EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Idealista ha publicado un análisis sobre si es buen momento para comprar vivienda en 2026, con datos de precios y tipos de interés actualizados.
- ¿Quién está detrás? El portal inmobiliario, con la opinión de expertos como Miguel Ángel Gómez Huecas (FADEI), Álvaro Basanta (SEAG) y Emiliano Bermúdez (donpiso).
- ¿Qué impacto tiene? Los compradores deben considerar que el precio medio del metro cuadrado ha subido un 50% desde 2022 y que el Euríbor se sitúa en el 2,747%, lo que encarece las hipotecas variables. Los expertos recomiendan no retrasar la compra si las condiciones personales lo permiten.
El precio medio del metro cuadrado de vivienda en España alcanzó los 2.748 euros en abril de 2026, un 50% más que cinco años antes, según el último análisis de Idealista. El Euríbor cerró el mismo mes en el 2,747%, frente al 2,143% de abril de 2025, lo que encarece las hipotecas variables y añade incertidumbre a la decisión de comprar.
La pregunta que muchos potenciales compradores se hacen es si conviene dar el paso ahora o esperar a 2027. Y la respuesta, como casi siempre en el ladrillo, no es sencilla. Pero los datos y los expertos consultados por el portal inmobiliario ofrecen algunas pistas claras.
El precio de la vivienda en 2026: una subida del 50% en solo un lustro
El mercado inmobiliario español sigue atenazado por la escasez de oferta, especialmente de vivienda nueva asequible. La demanda, por el contrario, no para de crecer. El resultado es una escalada de precios que, según las cifras de Idealista, ha llevado el metro cuadrado de 1.829 euros en abril de 2022, 1.963 en abril de 2023, 2.098 en 2024, 2.350 en 2025 y 2.748 en abril de 2026, lo que supone una revalorización del 50% en apenas cinco años.
Miguel Ángel Gómez Huecas, presidente de la patronal FADEI, considera que el mercado puede entrar en una fase de mayor estabilidad, aunque descarta una caída generalizada de los precios. «Mientras no se incorpore más vivienda al mercado, especialmente asequible y de obra nueva, la presión seguirá existiendo», explica.
En la misma línea se pronuncia Álvaro Basanta, portavoz de la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), quien cree que lo más probable es ver una moderación en el ritmo de crecimiento, «pero no una bajada generalizada», sobre todo en las grandes ciudades y áreas metropolitanas donde la oferta sigue siendo insuficiente.
Mientras la oferta siga estrangulada y la demanda no ceda, el precio de la vivienda no encontrará motivos para bajar.
Emiliano Bermúdez, subdirector general de donpiso, añade que la escalada difícilmente mantendrá el ritmo de los últimos ejercicios y que no sería descartable alguna estabilización o ajuste moderado en 2027, especialmente allí donde los precios ya han alcanzado el límite que pueden asumir muchas familias.
Los tipos de interés y las hipotecas: el Euríbor al 2,747% en abril
Si el precio es el primer factor, el coste de la financiación es el segundo. Y en 2026 el Euríbor ha repuntado: en abril de 2025 cerró en el 2,143%, mientras que en abril de 2026 se situó en el 2,747%. Aunque sigue lejos de los niveles superiores al 3% y al 4% de 2023 y mediados de 2024, la tendencia alcista ya está llevando a algunas entidades a endurecer las condiciones de sus hipotecas.
Gómez Huecas advierte de que una mejora de las condiciones hipotecarias puede provocar también un aumento de la demanda y, con ello, más presión sobre los precios. «Esperar a que bajen un poco las hipotecas no siempre garantiza una mejor operación», resume.
Desde SEAG apuntan a un comprador más prudente, que compara entre entidades y busca cuotas estables. La incertidumbre geopolítica, además, hace que muchos analistas consideren más realista esperar nuevas subidas que bajadas.
En definitiva, si el comprador no tiene prisa, quizá las políticas del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 –que pone el foco en la rehabilitación y la ampliación del parque público– acaben aliviando algo el mercado, pero sus efectos tardarán años en notarse.
La Ficha del Inversor
Para quien analiza la operación con ojos de inversor, la métrica clave es el precio medio de 2.748 euros/m² y un Euríbor al 2,747%, con hipotecas variables que rondan el TAE del 3,5% en las mejores ofertas. El yield bruto del alquiler (rentabilidad anual antes de gastos) se sitúa en torno al 5,5% en las capitales, lejos del coste de la deuda, pero la revalorización anual del activo del 16,9% compensa con creces.
La tendencia a seis meses es de aumento moderado de los precios (entre un 3% y un 5% adicional en 2027, según las fuentes consultadas) y de estabilidad o ligera subida del Euríbor, sin previsiones de desplomes. Por tanto, quien espere una corrección significativa se arriesga a pagar más por la vivienda y a enfrentarse a condiciones de financiación más caras.
El perfil recomendado es el comprador con estabilidad laboral, ahorro suficiente para la entrada (al menos un 20% del precio, más impuestos) y una vivienda que se ajuste a sus necesidades a largo plazo. No es momento para especuladores con débil liquidez, sino para compradores residenciales que puedan absorber un posible repunte de las cuotas.
El pulso entre operadores refleja un consenso: no retrasar la compra si la operación está bien asesorada. Sin embargo, el contexto internacional –desde la guerra en Ucrania a las tensiones comerciales– añade un riesgo de recesión que podría frenar la demanda e incluso provocar un ajuste. Pero, como recuerda Bermúdez, «cuando un comprador encuentra una vivienda que realmente le encaja y puede asumir la operación con comodidad, lo aconsejable es no esperar».
En definitiva, 2026 se perfila como un año para comprar más que para esperar, aunque con los pies en el suelo. La decisión final dependerá, como siempre, de las circunstancias personales de cada comprador.




