Banco Santander ha allanado el camino para cerrar un acuerdo de prejubilaciones con los sindicatos al aceptar asumir el coste del convenio especial hasta los 63 años y seis meses, lo que permitirá a los trabajadores alcanzar casi el 95% de la pensión. La mejora, anunciada en la cuarta reunión de la mesa negociadora, ha sido recibida con una valoración positiva por parte de Comisiones Obreras (CCOO), que ahora analiza la letra pequeña antes de dar el sí definitivo.
La entidad, ha mejorado su oferta tras las presiones sindicales y en plena ola de beneficios récord del sector financiero. Santander no ha fijado un cupo concreto de salidas, pero el nuevo marco, que sustituye la negociación individual por un acuerdo colectivo, busca reducir el gasto fijo en personal sin recurrir a despidos forzosos.
Qué incluye la nueva propuesta de Santander
Además de la cobertura del convenio especial hasta los 63,5 años y la posibilidad de ampliar hasta los 64 mediante el prorrateo de la asignación, la propuesta garantiza el mantenimiento del seguro colectivo de vida, las condiciones ventajosas del convenio especial y las aportaciones al plan de pensiones de empleo por importe de 1.000 euros anuales.
El banco también ha aceptado revalorizar anualmente el convenio especial hasta un máximo del 4%, conservar las ayudas por discapacidad y mantener el derecho al premio por antigüedad. En conjunto, se trata de un paquete que supera con creces las condiciones del ERE de 2020, cuando Santander ofrecía solo el 75% del salario para los empleados de 55 a 57 años y el 76% para los mayores de 58.
Un pulso heredado del ERE de 2020
El punto de partida fue la propuesta inicial, casi idéntica a la de hace seis años. Entonces, 3.572 empleados se acogieron al plan y se produjeron más solicitudes que plazas. Esta vez, los sindicatos rechazaron aquella réplica por el aumento del coste de la vida y porque la banca está en máximos de beneficios.
En la segunda reunión, CCOO planteó reducir la edad mínima a 50 años, elevar las compensaciones hasta un 86% para los mayores de 58 e incluir una prima de antigüedad de entre 19.000 y 30.000 euros. El principal escollo fue precisamente la edad de acceso y las condiciones económicas.
La asunción del convenio especial supone un salto cualitativo respecto al ERE de 2020 y responde a las demandas de los sindicatos en un contexto de máximos históricos de beneficios.

Récords de beneficio y el coste de la cuenta de resultados
Santander cerró marzo de 2026 con 1.607 oficinas en España, un recorte de 185 sucursales en solo un año. Hace una década, en 2016, el banco contaba con 3.433 puntos de venta en el país. La transformación digital y la contención de costes explican parte de esa reducción, pero un nuevo plan de salidas voluntarias permite aligerar la base de gasto sin traumas.
A nivel grupo, la entidad cerró más de 1.000 oficinas en el mismo periodo, reflejo de una estrategia global que prima la rentabilidad sobre el número de sucursales. El ajuste de plantilla, que será voluntario y sin objetivo numérico, se suma a otras iniciativas de eficiencia como la digitalización de procesos y la centralización de servicios.
El beneficio récord que acumula el sector —Santander ganó más de 5.000 millones en el primer semestre de 2025, según los últimos datos— da margen para abonar prejubilaciones atractivas sin que el cargo minore significativamente el resultado neto. Los analistas de Jefferies y Goldman Sachs ya apuntaron en sus informes que cualquier medida de ahorro estructural se traduce en una mejora de entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales en el margen de intereses.
Desde el punto de vista del inversor, el coste asumido por Santander —convenio especial, revalorizaciones y el mantenimiento del seguro— es un desembolso puntual que se compensa con la reducción permanente de los gastos de personal. Además, que el banco no renuncie a elegir qué salidas acepta evita la descapitalización de áreas estratégicas.
BBVA y CaixaBank también han implementado planes similares en los últimos años, y el mercado suele descontar estos movimientos como una señal de disciplina en el control de la base de costes. Si el acuerdo se cierra el próximo 17 de julio, la ejecución del plan se dilatará varios meses, pero la fotografía del margen de explotación mejorará de forma estructural a medio plazo.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La nueva reunión del viernes 17 de julio será determinante para saber si CCOO acepta o si exige más concesiones, como una rebaja de la edad mínima.
- Reacción del valor: El mercado ya descuenta que la banca mantiene control de costes; un acuerdo sin desgaste laboral prolongado podría dar soporte a la cotización.
- Precedente sectorial: El ERE de 2020 de Santander y los planes de salidas de BBVA y CaixaBank marcan la pauta: las entidades optan por salidas voluntarias generosas para reducir plantilla sin conflictividad.




