Endesa ha anunciado el próximo tramo de recompra de acciones por valor de 500 millones de euros, el sexto tramo de todo un programa de recompra de acciones que pretende llegar hasta los 2.000 millones de euros para diciembre de 2027. Una cifra ambiciosa que ha generado dudas entre los analistas, no porque cuestionen ni la estrategia ni la viabilidad del plan, sino porque consideran que podría generar menos beneficios para los accionistas de lo que se había pensado previamente.
En ese sentido, desde RBC apuntan a que la compañía está realizando esta recompra de acciones a un precio superior al pactado pasando de realizar este proceso por un valor de 29 euros la acción, a un valor superior de 36 euros la acción. Es decir, se compran menos títulos por lo que el beneficio por acción destinado a los accionistas sería inferior al previsto.
Endesa: un plan de recompras a un precio más elevado que el definido
La recompra de acciones se ha convertido en uno de los principales pilares de la política de remuneración al accionista de Endesa. A través de este mecanismo, la compañía utiliza parte de sus recursos para adquirir títulos propios en el mercado y posteriormente amortizarlos.
Por ello, el resultado es una reducción del número de acciones en circulación, lo que permite repartir el beneficio entre menos títulos y, por tanto, elevar el beneficio por acción (BPA o EPS, por sus siglas en inglés). Una estrategia suele ser bien recibida por los inversores, especialmente cuando la empresa cuenta con una sólida generación de caja y no necesita destinar esos recursos a otras inversiones prioritarias.

Debido a esto, el programa anunciado por Endesa fue interpretado inicialmente como una señal de confianza por parte de la dirección. La compañía se comprometió a devolver hasta 2.000 millones de euros a sus accionistas mediante recompras hasta finales de 2027, una cantidad muy significativa que complementa su tradicional política de dividendos. Sin embargo, el debate no se centra en la conveniencia de la medida, sino en la eficiencia con la que se está ejecutando.
Los analistas de RBC señalan que el principal problema es el precio al que Endesa está adquiriendo sus propias acciones. Según sus cálculos, la empresa elaboró su plan estratégico para el periodo 2026-2028 utilizando una hipótesis de recompra cercana a los 29 euros por acción. No obstante, la realidad del mercado ha sido muy diferente, ya que la evolución positiva de la cotización ha llevado a la compañía a ejecutar las últimas compras a un precio medio cercano a los 36 euros por acción, una diferencia relevante que altera los efectos esperados del programa.
Esto se traduce en que en realidad, el efecto positivo estimado sobre los accionistas de la energética se reduce. Es decir, la recompra sigue generando valor, pero no tanto como el previsto cuando se diseñó el plan estratégico. Según las estimaciones de RBC, si Endesa mantiene durante los próximos tramos unos costes de adquisición similares a los actuales, podría recomprar alrededor de 11 millones de acciones menos de lo inicialmente contemplado. Como consecuencia, el beneficio por acción estimado para 2028 podría situarse aproximadamente un 1% por debajo de las previsiones comunicadas por la compañía.
Para los analistas este desajuste no se traduce en preocupación
Aun así, RBC no interpreta esta situación como un motivo de preocupación estructural para la compañía; de hecho, el banco de inversión no cuestiona ni la capacidad financiera de Endesa para completar el programa ni la voluntad de la empresa de seguir ejecutándolo. La advertencia se limita a ajustar las expectativas sobre el impacto final de las recompras en las métricas por acción. En otras palabras, los analistas consideran que el programa seguirá siendo positivo para los accionistas, aunque probablemente algo menos beneficioso de lo que sugerían los cálculos originales.

Otro aspecto que ha llamado la atención del mercado es la aceleración en el ritmo de las adquisiciones, ya que durante los meses de abril y mayo, Endesa estuvo recomprando acciones a un ritmo aproximado de cuatro millones de euros diarios. Sin embargo, en junio esa cifra se elevó hasta cerca de diez millones de euros al día. Este cambio refleja una mayor intensidad en la ejecución del programa y demuestra que la compañía está dispuesta a continuar con las compras pese al encarecimiento de la acción.
Para algunos inversores, esta aceleración puede interpretarse como una señal de confianza de la dirección en las perspectivas futuras del grupo. Si Endesa considera que sus acciones siguen ofreciendo valor a largo plazo, mantener las recompras incluso en niveles elevados de cotización puede entenderse como una muestra de convicción. Sin embargo, desde una perspectiva puramente financiera, el aumento del precio reduce la rentabilidad potencial de cada euro destinado a este objetivo.
En definitiva, el anuncio del nuevo tramo de 500 millones de euros confirma que Endesa mantiene intacta su hoja de ruta de remuneración al accionista y sigue avanzando hacia el objetivo de completar un programa de hasta 2.000 millones de euros antes de diciembre de 2027. No obstante, desde el punto de vista de los analistas los precios con los que está comprando las acciones en su programa de recompra podría no ser tan beneficioso como han hecho creer al mercado.




