La DGT endurece las sanciones en octubre: la maniobra cotidiana en la M-30 que ahora te costará 200 euros y 4 puntos del carnet

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La maniobra exacta de la M-30 que la DGT castiga con 200 euros y 4 puntos

Primer plano de varios billetes de euro que simbolizan las finanzas, la moneda y la gestión presupuestaria.

Colarse a última hora. Esa es la maniobra que el Ayuntamiento de Madrid y la DGT han puesto en el punto de mira dentro de los túneles de la M-30: el cambio de carril de último segundo, con movimiento brusco y atravesando la línea continua que separa los carriles, para ganar unos metros y meterse en la fila o en la salida. La práctica, muy extendida en horas punta, obliga a frenar en cadena a quienes ya circulaban por ese carril y multiplica el riesgo de alcance en un espacio cerrado, sin arcén y con visibilidad reducida. Según el consistorio, cada año se producen decenas de accidentes por este tipo de maniobras en los subterráneos de la circunvalación, y el objetivo es atajar una conducta que hasta ahora quedaba casi siempre impune porque ningún agente llegaba a verla.

Para cazarla, Madrid ha instalado cuatro nuevos radares en los túneles de la M-30, colocados en puntos estratégicos de entrada y salida, allí donde es más habitual el «colado». No son cinemómetros de velocidad: graban los movimientos y registran el cambio de carril indebido en tiempo real, de modo que la denuncia se genera sin necesidad de presencia policial. La maniobra se tipifica como infracción grave, castigada con 200 euros de multa y la retirada de hasta cuatro puntos del carnet. Quien abone la sanción en los 20 días siguientes a la notificación se acoge al pronto pago y paga la mitad, 100 euros. La recomendación es clara: mantener el carril y la distancia en lugar de jugársela en el último hueco, porque la línea continua que separa los carriles del túnel no es un simple adorno.

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