BlackRock sitúa a España como su principal apuesta de inversión global, por delante de Estados Unidos, y refuerza su presencia con una cartera que ya alcanza los 104.900 millones de euros. La mayor gestora del mundo considera que la revalorización del Ibex 35 y la solidez macroeconómica del país han transformado la percepción de los inversores internacionales, según ha explicado Luis Megías, responsable de la firma para la Península Ibérica.
En una entrevista con Expansión, Megías ha detallado los motivos del optimismo de BlackRock. “España continúa siendo el país con la previsión de crecimiento más alta de la Unión Europea”, afirmó, tras cerrar 2025 con un PIB del 2,9% y esperar una moderación que aún mantenga el crecimiento por encima del 2% este año. Pero el detonante ha sido la subida cercana al 50% del Ibex 35 en el ejercicio pasado.
El Ibex 35 entra en las agendas de inversión global
“Lo mejor de esa subida ha sido que ha puesto a España en el mapa en todos los comités de inversión del mundo”, subraya Megías. Ese despertar del interés internacional se ha traducido en un flujo de capital que BlackRock canaliza a través de su posición dominante en el mercado español, donde invierte 104.900 millones de euros en total. La cifra supone un incremento del 70% respecto a hace solo dos años, cuando la inversión rondaba los 60.000 millones.
El responsable de la gestora destaca que los fondos Next Generation, la inversión extranjera en infraestructuras, renovables y digitalización, y la mejora de las rentas reales han creado un cóctel favorable. “El sector financiero, salud, defensa, infraestructuras y utilities concentran nuestra apuesta”, enumera, reflejando la composición del índice de referencia español.
Los números: 104.900 millones de inversión y un crecimiento del 70%
Del total invertido por BlackRock en España, 67.300 millones corresponden a empresas cotizadas, 22.500 millones a deuda pública, 12.200 millones a deuda corporativa y 2.900 millones a activos no cotizados. Además, la división de activos privados ha empezado a pisar fuerte: la compra de GIP y el reciente acuerdo con ACS para desarrollar centros de datos, valorado en 23.000 millones a largo plazo, son ejemplos de esa estrategia.
La gestora no solo invierte: también gestiona un patrimonio récord de 60.163 millones de euros en España, lo que la convierte en importador neto de capital al país en aproximadamente 40.000 millones. En lo que va de año, BlackRock captura el 30% de las entradas de dinero hacia gestoras internacionales y ostenta una cuota de mercado del 15,71%.

La subida cercana al 50% del Ibex 35 en 2025 no solo generó rentabilidad para los inversores, sino que provocó un cambio de mentalidad en los grandes fondos globales.
El equipo local ha crecido un 35% en dos años y medio, hasta las 51 personas en Madrid, y la previsión es seguir sumando efectivos antes de final de año. Destaca el área de Aladdin, la plataforma tecnológica de la casa, que es la que más crece. Aunque los equipos de inversión en activos privados se coordinan a nivel europeo, BlackRock mantiene dos profesionales de Real Estate en la capital.
El desafío de movilizar el ahorro en España
Más allá de las cifras, Megías apunta al reto estructural del mercado español: solo el 28% de los adultos invierte en mercados de capitales, frente al 34% en Europa y el 62% en Estados Unidos. Con 3,4 billones de euros en activos financieros de los hogares, un tercio permanece en efectivo o depósitos. “Cerrar esa brecha es una oportunidad clarísima de crecimiento para BlackRock”, sostiene.
La gestora se ha marcado como objetivo democratizar la inversión, un mensaje que cobra fuerza en un entorno de tipos de interés aún bajos en términos reales. La experiencia internacional demuestra que la mera rentabilidad de los índices no basta; se necesita un esfuerzo deliberado de educación financiera y accesibilidad, terreno en el que España parte con desventaja.
El precedente de mercados como el italiano, donde la penetración de fondos es superior, o el propio mercado estadounidense, indica que el potencial es enorme. Si la brecha se reduce aunque sea modestamente, el efecto sobre flujos y valoración de activos españoles podría amplificar la tendencia alcista que ya ha encendido las alarmas de los grandes inversores.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La evolución del PIB español en la segunda mitad de 2026 y las posibles tomas de beneficios en el Ibex tras la fuerte subida de 2025.
- Reacción del valor: El mercado descuenta un crecimiento moderado; cualquier sorpresa positiva en flujos de inversión extranjera podría dar un nuevo impulso.
- Precedente sectorial: La apuesta de BlackRock por España replica el patrón observado en mercados periféricos europeos tras reformas y entrada de fondos europeos, como ocurrió en Portugal tras la crisis de deuda.




