Alemania incluye la tributación de criptomonedas en su presupuesto de 2027 y elimina la exención fiscal

La medida busca aumentar los ingresos fiscales en una partida de 4.000 millones de ahorro y equipara el tratamiento fiscal de las criptomonedas al de otros activos. El Bundestag ya rechazó una propuesta similar en mayo, pero el debate sobre gravar las ganancias a largo plazo sigu

El gobierno alemán ha metido la tributación de las criptomonedas en el borrador del presupuesto federal de 2027, con la intención de eliminar la exención fiscal que ahora disfrutan quienes mantienen sus monedas más de un año. El propio Ministerio Federal de Finanzas lo ha incluido en su informe mensual como una de las medidas de consolidación acordadas por la coalición de gobierno. Si sale adelante, cada venta, permuta o pago con cripto activaría un hecho imponible, sin importar cuánto tiempo llevases acumulando esos activos.

Hoy la ley alemana trata las criptomonedas como un bien privado, según la Sección 23 de la Ley de Impuestos sobre la Renta. En la práctica, eso significa que las ganancias están libres de impuestos si has mantenido las monedas más de doce meses. Si vendes antes, tributan al tipo marginal del IRPF, que puede llegar hasta el 45%, aunque las plusvalías totales inferiores a 1.000 euros al año quedan exentas. Esta regla convirtió a Alemania en uno de los países europeos más amables para el inversor de bitcoin a largo plazo.

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Cómo funciona ahora la fiscalidad cripto en Alemania

La norma actual tiene una lógica similar a la que se aplica a otros objetos de colección: si compras una obra de arte y la revendes al año, Hacienda lo mira con lupa; si esperas más de doce meses, el beneficio es tuyo. Con las criptomonedas pasa igual. Un inversor que compró bitcoin en 2023 y vende en 2026 no tiene que declarar la plusvalía, por abultada que sea. Esa ventaja comparativa ha atraído a numerosos particulares y, sobre todo, a empresas que prefieren tener su tesorería en un entorno fiscal predecible.

Sin embargo, la presión política para cambiar esta regla ha ido en aumento desde finales de 2025. El ala más ortodoxa del Partido Socialdemócrata (SPD), a través del Seeheimer Kreis, exigió en un documento de posición que «las ganancias de capital deberían tributar de forma uniforme sin importar el tiempo de holding». El debate se ha enconado especialmente tras la aprobación del marco de gasto para 2027, que fija un endeudamiento neto de 110.800 millones de euros y obliga a buscar ahorros estructurales de unos 4.000 millones de euros al año.

El plan de Berlín: adiós a la exención y un agujero de 4.000 millones

El paquete de consolidación que maneja la coalición incluye, además del cambio en la tributación de las criptomonedas, nuevos aranceles al plástico y al azúcar, impuestos más altos al alcohol y al tabaco, y una lucha reforzada contra el fraude fiscal. La partida de las criptos no es la más cuantiosa, pero sí la que más está haciendo ruido en el ecosistema. El miembro de la junta del Bitcoin Bundesverband, Matthias Steger, advirtió de que gravar cada venta convertiría «cada pago cotidiano en un evento fiscal» y llevaría a las empresas a mudarse a países más amistosos, como Portugal.

El Bundestag ya rechazó una propuesta similar en mayo de 2026, cuando el Comité de Finanzas tumbó una iniciativa del Partido Verde que también pedía eliminar la exención. El hecho de que ahora sea el propio gobierno quien impulse la medida cambia el tablero: no es una ocurrencia de la oposición, sino una decisión de la coalición gobernante incluida en el anteproyecto presupuestario. La pelota está ahora en el tejado del Parlamento, que deberá debatir el texto en los próximos meses.

Alemania apuesta por recaudar más sin tocar los impuestos generales, y el holding cripto de largo plazo es el primer sacrificio en la lista.

Alemania marca el paso en la UE: el efecto contagio

El movimiento alemán tiene lecturas que van más allá de sus fronteras. Junto con Portugal, Alemania era uno de los dos únicos países de la UE que eximían por completo las ganancias en criptomonedas tras un año de tenencia. Austria eliminó su período de holding en 2022 y ahora grava las nuevas posesiones con una tasa fija del 27,5%. Si Berlín sigue ese camino, el mapa fiscal para el inversor europeo se estrecha aún más.

Como mayor economía de la Unión y líder en la concesión de licencias bajo el reglamento MiCA, Alemania suele marcar tendencia. Las nuevas normas de reporte fiscal CARF y DAC8, ya en vigor, obligan a intercambiar información sobre criptoactivos entre estados miembros. Si la mayor economía de la zona adopta un modelo más duro, es probable que otros países miren con otros ojos la posibilidad de endurecer también sus propias reglas. Por ahora, la medida sigue siendo un borrador, y el debate en el Bundestag determinará si el holding a largo plazo conserva, o no, su última ventaja fiscal en el corazón de Europa.


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