Ola de calor julio 2026 España: AEMET activa aviso con 42ºC a partir del domingo

Las temperaturas extremas se concentrarán en el suroeste peninsular y los valles del Ebro, con noches tropicales que apenas darán tregua. Protección Civil pide extremar las precauciones ante el riesgo de incendios y golpes de calor.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activó ayer viernes el aviso por la llegada de la segunda ola de calor del verano de 2026. El episodio, que arranca mañana domingo 5 de julio, traerá temperaturas extremas de hasta 42ºC en los valles del suroeste peninsular y se prolongará, al menos, hasta el martes. Se trata de un aviso de nivel naranja —peligro importante— que afecta a buena parte del interior, con especial crudeza en el cuadrante suroccidental y los grandes valles.

El domingo, punto de partida de un ascenso térmico imparable

El calor no será una sorpresa para quienes ya llevan días sofocándose. Desde este viernes los termómetros han ido escalando posiciones en la mitad norte peninsular, con un ascenso notable que hoy sábado se extiende a todo el territorio. Galicia, donde el nordés suele actuar como escudo natural, verá cómo el interior de A Coruña y el valle del Miño superan los 37-39ºC, un dato insólito para tierras acostumbradas a la brisa atlántica.

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El domingo será el día del gran salto. Las máximas rozarán los 39-41ºC en el cuadrante suroccidental y alcanzarán los temidos 42ºC en los valles fluviales, especialmente en la cuenca del Guadiana y el Guadalquivir. La meseta sur se moverá entre los 37 y 39 grados, mientras que el valle del Ebro y las depresiones del nordeste tocarán los 40. En Baleares, el mercurio subirá hasta los 37. Las noches serán tórridas: en muchas zonas del interior y el suroeste las mínimas no bajarán de los 22-24ºC, un alivio engañoso que apenas deja descansar al organismo.

Un cóctel meteorológico peligroso: dorsal, DANA y aire sahariano

La receta la detalla la propia AEMET en su comunicado: una dorsal anticiclónica se instalará sobre la península, mientras una DANA se sitúa al oeste. Este baile de altas y bajas presiones aspira una masa de aire seco y recalentado desde el norte de África, que queda atrapada bajo un sol de justicia. Sin viento que la renueve y con una insolación máxima (estamos a las puertas del solsticio de verano), el aire se comporta como un horno de convección lento. El término técnico es subsidencia, pero la sensación es la de una olla a presión atmosférica.

El riesgo de incendios se dispara. La agencia estatal advierte de que el nivel de peligro se elevará a valores muy altos de forma generalizada. La combinación de calor extremo, sequía acumulada por el déficit hídrico del mes pasado y la previsión de tormentas vespertinas con escasa precipitación —las temidas tormentas secas— dibuja un panorama explosivo. Cualquier chispa, natural o humana, encontrará un paisaje devorado por el sol y listo para arder.

AEMET aviso

¿Hasta cuándo durará? La AEMET advierte de la incertidumbre

El lunes será el día más duro. Las temperaturas volverán a subir en el Cantábrico oriental, el valle del Ebro y la Comunidad Valenciana, mientras que en el oeste gallego empezará a notarse un tímido alivio por la entrada de flujo marino. Aun así, los mapas siguen pintados de rojo: 39-41ºC en el suroeste, 42ºC en los valles fluviales, 37-39 en la meseta sur y hasta 41 en las depresiones del Ebro. Las mínimas apenas cederán un par de grados en las zonas más castigadas.

Cuando el termómetro marca 42 grados a las cinco de la tarde, el asfalto de las ciudades se convierte en una trampa térmica que multiplica la sensación de calor.

A partir del martes, la AEMET prevé un descenso lento e irregular. Las temperaturas máximas bajarán primero en Galicia y el Cantábrico, y después —con mayor incertidumbre— irán cediendo en el resto. El miércoles podría cerrar el episodio, pero la propia agencia lo califica de “muy incierto”. Incluso entonces podrían mantenerse picos de 38-40ºC en los valles del suroeste y el sureste. La normalidad térmica, si es que ese término significa algo en los veranos del siglo XXI, aún tardará en llegar.

Sin entrar en atribuciones precipitadas, los registros recientes muestran que las olas de calor en España se han vuelto más largas, más frecuentes y más intensas. Esta segunda acometida de 2026, apenas iniciado julio, confirma un patrón que los climatólogos llevan años señalando: el Mediterráneo se calienta un 20% más rápido que la media global y convierte cada dorsal en un disparador de episodios extremos. La pregunta ya no es si habrá otra ola de calor, sino cuándo y con qué virulencia.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha activado: Aviso de nivel naranja por ola de calor con temperaturas de hasta 42ºC.
  • Dónde: Principalmente el cuadrante suroccidental peninsular, valles del Guadiana y Guadalquivir, valle del Ebro y depresiones del nordeste. También afecta a Galicia interior, meseta sur, Cantábrico oriental y Baleares.
  • Institución responsable: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
  • Cuándo: Desde el domingo 5 de julio de 2026 hasta, al menos, el martes 7 de julio, con posible extensión al miércoles (alta incertidumbre).
  • Impacto a futuro: Riesgo muy alto de incendios forestales y golpes de calor en población vulnerable. Las noches tropicales dificultarán el descanso y agravarán el estrés térmico.

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