No hay duda de que en los últimos años la defensa se ha vuelto un motor económico clave en Europa y España. Esto ha permitido y obligado a que algunas empresas del sector crezcan de forma acelerada, incluida Amper. El grupo empresarial se ve a sí mismo como una pieza fundamental en el sector por su desarrollo de tecnologías relacionadas con la comunicación y la creación de redes dentro del mundo de la defensa, las cuales se han vuelto esenciales a medida que se ha extendido el conflicto en Ucrania.
Para el consejero delegado de la empresa, es precisamente la invasión rusa del territorio ucraniano la que ha despertado, finalmente, a la industria de la defensa en Europa. «La guerra de Ucrania es la que está sirviendo de plataforma dinamizadora de todo esto», ha asegurado Enrique López, consejero delegado de Amper, en su presentación durante los cursos de verano de la APIE en Santander.
Avisa de que las grandes innovaciones de la defensa europea se están realizando precisamente en suelo ucraniano. «Si se me permite la expresión, hemos ‘subcontratado’ a Ucrania un conflicto bélico contra Rusia y, por lo tanto, todas las capacidades tecnológicas y militares de todos los países del mundo se están operando en Ucrania», ha explicado en su alocución, recordando el desarrollo que han tenido algunas tecnologías armamentísticas, desde el uso de drones hasta las nuevas formas de almacenar energía.

«El uso masivo de drones democratiza el uso de la fuerza porque tiene bajo coste, alta letalidad y, además, permite la saturación», ha explicado en particular sobre el uso de los drones automatizados en el sector. Son cambios que han sido claves en cómo se controla la industria de la defensa en la Europa actual y que pueden dibujar una oportunidad empresarial, aunque para eso se requieren sinergias locales que el directivo cree que se mantienen en formación. La industria ucraniana está demostrando que hay que ser muy rápido en evolucionar la tecnología, en realizarla y en desplegarla en el campo de batalla», sentenció.
El «árbol» de la defensa española
El directivo ha insistido en que la industria de la defensa española es un árbol con varias ramas, cada una con su propia tarea, entre las que ha señalado a las tres grandes empresas del sector: Navantia, Airbus e Indra. Sin embargo, ha insistido en que empresas como la propia Amper son claves para el rápido desarrollo de otras tecnologías y para mantener la rentabilidad del sector.
Si para el directivo estas tres empresas forman el «tronco del árbol», insiste en que del mismo nacen ramas fuertes que representan a las compañías tier 1, entre las cuales el ponente sitúa al Grupo Amper, junto a otras como GMV, Escribano, Sener o Tecnobit. Estas empresas aportan tecnologías especializadas que se integran en las grandes plataformas.

Finalmente, señala que la estrategia de crecimiento de Amper (comprando otras compañías como Teltronic) busca precisamente fortalecer esas ramas y subramas para que el árbol español funcione de manera más eficiente y asegure la soberanía tecnológica del país.
El peso de la energía en la defensa para Amper
López ha defendido también la importancia de las inversiones energéticas dentro del mundo de la defensa. «Cada día más estamos en un concepto que es la electrificación del campo de batalla. Es decir, todo lo que hay en el campo de batalla requiere de suministro eléctrico para poder operar», ha recordado, marcando de nuevo los grandes cambios en este entorno.
«Se está viendo en la guerra entre Rusia y Ucrania que lo que se ataca son las infraestructuras energéticas. Nadie está atacando bases militares. Al final, lo que se intenta atacar son las infraestructuras energéticas y las infraestructuras críticas», ha sentenciado sobre estas inversiones. «Todos los ejércitos consideran la resiliencia energética como una capacidad militar; esto ya es doctrina de la OTAN», sentencia.





