Flujos de Wall Street rotan hacia ETF de Ethereum: Hyperliquid se vacía

Los fondos cotizados de ether encadenan tres semanas consecutivas de entradas netas por encima de los 80 millones, mientras los ETF de bitcoin reducen su ritmo y Hyperliquid registra su segunda semana de salidas. El capital institucional muestra una preferencia clara por ETH en e

Los ETF spot de ether han captado 103,9 millones de dólares en la semana que terminó el 24 de julio, la tercera consecutiva con entradas netas positivas. El dato confirma que el capital institucional sigue rotando hacia Ethereum mientras productos más recientes como Hyperliquid pierden fuelle.

Tres semanas de entradas netas: los ETF de ether cogen ritmo

Según los datos de SoSoValue, los fondos cotizados de ether encadenan tres semanas al alza: 84 millones de dólares, 105 millones y ahora 103,9 millones. Un ritmo estable que no da señales de agotamiento y que contrasta con lo que ocurre en otros rincones del mercado cripto.

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Los ETF de bitcoin, por ejemplo, han visto cómo su racha se iba desinflando: pasaron de captar 197 millones de dólares a 75,6 millones y después a 33,79 millones en el mismo periodo. Además, registraron dos jornadas negativas consecutivas el 23 y 24 de julio, con salidas de 225 y 240 millones de dólares respectivamente.

En el apartado de altcoins, XRP lideró las entradas con 8 millones de dólares, su mejor cifra en tres semanas. Solana sumó 7 millones, un máximo de nueve semanas, y Chainlink añadió 3 millones, su mejor registro desde junio. Dogecoin, de forma testimonial, volvió a registrar entradas tras cinco semanas en negativo.

Hyperliquid, la otra cara de la moneda

La otra cara de la moneda la pone Hyperliquid. Los ETF vinculados a su token HYPE registraron una salida de 8,6 millones de dólares, la segunda semana consecutiva en negativo. Desde su pico del 10 de julio, los activos han caído alrededor de un 18%, y el volumen semanal de negociación se ha desplomado hasta los 62,7 millones de dólares, el nivel más bajo desde su lanzamiento en mayo.

El contraste es revelador. Mientras ether consolida su posición como el activo digital preferido por los gestores institucionales —al menos en este tramo del verano—, Hyperliquid, un producto mucho más joven y volátil, lucha por retener el capital que atrajo en sus primeras semanas.

El capital institucional no está abandonando las criptomonedas: está eligiendo ether como su activo de referencia en el arranque del segundo semestre.

Qué significa esta rotación para Ethereum (y para el mercado cripto)

Conviene poner los datos en contexto. Los ETF spot de ether se aprobaron en julio de 2024 y desde entonces han pasado por varias fases: un arranque discreto, un repunte impulsado por la inclusión del staking en algunos productos y, ahora, una maduración que se traduce en flujos constantes. No son cifras descomunales —los 103,9 millones semanales palidecen frente a los picos de los ETF de bitcoin en 2024—, pero sí son consistentes.

Además, el hecho de que la racha de ether se mantenga mientras la de bitcoin se enfría sugiere que los inversores institucionales están diversificando dentro del espacio cripto. Dicho de otro modo: ya no es solo bitcoin, ahora también es ether.

Sin embargo, conviene no lanzar las campanas al vuelo. La concentración del staking —el mecanismo por el que se bloquean ethers para validar la red a cambio de rendimiento— en pocos proveedores, con Lido acaparando más del 27% del total, y la dependencia del ecosistema de un puñado de rollups —capas auxiliares que procesan transacciones fuera de la red principal para abaratar costes— son factores de riesgo que el inversor institucional todavía está digiriendo. La próxima gran prueba para los ETF de ether será la posible autorización del staking dentro del propio vehículo, algo que la SEC ha insinuado pero no ha concretado.

En el horizonte inmediato, Ethereum tiene una cita con el upgrade Pectra, previsto para finales de año, que promete aumentar la eficiencia de los validadores y allanar el camino para un staking más accesible. Si los ETF logran incorporar esa funcionalidad, el atractivo para los inversores institucionales podría multiplicarse, porque el rendimiento del staking —en torno al 3-4% anual— ofrece un plus frente al simple precio del activo.

Por ahora, la tendencia es clara: el dinero de Wall Street está rotando hacia ether. Lo hace de forma gradual, sin euforia, pero con la constancia que suele acompañar a las asignaciones estratégicas más que a los movimientos especulativos. Las próximas semanas dirán si Ethereum consolida su ventaja o si, por el contrario, Bitcoin recupera el aliento y el capital vuelve a cambiar de manos.


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