se eleva hasta los 205,23 €/MWh en la franja nocturna. El promedio diario se sitúa en 106,20 €/MWh, un 4,9% por debajo del sábado, según los datos del Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE).
La secuencia horaria es la clave para entender el ahorro. El precio se mantiene elevado hasta las nueve de la mañana, pero a partir de las 11.00 horas comienza un desplome que toca fondo entre la una y las tres de la tarde. Desde las 12.00 hasta las 14.00 horas, tres franjas consecutivas registran precios negativos, y otras dos se suman en horas posteriores (de 16.00 a 17.00 y de 18.00 a 19.00). A las 13.00 horas, el megavatio hora cotiza a -0,22 euros, lo que significa que el sistema paga por consumir electricidad. La jornada se completa con una hora a 0,00 euros de 15.00 a 16.00 horas.
Lo que significa para el consumidor del PVPC
Para los 10,5 millones de hogares acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), estas cinco horas de precios bajo cero y la franja a coste cero suponen un alivio directo en la factura. Programar los electrodomésticos de mayor consumo —lavadora, lavavajillas, horno— en esas franjas puede recortar hasta dos euros en el recibo diario de un hogar medio, según estimaciones de la OCU. El impacto acumulado a lo largo del mes alcanza los 30-40 euros de ahorro si se repiten patrones similares.
El mecanismo es sencillo: el PVPC traslada hora a hora el precio del mercado mayorista. Cuando el megavatio se sitúa por debajo de cero, el consumidor no solo deja de pagar por el consumo, sino que recibe una pequeña compensación que reduce el total de la factura. La hora de 13.00 a 14.00 horas, con -0,22 €/MWh, es la más rentable para concentrar el gasto eléctrico. En el extremo opuesto, la franja de 22.00 a 23.00 horas, con 205,23 €/MWh, conviene evitarla.
No obstante, hay que recordar que el recibo final incorpora también los peajes de acceso y los cargos regulados, que no se ven afectados por los precios negativos del pool. El ahorro real se sitúa en torno al 60-70% del coste variable de la energía, no del importe total.
El fenómeno de los precios negativos: una señal del sistema eléctrico español
Detrás de este domingo de tarifas bajo cero hay una fotografía estructural del mix energético. La coincidencia de baja demanda propia del fin de semana estival con una elevada producción renovable —eólica, solar e hidráulica— provoca un exceso de oferta que deprime el precio. El 2 de agosto, el viento sopla con fuerza en el sur y la radiación solar es alta en las horas centrales, lo que dispara la generación eólica y fotovoltaica hasta cubrir más del 70% de la demanda en varios tramos.
El mercado mayorista funciona por casación de oferta y demanda: cuando la generación supera ampliamente el consumo, el precio marginal cae, y si el excedente es lo bastante grande, entra en territorio negativo. España vivió en 2025 más de 250 horas con precios negativos, un récord que 2026 va camino de superar. Este fenómeno, lejos de ser una anomalía, es ya una señal recurrente de un sistema en transición.
Las cinco horas a 0 euros —o por debajo— no son un capricho puntual del mercado: reflejan una red que cada fin de semana vierte renovables que no puede almacenar ni exportar.
La contrapartida de esta bonanza para el consumidor es la rentabilidad de las plantas renovables. Con precios medios en el entorno de los 106 euros, las instalaciones siguen siendo rentables, pero los picos negativos de fin de semana erosionan los ingresos de los productores que no tienen contratos de cobertura (PPA) a largo plazo. Esta tensión está acelerando las inversiones en almacenamiento: en el primer semestre de 2026 se han puesto en marcha 2,1 GW de baterías en España, un 40% más que en todo 2025, según Red Eléctrica.
Desde el punto de vista regulatorio, la CNMC y el Ministerio mantienen la vigilancia sobre los precios excesivamente bajos. En 2025 se abrió una consulta para evaluar la posibilidad de fijar un precio mínimo en el mercado diario, una medida que defenderían los productores pero que encarecería la factura del PVPC. Por ahora, se impone la lógica de mercado.
Tres consejos para aprovechar las horas negativas sin riesgos
La oportunidad de ahorro es real, pero requiere cierta disciplina por parte del consumidor:
- Desplazar los electrodomésticos de alto consumo a las franjas centrales del día: lavadora, lavavajillas, secadora y horno son los que más energía demandan. Si se tienen programadores, configurarlos para que funcionen entre las 13.00 y las 14.00 horas puede suponer la máxima rentabilidad.
- No dejar los equipos en stand-by durante esas horas: aunque el precio sea bajo, consumir electricidad de forma fantasma sigue generando costes si se acumula a lo largo del día. La mejor práctica es desconectar los aparatos cuando no se usen, salvo que se trate del frigorífico-congelador.
- Aprovechar la luz natural y limitar el uso de iluminación artificial: a plena luz del día, apagar las luces en las zonas con ventanas y aprovechar la iluminación natural reduce la demanda total, lo que, en una casa con PVPC, se traduce en menor consumo global y, por tanto, en más ahorro, incluso en horas de precio bajo.
El domingo 2 de agosto se perfila, en definitiva, como un laboratorio del nuevo sistema eléctrico: abundancia renovable, precios volátiles y un consumidor que cada vez necesita más información para optimizar su factura. La pregunta ya no es si habrá más horas a 0 euros —la respuesta es que sí—, sino si el sistema será capaz de almacenar esa energía para evitar que se pierda.





