Ethereum ha superado la barrera de los 1.800 dólares este fin de semana, acumulando una subida cercana al 15% en las últimas dos semanas. El movimiento, respaldado por la vuelta de los flujos a los fondos cotizados (ETF) de ether y unos comentarios favorables de Eric Trump, devuelve algo de optimismo a un mercado que, no obstante, sigue un 40% por debajo de su máximo de agosto de 2025.
Qué está impulsando el repunte de Ethereum
El cambio de sentimiento comenzó hace unas semanas, cuando los flujos hacia los ETF de ether volvieron a ser positivos después de varias jornadas en rojo. Gestoras como BlackRock y Fidelity registraron entradas netas que, sumadas a la estabilización del bitcoin, dieron oxígeno a todo el ecosistema cripto. A esto se unieron declaraciones de Eric Trump en las que destacaba la solidez de la red Ethereum como infraestructura para la finanzas descentralizadas, lo que inyectó confianza entre los inversores minoristas.
A nivel técnico, los traders también señalan el próximo upgrade Pralleth, previsto para finales de año, que promete reducir las comisiones de transacción un 40% mediante mejoras en la compresión de datos. Aunque la actualización aún está en pruebas, el simple anuncio ha servido para recordar al mercado que Ethereum sigue innovando, un factor que suele descontarse en el precio en los meses previos a un hard fork relevante. Las tasas de financiación en los contratos perpetuos de ETH, que habían estado en negativo, han pasado a ligeramente positivas, lo que indica que los especuladores están volviendo a apostar al alza.
Las resistencias que pondrán a prueba el rally
A pesar del optimismo, la acción del precio se enfrenta a una barrera técnica importante: la media móvil de 90 días, situada en los 1.995 dólares. Este nivel coincidió con ventas masivas en trimestres anteriores y, según los analistas, es el verdadero test para confirmar un cambio de tendencia. El reciente repunte de Ethereum desde los 1.698 dólares hasta los 1.811 actuales ha sido saludable, pero aún es pronto para bajar la guardia.
El volumen diario de negociación ha caído un 40% respecto al promedio de los últimos treinta días, lo que sugiere que la presión compradora se está debilitando. «Un rebote sin volumen es como un coche sin gasolina, puede avanzar un poco pero se para rápido», comentó un analista de una firma local. Mientras tanto, el indicador de fuerza relativa (RSI) se sitúa en 59 un valor neutral-alcista que no revela extremos, pero que tampoco da una señal clara de entrada agresiva.
El MACD muestra un cruce alcista en gráfico diario, aunque con un histograma que se está aplanando, indicio de que el momentum podría estar perdiendo fuerza. Los soportes inmediatos están ubicados en los 1.773 y 1.763 dólares (medias móviles de 7 y 50 días), mientras que un cierre semanal por encima de 1.850 dólares abriría la puerta a un ataque a la zona de 1.950-2.050 dólares.

Ethereum ha recuperado un 15% en dos semanas, pero la batalla real está en los 1.995 dólares; sin volumen y sin romper ese nivel, el mercado no cantará victoria.
Análisis: ¿reacción pasajera o inicio de un nuevo ciclo?
Colocado en el tablero largoplacista, Ethereum vive una paradoja: su utilidad y adopción no han dejado de crecer desde la fusión de 2022, pero el precio sigue lejos de reflejarlo. La red soporta más de 45.000 millones de dólares en valor bloqueado, procesa millones de transacciones diarias a través de sus capas 2 y es la base de la mayor parte de las stablecoins. Aun así, el mercado sigue castigando a ETH con una caída del 63% desde su máximo histórico de 4.948 dólares, un dato que desanima a cualquiera que comprara en la cima.
El upgrade Pralleth, si cumple lo prometido, podría ser el catalizador que necesita el ecosistema. Reducir las comisiones un 40% haría más atractivas las aplicaciones descentralizadas para el usuario común y aumentaría el consumo de gas, lo que a su vez ejercería presión al alza sobre el precio. No obstante, la historia de Ethereum está llena de retrasos y de mejoras que llegaron tarde; no hay garantías.
Otro factor a vigilar es el flujo institucional. Los ETF de ether, aprobados en julio de 2024, tardaron en calentar, pero en las últimas semanas han vuelto a registrar entradas netas. Si esta tendencia se consolida, sería la señal más fiable de que el dinero grande vuelve a confiar en Ethereum. Hasta entonces, la cautela sigue siendo la consigna más prudente.





