Adif corta la C-5 de Cercanías Madrid desde el 1 de agosto y altera cinco líneas por obras en Atocha

Las líneas C-2, C-7, C-8a, C-8b y C-10 modifican recorridos y frecuencias hasta el 28 de agosto. La C-5 permanece cortada entre Villaverde Alto y Embajadores hasta el día 16.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Adif ha iniciado la última fase de obras en Atocha que modifica el servicio de seis líneas de Cercanías Madrid desde hoy, 1 de agosto.
  • ¿Quién está detrás? Adif, el administrador de infraestructuras ferroviarias, con financiación parcial de los fondos europeos NextGenerationEU.
  • ¿Qué impacto tiene? La C-5 queda cortada entre Villaverde Alto y Embajadores hasta el 16 de agosto. Las líneas C-2, C-7, C-8a, C-8b y C-10 cambian recorridos y frecuencias hasta el día 28.

Los viajeros de Cercanías Madrid afrontan desde hoy, 1 de agosto, un nuevo mapa de rutas y frecuencias. Adif ha puesto en marcha la tercera y última fase de las obras de ampliación de la estación de Atocha, que obligarán a alterar el servicio de cinco líneas y a mantener el corte total de la C-5 durante la primera quincena del mes.

Línea a línea: los nuevos recorridos y frecuencias

Las modificaciones afectan a las líneas C-2, C-7, C-8a, C-8b y C-10 desde este sábado y hasta el 28 de agosto. Los trenes de la C-2 (Guadalajara-Alcalá de Henares-Chamartín-Atocha) circularán por la vía de contorno, la misma que utilizan los Civis para acceder a Madrid a través de Fuente de la Mora y Chamartín, , con una frecuencia de 20 minutos en hora punta y de 30 minutos en hora valle.

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La C-7 (Alcalá de Henares-Atocha-Príncipe Pío) prestará servicio entre Alcalá, Entrevías y Atocha cada 12 minutos en hora punta y cada 16 minutos el resto del día. El tramo entre Príncipe Pío, Las Rozas y Nuevos Ministerios dispondrá de trenes cada 30 minutos.

Para la C-8a (El Escorial-Chamartín-Atocha-Guadalajara) y la C-8b (Cercedilla-Chamartín-Atocha-Guadalajara) los trenes circularán con origen y destino en Atocha. La frecuencia será de 30 minutos en hora punta y de 60 minutos en hora valle en ambos casos.

La C-10 (Villalba-Atocha-Delicias) quedará con salidas cada 30 minutos durante todo el día y tendrá cerrado el acceso a sus andenes en la estación de Méndez Álvaro.

En cuanto a la C-5 (Humanes-Móstoles El Soto), el servicio permanece interrumpido entre Villaverde Alto y Embajadores desde el 23 de julio y se reanudará el 16 de agosto. Los trenes del ramal sur (Humanes-Fuenlabrada-Villaverde Alto) y del ramal oeste (Móstoles El Soto-Embajadores) mantienen frecuencias de 10 minutos. Además, sigue activa una lanzadera entre Villaverde Alto y Méndez Álvaro con paradas en Puente Alcocer, Orcasitas y Doce de Octubre, con trenes cada 35 minutos aproximadamente. Los viajeros pueden utilizar los autobuses de la EMT con sus títulos de Cercanías.

Una obra de 56 millones para desatascar el túnel de Sol

Los trabajos corresponden a la implantación de un nuevo esquema de vías en Atocha que trasformará la configuración actual de 4+3+3 a 4+4+2. A partir de octubre, cuando entre en servicio, las vías 1 a 4 se destinarán al túnel de Recoletos, las 5 a 8 al túnel de Sol y las 9 y 10 al de Embajadores.

El objetivo es aumentar un 33% la capacidad del túnel de Sol, el más cargado de la red, y mejorar la fiabilidad de las líneas C-3 y C-4. El proyecto cuenta con una inversión de 56 millones de euros, cofinanciada por la Unión Europea mediante el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Además, Adif ha programado dos cortes adicionales durante los fines de semana del 29 y 30 de agosto y del 5 y 6 de septiembre, que interrumpirán la circulación por el túnel de Sol entre Atocha y Nuevos Ministerios. En esas jornadas, la C-3 y la C-4 tendrán cabeceras provisionales: Atocha para los trenes de ambas líneas y Nuevos Ministerios como origen y destino adicional para la C-4.

La obra supondrá el mayor refuerzo de capacidad del túnel de Sol desde su puesta en marcha, pero durante agosto obliga a rehacer las rutinas de decenas de miles de viajeros.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto inmediato es doble: por un lado, la reordenación de recorridos y frecuencias de cinco líneas hasta el 28 de agosto; por otro, el corte total de la C-5, que rompe la continuidad del eje sur y obliga a transbordos con la lanzadera a Méndez Álvaro. El dato más relevante es el aumento del 33% de la capacidad del túnel de Sol a partir de octubre, una mejora estructural que debería traducirse en más trenes y menos incidencias en las horas punta de la C-3 y la C-4.

La zona cero de estas molestias se sitúa en el sur de la corona metropolitana. Los usuarios de la C-5 que viajen desde Villaverde, Fuenlabrada o Móstoles hacia el centro deberán recurrir a los autobuses de la EMT o a la lanzadera ferroviaria, que opera con frecuencias más bajas. Para el resto de líneas, el principal cambio es la desaparición temporal del paso directo por Atocha hacia el norte, que se sustituye por la vía de contorno en el caso de la C-2 y nuevos terminales en Atocha para las C-7, C-8a y C-8b.

Adif ha concentrado las afecciones en verano —cuando la demanda cae— y confirma que esta es la última fase de obras que interferirá con el túnel de Sol. Aunque la solución no es inmediata, la promesa de un servicio más robusto a medio plazo y la mejora de la capacidad bruta son razones objetivas para encajar las molestias. El reto, una vez más, será gestionar la vuelta al trabajo en septiembre sin nuevos sobresaltos en la red.


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