Mientras Contubernio Films atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente, La que se avecina se prepara para afrontar una nueva etapa con una apuesta que promete dar mucho que hablar. La veterana comedia de los hermanos Alberto y Laura Caballero trabaja ya en su temporada 17 y tiene además garantizada una temporada 18 gracias al respaldo de Prime Video y Telecinco. Sin embargo, más allá de la continuidad de la serie, una de las grandes incógnitas pasa por saber cómo seguirá evolucionando una ficción que ha superado ya los quince años en pantalla.
Y precisamente ahí aparece el nombre de Amador Rivas. El personaje interpretado por Pablo Chiapella lleva años siendo uno de los grandes motores cómicos de la serie. Desde su etapa como concejal, pasando por sus innumerables fracasos sentimentales y laborales, hasta convertirse en una especie de superviviente profesional de Mirador de Montepinar y posteriormente de Contubernio 49, Amador ha demostrado una capacidad casi única para reinventarse.
Ahora, según ha trascendido, el personaje protagonizará una de las tramas más llamativas de la próxima temporada, inspirada parcialmente en el fenómeno mediático de Amadeo Llados y en todo el universo de los gurús de la masculinidad extrema que han proliferado en redes sociales durante los últimos años.
El «coach» de la masculinidad, según Amador Rivas
La idea encaja perfectamente con la esencia histórica de La que se avecina. La serie siempre ha destacado por satirizar fenómenos sociales contemporáneos, desde la burbuja inmobiliaria hasta los influencers, pasando por las criptomonedas, los movimientos políticos emergentes o las nuevas formas de relacionarse.
En esta ocasión, el objetivo parece ser el negocio de los autodenominados expertos en éxito personal, riqueza rápida y desarrollo masculino.
La versión de Amador promete reunir todos los ingredientes necesarios para generar situaciones absurdas: consejos sentimentales imposibles, discursos grandilocuentes sobre el éxito, recetas mágicas para hacerse millonario, obsesión por el físico y una visión caricaturizada de las relaciones entre hombres y mujeres.

El resultado puede convertirse en una de las historias más comentadas de la temporada. No es difícil imaginar al personaje organizando cursos de liderazgo, vendiendo métodos revolucionarios para triunfar con las mujeres o intentando convencer a los vecinos de que posee la clave definitiva para alcanzar la felicidad económica.
Una serie que necesitaba nuevas ideas
La nueva trama llega además en un momento especialmente importante para la ficción. Durante los últimos años, parte de la audiencia ha señalado una cierta pérdida de frescura respecto a las primeras etapas de la serie. Aunque La que se avecina continúa obteniendo buenos resultados y mantiene una comunidad de seguidores muy fiel, también ha recibido críticas por la repetición de fórmulas cómicas y por la dificultad de sorprender después de más de una década y media en emisión.
La temporada 16 mostró algunos intentos de renovación que fueron razonablemente bien recibidos. La incorporación de nuevos personajes, la consolidación del edificio de Contubernio 49 y determinadas tramas permitieron recuperar parte de la capacidad satírica que siempre caracterizó a la producción.
Ahora, la historia protagonizada por Amador puede convertirse en una nueva oportunidad para conectar con fenómenos sociales actuales y generar conversación entre el público.
Las redes sociales han convertido a figuras como Llados y otros creadores de contenido similares en auténticos fenómenos de masas, especialmente entre los jóvenes. Adaptar ese universo al lenguaje de La que se avecina parece una decisión lógica desde el punto de vista creativo.
El gran refugio de Contubernio Films
La importancia de La que se avecina resulta todavía más evidente si se observa el contexto actual de Contubernio Films. La productora de Alberto y Laura Caballero ha sufrido en muy poco tiempo varios reveses consecutivos.
Primero llegó el cierre de El pueblo, una de las producciones más exitosas fuera del universo de Montepinar. Después se confirmó el final de Muertos S.L., cuya cuarta temporada servirá como despedida definitiva de la funeraria Torregros.
A ello se añadió la cancelación de Por el amor de Dios, un proyecto para HBO Max que ni siquiera llegó a comenzar su rodaje debido a diferencias creativas con la plataforma. Por si fuera poco, Netflix también confirmó que Machos Alfa, uno de los mayores éxitos internacionales de la ficción española reciente, concluirá con su sexta temporada.
Aunque algunos de estos finales estaban previstos o forman parte del ciclo natural de cualquier serie, la coincidencia temporal de todos ellos ha generado una sensación evidente de cambio de etapa.
De repente, una productora que hace apenas dos años gestionaba simultáneamente varias series de éxito se encuentra con que la mayoría de ellas han desaparecido o están a punto de hacerlo.
Más importante que nunca
En este escenario, La que se avecina ha pasado de ser uno de los pilares de la compañía a convertirse prácticamente en su principal referencia. La serie mantiene una enorme capacidad de reconocimiento de marca, una audiencia consolidada y una relación estable con Prime Video y Telecinco. Por ese motivo, cada nueva temporada adquiere una relevancia especial.
La ficción necesita seguir demostrando que todavía tiene recorrido creativo suficiente para justificar nuevas entregas. Y para conseguirlo debe encontrar historias capaces de conectar con la actualidad sin perder la identidad que la convirtió en un fenómeno televisivo.
La trama de Amador inspirada en los gurús de la masculinidad parece responder precisamente a esa necesidad. Pocos personajes dentro de la televisión española poseen la capacidad de adaptación de Amador Rivas. A diferencia de otros protagonistas que permanecen prácticamente inalterables durante años, Amador ha sobrevivido a múltiples transformaciones. Ha sido empresario, parado, concejal, vendedor improvisado, inventor, buscavidas y prácticamente cualquier cosa que permitiera generar una situación cómica. Su principal virtud es que cualquier moda social puede encajar dentro de su universo.
Por eso resulta fácil imaginarlo abrazando con entusiasmo discursos sobre éxito personal, emprendimiento extremo o liderazgo masculino para intentar obtener dinero rápido o recuperar una relevancia que nunca ha tenido realmente.
Si la ejecución está a la altura de la idea, la trama puede convertirse en uno de los grandes aciertos de la temporada 17.




