Movistar Plus+ redujo su beneficio neto un 77,6% en el ejercicio 2025, hasta los 15,7 millones de euros, frente a los 70,2 millones del año anterior, según las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil. El desplome del resultado se debe exclusivamente al expediente de regulación de empleo (ERE) firmado el 22 de diciembre de 2025, que obligó a la matriz de la plataforma, Telefónica Audiovisual Digital, a provisionar 65,9 millones de euros para costear las salidas.
Las cifras del ajuste
El resultado de explotación de la filial audiovisual de Telefónica cayó desde los 82,8 millones hasta apenas 19,2 millones de euros, mientras los gastos de personal se duplicaron, de 73,2 a 143,2 millones, arrastrados por la provisión del ERE. La cifra de negocio, en cambio, apenas varió: 1.950,5 millones en 2025 frente a los 1.951,1 millones del ejercicio precedente.
La tabla siguiente resume las principales magnitudes del deterioro operativo provocado por el ajuste laboral.
| Magnitud | 2025 | 2024 | Variación |
|---|---|---|---|
| Cifra de negocio | 1.950,5 millones | 1.951,1 millones | -0,03% |
| Beneficio neto | 15,7 millones | 70,2 millones | -77,6% |
| Resultado de explotación | 19,2 millones | 82,8 millones | -76,8% |
| Gastos de personal | 143,2 millones | 73,2 millones | +95,6% |
Esa estabilidad de los ingresos, a pesar de que Movistar Plus+ sumó 278.000 abonados netos y cerró con 3,8 millones de clientes, se explica porque la práctica totalidad de su facturación (1.857,9 millones) procede de la venta de contenidos a empresas del Grupo Telefónica, fundamentalmente Telefónica de España. El negocio publicitario sí creció un 18%, hasta los 75,86 millones, impulsado por las retransmisiones de fútbol.
Mientras, el consumo de derechos audiovisuales se mantuvo en 1.706,9 millones de euros, de los que 1.399 millones correspondieron a deportes y 305,74 millones a cine y series.
Sin embargo, el verdadero lastre para la cuenta de resultados fue el ERE. La compañía cerró 2025 con una plantilla de 844 trabajadores, pero el ajuste pactado afectará a un máximo de 245 empleados (nacidos antes de 1970 y con al menos 15 años de antigüedad) y sus efectos sobre el balance se materializarán a lo largo de 2026.
La firma auditora PricewaterhouseCoopers (PwC) calificó esta provisión como uno de los principales riesgos de la auditoría, aunque dio su visto bueno al ajuste. La provisión representa un gasto contable que, en una sola línea, duplica los costes de personal y explica por sí sola más de dos tercios del deterioro del beneficio operativo.
Más allá del impacto inmediato, Telefónica Audiovisual Digital ha optado por destinar íntegramente el exiguo beneficio neto a reservas voluntarias, suprimiendo el dividendo a su matriz. La decisión, avalada por PwC, busca reforzar un fondo de maniobra que se situó en 316,3 millones de euros tras la reestructuración.
El ERE que duplicó los costes
El expediente de regulación de empleo, firmado a finales de 2025, es el tercer gran ajuste de plantilla en Telefónica en los últimos años, pero el primero que impacta de lleno en la filial audiovisual. La salida de los 245 trabajadores, cuyas indemnizaciones se financian con la provisión contabilizada, implica un coste unitario elevado que PwC considera un punto de atención en las cuentas.

Aunque el ERE está formalmente acordado, la empresa reconoce que las bajas efectivas se completarán a lo largo de 2026. La filial cerró el ejercicio con 844 empleados, por lo que la reducción de plantilla no es inmediata. La dirección subraya que el ajuste era necesario para adecuar los costes fijos a un negocio cuyo margen se estrecha por el peso de los derechos audiovisuales.
La provisión de 65,9 millones, concentrada en el último trimestre, explica por sí sola más de dos tercios de la caída del resultado de explotación.
La cúpula directiva de Movistar Plus+ ha experimentado cambios desde la llegada de Marc Murtra a la presidencia de Telefónica en enero de 2025. El pasado abril, el consejo cesó al consejero delegado Daniel Domenjó y nombró en su lugar a Alfonso Gómez Palacio, procedente de las operaciones en Hispanoamérica. Asimismo, Javier de Paz, exconsejero del grupo durante 18 años, asumió la presidencia no ejecutiva de la filial. Es el tercer relevo en el primer ejecutivo de la plataforma en apenas trece meses.
Análisis: un negocio sostenido por el fútbol y la publicidad
Pese al castigo contable del ERE, el negocio subyacente de Movistar Plus+ apenas se resquebraja. Los ingresos se mantienen planos gracias a los contratos de suministro con Telefónica de España, que le garantizan un flujo estable, mientras que la publicidad crece a doble dígito apoyada en el fútbol. Sin embargo, esta dependencia intragrupo limita la capacidad de la filial para generar valor por sí misma y la expone a cualquier reestructuración del perímetro de Telefónica.
El gran reto futuro son los compromisos por derechos audiovisuales, que ascienden a 7.974,6 millones de euros hasta 2030 y que exigen desembolsos anuales de alrededor de 1.300 millones entre 2026 y 2029. La renovación de LaLiga hasta la temporada 2031/2032 y de la Champions League hasta 2030 garantiza la oferta deportiva, pero a costa de una factura creciente en un entorno de tipos de interés aún elevados. Cualquier renegociación de estos contratos se convierte en una variable crítica para el margen futuro.
La supresión del dividendo es la señal más clara de que la dirección prioriza la liquidez. La sociedad genera recursos, pero los reinvierte en derechos y en la cobertura del ajuste laboral. Para los accionistas de Telefónica, la contribución directa de esta filial se difumina, aunque la plataforma siga siendo un activo estratégico para la oferta convergente del grupo.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La evolución de la plantilla durante el segundo semestre de 2026, cuando se materialicen las salidas previstas en el ERE, y la posible renegociación de los contratos de derechos que suavicen los desembolsos de los próximos ejercicios.
- Reacción del valor: El impacto en la cotización de Telefónica es indirecto; el mercado ya descuenta que el negocio audiovisual apenas aporta al beneficio consolidado del grupo y que su función es más defensiva que generadora de flujo.
- Precedente sectorial: Otras telecos europeas, como Orange o Deutsche Telekom, han externalizado sus plataformas de TV o han reducido su exposición a derechos deportivos. La decisión de Telefónica de mantener Movistar Plus+ como plataforma propia con una pesada carga de derechos es una apuesta que el mercado seguirá monitorizando.




