La familia Amodio ha elevado su participación en OHLA hasta el 28,8% del capital, tras invertir 44 millones de euros en la compra de 100 millones de acciones a Inmobiliaria Coapa Larca, sociedad vinculada al también mexicano Julián Holzer. El movimiento, comunicado a la CNMV, refuerza su posición de control en la constructora y llega a un precio un 10% inferior a la cotización actual.
Una operación en dos tramos con precio descontado
La transacción se ha estructurado en dos fases. Las sociedades Forjar Capital, propiedad del presidente Luis Amodio, y Solid Rock Capital, controlada por el vicepresidente Mauricio Amodio, adquirirán cada una 50 millones de títulos. El precio unitario se ha fijado en 0,43956 euros por acción, un descuento de aproximadamente el 10% frente al valor de mercado de OHLA en el momento del anuncio.
El desembolso se realizará en dos pagos: 32,6 millones de euros se abonarán una vez que el vendedor ponga a disposición de los compradores los fondos provenientes de la financiación pactada, mientras que los 11,3 millones restantes se liquidarán en un plazo de dieciocho meses desde la firma del acuerdo. Esta estructura permite a la familia Amodio financiar la operación sin recurrir de forma inmediata a una salida de caja que presionara su liquidez.
Un mapa accionarial que apuntala el control
Con este incremento del 7,2%, los hermanos Amodio consolidan una posición que ya venían reforzando desde su entrada en la compañía. Antes de la operación, su participación conjunta rondaba el 21,6%. Ahora, el 28,8% les otorga un peso decisivo en la junta de accionistas, en un contexto donde otros accionistas significativos —como los fondos BlackRock o Sand Grove— mantienen posiciones relevantes pero muy atomizadas.
La constructora, que preside Luis Amodio,, ha visto mejorar su salud financiera en los últimos trimestres, con una cartera de pedidos internacional superior a los 5.000 millones de euros. La operación, además, se produce con un descuento sobre la cotización, lo que sugiere un pacto entre partes con intereses alineados y no una pugna por el control.
La operación traslada un mensaje de confianza interna, con un precio pactado por debajo de mercado y una estructura que evita vender acciones directamente al público.
Ingeniería financiera para blindar el proyecto
La adquisición incorpora un componente de ingeniería financiera sofisticado. Forjar y Solid Rock han suscrito con JP Morgan sendos contratos de derivados (collar agreements) sobre las acciones. El banco estadounidense realizará un proceso de colocación acelerada dirigida a inversores institucionales, con el objetivo de gestionar su propia exposición sin necesidad de que las sociedades de los Amodio desembolsen la totalidad del efectivo por adelantado.
Este mecanismo, habitual en operaciones de compra de paquetes accionariales relevantes, evita el impacto directo sobre la cotización de OHLA y permite a la familia mantener su posición de referencia sin provocar turbulencias. La CNMV deberá revisar la operación, aunque al tratarse de una compraventa pactada a un precio inferior al de mercado no se esperan objeciones regulatorias.
El movimiento se alinea con la estrategia de los Amodio de afianzar su control en una compañía que, pese a los avatares del sector de la construcción, ha logrado estabilizar su balance. Competidores como Sacyr o ACS también están viendo cómo sus principales accionistas refuerzan posiciones, una tendencia que el mercado interpreta como síntoma de confianza a medio plazo.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El folleto de la colocación acelerada que JP Morgan ejecutará en los próximos días y cualquier comunicación adicional a la CNMV sobre los derivados suscritos.
- Reacción del valor: Las acciones de OHLA apenas reaccionaron al anuncio, al tratarse de una operación pactada y conocida por el mercado. El valor descuenta ya una estructura accionarial estable.
- Precedente sectorial: En los últimos meses, tanto Sacyr como FCC han visto movimientos accionariales de consolidación por parte de sus núcleos duros. La operación de OHLA se suma a una tendencia de blindaje de control en el sector constructor español.




